Plagio del hijo de “El Chapo” fue violento, pero muy limpio: dueño de La Leche

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El secuestro de seis personas, incluido Alfredo Guzmán, el hijo de Joaquín Guzmán Loera El Chapo el pasado lunes en el restaurante “La Leche” de Puerta Vallarta, fue “un acto violento pero muy limpio”, aseguró Ignacio Cadena Beraud, dueño del establecimiento.

El miércoles pasado, el negocio reabrió sus puertas a los comensales tras el “levantón” protagonizado por un comando. Ayer, el también chef del lugar ofreció una conferencia de prensa ante algunos periodistas, entre ellos, el corresponsal de la agencia AFP.

Con cierto alivio, dijo:

“No hubo ni siquiera un ‘balacito’, ni una ‘amenacita’ a nadie. ¡Qué malo que pasó en mi lugar, pero qué bueno que no pasó más o peor!”.

Cadena Beraud recordó parte del momento: “a muy poquitos les tocó vivirlo, se portaron muy bien (los empleados), no vieron nada porque se agazaparon atrás, se escondieron propiamente. No vieron nada. No conocieron a nadie más que a los que habían estado sirviendo”.

Según su versión, las personas secuestradas hicieron reservaciones en el lugar. “Fue una reserva ordinaria normal, como de las 30, 40, 50, 180 gentes que tengo diario, mandada por un hotel y entraron como cualquier cliente”.

En días pasados se difundió un video a través de Youtube en el que se observa cómo un grupo armado con rifles de alto poder entran al exclusivo lugar y ordenan a los comensales que departían en una mesa larga, que se tiren al suelo.

En otra toma, se observa a al menos cuatro agresores que obligan a cuatro hombres a llevar las manos a la cabeza e hincarse, mientras les apuntan directo a la cabeza.

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