Nueva licencia de conducir en Sonora… ¿licitación amañada y sobreprecio?

HERMOSILLO, Son. (apro).- La nueva licencia de conducir en la entidad que se empezó a expedir desde el viernes 19 trajo malestar a los contribuyentes y enfado entre los proveedores.

En la última semana este documento oficial cambió del diseño azul con contrastes naranjas y grises del exgobernador panista Guillermo Padrés, al rojo y blanco que caracteriza al PRI, en el que milita la actual mandataria Claudia Artemiza Pavlovich Arellano.

Los solicitantes manifestaron enojo debido a que la Agencia Fiscal de Estado desde hace meses no ha expedido con eficacia las licencias, debido a que se tenía planeado entregarlas con el logotipo de la administración estatal entrante.

En tanto, uno de los proveedores –de quien se reservó su identidad por seguridad– acusó que la licitación pública CE-926002989-E4-2016 TCV, lanzada por el gobierno sonorense para emitir un millón 200 mil licencias de conductor, fue manipulada por el secretario de Hacienda, Raúl Navarro, con aval de Pavlovich.

El informante explicó que este amaño se conflagró cuando en las bases de la licitación difundida el 2 de mayo anterior, se incluyó el requisito de que las tarjetas contaran con la tecnología Kinegram, una marca registrada de una compañía suiza del mismo nombre que, supuestamente, usufructúa en México la empresa Técnica Comercial Vilsa SA.

Esta inconformidad, añadió el entrevistado, se discutió en la “junta de aclaraciones” del 11 de mayo a las 10:00 horas. Sin embargo, la autoridad estatal no accedió a la petición de suprimir el requisito que originó la discordia.

Dudosa procedencia

Al visitar el portal en internet www.vilsa.com.mx, sitio oficial de la firma ganadora de la licitación, es posible observar que ninguno de los hipervínculos del sitio funciona, aunque aquella presume que llevaron la logística de seguridad en la reunión del G20, ocurrida en Baja California Sur el 13 de junio de 2012, pero no hay información que sostenga esta verdad y la única operadora que contesta las llamadas en los teléfonos que exhibe esta página web desconoce lo que la empresa produce o a qué directivo redirigir la llamada.

Pese a lo anterior, el encargado de la política financiera de Pavlovich reorientó la voluntad gubernamental para cerrar el trato con Técnica Comercial Vilsa SA de CV, no obstante existían otras empresas interesadas en participar en esta convocatoria que tiene como techo presupuestal 96 millones de pesos para los próximos tres años.

El proveedor afectado detalló que el motivo fundamental para facilitarle el camino a Vilsa es que el plástico ofertado por esta empresa se fijó en un costo de producción de 35 centavos de dólar (6.35 pesos al tipo de cambio de hoy), mientras que la tarjeta en el sexenio de Padrés costaba un dólar con 80 centavos, unos 32.52 pesos.

Según el denunciante, el valor ínfimo de producción se debe a que las actuales licencias no cuentan con el “chip” de seguridad, avalado en años anteriores por Texas y Arizona en Estados Unidos.

Peor aún. El gobierno del estado compra esta tarjeta a Vilsa a 80 pesos más IVA, lo que representa un sobreprecio de mil 259%.

La renovación de licencia de conducir cuesta al contribuyente 418 pesos por un año de vigencia, es decir, si el plástico tiene un valor de 6.35 pesos, entonces los sonorenses pagan 65.8 veces su precio real.

A la fecha, la expedición de la nueva licencia sólo es posible en agencias fiscales de Hermosillo, la capital, aunque se especulan que el servicio se normalizará en los próximos 15 días y se desconoce cuándo se podrá entregar en cada uno de los 72 municipios sonorenses.

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