Brezhnev, primera visita presidencial

Brezhnev, primera visita presidencial
El avión de Leonid Illich Brezhnev, secretario, mariscal y presidente, fue escoltado, al cruzar la frontera francesa, por cuatro cazas Mirage En Orly, aeropuerto de París, Brezhnev fue saludado con 101 cañonazos Era su primer viaje como presidente de la Unión Soviética
El protocolo pedía que se entrevistara primero con el presidente francés, Valery Giscard D’Estaing, en privado Brezhnev llamó y recibió a varios ministros y ayudantes franceses y rusos, y dejó a Giscard para después Luego lanzó una perorata de dos horas y media sobre la distensión y el desarme, y, para déjale claras las cosas al presidente de Estados Unidos, James Carter, defendió a la Unión Soviética como el único país del mundo que ha incorporado los acuerdos de Helsinki en su propia Constitución
Se portó rudo y descortés Como es un coleccionista de automóviles, los franceses le han regalado uno cada vez que se presenta en Francia Esta vez le regalaron dos, uno deportivo y una camioneta Devolvió la camioneta, porque no le gustaba el color, y hubo que repintarla a su gusto En otra inesperada grosería, decidió visitar al alcalde de París, Jacques Chirac, el enemigo político de Giscard Los golistas de Chirac consideraron la visita una victoria política; porque estableció el precedente de que el alcalde de París se entreviste con jefes de Estado visitantes Por el contrario, Georges Marchais, el secretario general del Partido Comunista Francés, evitó ver a Brezhnev: “No necesito verlo cada vez que venga” Y menos en el momento en que la Unión Soviética ha intensificado sus ataques contra los eurocomunistas, a propósito del libro de Santiago Carrillo, “Eurocomunismo y el Estado”
Giscard D’Estaing no se quedó atrás, después de las descortesías del soviético En 1975, cuando el francés visitó Moscú, enfureció a Brezhnev con la idea de la distensión ideológica Ahora volvió a repetírsela La distensión militar, le aclaró, debe ir al parejo de la distensión ideológica, es decir, el relajamiento de todo tipo de tensiones no militares entre Oriente y Occidente
Brezhnev declaró: “Estoy seguro de que nuestro trabajo será útil para un nuevo desarrollo de la amistad entre nuestros países y para reforzar la paz universal” En 1960, cuando Nikita Kruschev visitó Francia por primera vez, en pleno triunfo del golismo, el pueblo francés lo acogió calurosamente En 1971, el PCF movilizó brigadas obreras para aclamar a Leonid Brezhnev; pero los intelectuales de izquierda guardaron un silencio discreto En 1977, fue la indiferencia total Ni calor humano ni aclamación para Brezhnev Mientras Giscard lo recibe en el palacio del Eliseo, a 300 metros de la embajada rusa, en el teatro Recamier, se realiza una velada popular, en la que están presentes Leonid Pliutch, Andrés Amalrik, Mikhail Stern, Vladimir Bukovski, Natalia Gorbanevskaya y otros disidentes soviéticos, para oír cantar al poeta guitarrista Alexander Galich La velada fue organizada por la izquierda y reunió a los intelectuales franceses, empezando por Jean Paul Sartre y Simone de Bouvoir, que saludaron a la resistencia soviética
Brezhnev se burla No vino a París a constatar el estado de alma de la izquierda, sino a hablar de política, cuando en la Casa Blanca se ha instalado un du??? interlocutor, James Carter Vino, pues a hablar con Carter a distancia Es la hora de la amistad con los franceses Es el problema de la disuasión nuclear francesa Pero Giscard conoce bien a los rusos La política francesa es independiente en materia de defensa, pero forma parte de la Alianza del Atlántico y conoce la formidable concentración de fuerzas en Europa Oriental Al final, Brezhnev afirma: “El respeto de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales de todos los Estados constituye una de las bases de un mejoramiento profundo de sus relaciones mutuas” Queda por saber si “derechos humanos”, “libertades fundamentales” e “independencia” significan lo mismo en el Eliseo, la Casa Blanca y el Kremlin La “distinción” misma es estática en Europa, agresiva en Washington y ofensiva en el Kremlin
Finalmente, se firmaron tres declaraciones: sobre políticas generales mutuas, sobre distensión y sobre proliferación nuclear Y, en medio, los derechos humanos Pero, aclaró Giscard, sin fijarse en casos aislados de violación También él pensaba en Carter

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