Cooperación y desarrollo o nuevas reglas

Cooperación y desarrollo o nuevas reglas
Los ministros de Relaciones Exteriores y de Finanzas de los 24 países miembros de la OCDE (0rganización de Cooperación y Desarrollo Económico), inauguraron en París, el 23 de junio, la XVI Conferencia Ministerial de la Organización, presidida por el Canciller de Australia, Andrew Peacock
Los asistentes fueron: Alemania Federal, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Luxemburgo, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal, Suecia, Suiza, Turquía y Yugoslavia En calidad de observadores, asistieron representantes de la Comunidad Europea, del Banco de Pagos Internacionales, de la Asociación Europea de Libre Cambio, del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y del GATT (Acuerdo General sobre Tarifas Aduaneras y Comercio)
La reunión aceptó tibiamente los resultados del diálogo Norte-Sur y puso de relieve sus datos positivos, en vez de criticarlo por la falta de un acuerdo final Insistió en que, para el futuro, los problemas energéticos se traten con más profundidad y los países socialistas amplíen su ayuda a los países más pobres La mayoría de los delegados presentes se declaró partidaria de continuar el diálogo con los países pobres, pero sobre otras bases Se recordaron las concesiones hechas a los países pobres por los países industrializados y se lamentó la actitud del Tercer Mundo, que no dio ni un paso para aceptar las tesis de los países desarrollados Se deploró que el bloque pobre hubiera rechazado, en cuestiones de energía y de seguridad, en las inversiones, las propuestas ricas, que coincidían, a largo plazo con los intereses de los países pobres
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Cyrus Vance, y el canciller francés Louis de Guiringaud estuvieron de acuerdo en que el bloque socialista debe hacer más por el Tercer Mundo El francés propuso un examen comparativo público de las distintas fuentes de ayuda para el desarrollo, a fin de presionar a los países que contribuyen poco El estadunidense afirmó que la buena salud económica de los países industrializados está condicionada necesariamente al aumento de la ayuda al Tercer Mundo, pero recalcó que las decisiones económicas son secundarias con respecto a la dimensión fundamental que es la política Recordó que el objetivo esencial de la OCDE es fijar metas nacionales de crecimiento económico para 1978, a fin de resolver la inflación y la desocupación En los países miembros hay 16 millones de desocupados, de los cuales el 40% tienen de 16 a 25 años
Japón y Alemania se negaron a acelerar su crecimiento económico y dar ayuda a los más afectados por la crisis; porque eso haría renacer una inflación que los afectaría
La Conferencia Ministerial duró dos días y terminó con una decisión de lograr, en 1978, un crecimiento superior al de 1977, en un 1% Se acordó aceptar los resultados del diálogo Norte-Sur, y, en especial, el convenio sobre la creación de un fondo para los productos básicos Se logró un compromiso —con excepción de España— de no recurrir a prácticas comerciales restrictivas en un año Y se acordó reforzar la acción de todos para economizar energía y realizar un estudio de recursos no petroleros
La reactivación económica fijada para 1978 puede reactivar a su vez, la inflación El resultado es el mantenimiento de una tasa elevada de desocupación En cuanto a la energía, se reconoció “un desequilibrio entre la oferta y la demanda mundiales que puede aparecer en la próxima década y tener graves repercusiones económicas, sociales y políticas en los países de la OCDE y en el mundo entero” De ahí la necesidad de desarrollar fuentes energéticas alternativas

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