Genera ola de desaprobación el encuentro Peña-Trump

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un día antes de presentar su IV Informe de Gobierno, justo en el momento de mayor deterioro de su administración, de acuerdo con diferentes estudios de opinión, el encuentro del presidente Enrique Peña Nieto con el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, generó en las últimas horas una desaprobación cercana a la unanimidad.

Desde ayer, avanzada la tarde, la campaña del estadunidense confirmó el encuentro, pero la Presidencia de la República en México difundió distintas versiones entre los medios. Finalmente, alrededor de las 21:30 horas, confirmó la reunión.

Lo hizo de manera discreta, sin comunicados ni declaraciones. A través de sus redes sociales, Presidencia informó que Peña Nieto ha invitado a los candidatos a la presidencia estadunidense y que hoy se reuniría con Donald Trump.

El efecto fue inmediato, también en las redes sociales, donde la desaprobación fue generalizada y el tema se convirtió en tendencia nacional.

El líder del Senado de la República, Roberto Gil Zuarth, expuso en su cuenta de Twitter: “Invitar a @realDonaldTrump legítima su propuesta de demagogia y odio. Nos amenaza con guerra y muros, pero le abrimos palacio nacional”.

Jesús Zambrano Grijalva, líder de la Cámara de Diputados, escribió en la misma red social: “La reunión de mañana de @EPN y Donald Trump, dudosa forma del presidente de defender el interés de México y connacionales en elección de EU”.

Fue el primero de una serie de mensaje en los que Zambrano dijo que no compartía la decisión y luego especuló sobre los intereses económicos o petroleros detrás del cabildeo para concretar la reunión.

El mensaje del perredista lleva implícita una alusión al mensaje que Peña Nieto también emitió en Twitter. Después de confirmar la reunión, el mandatario justificó: “Creo en el diálogo para promover los intereses de México en el mundo y, principalmente, para proteger a los mexicanos donde quiera que estén”.

El encuentro se programó para esta tarde, y por lo pronto las condiciones reflejan la toma de posiciones, luego de que el Partido Republicano anunció por la mañana que su candidato llegará tarde a la cita, alrededor de las 15 horas.

Donald Trump ha construido su popularidad, en buena medida, con un discurso antimexicano: calificando a la población de este país de criminal y anunciando deportaciones, además de la construcción de un muro fronterizo que México deberá pagar, y amenazando con acciones bélicas y bloqueos económicos, entre otras arengas.

Sin embargo, después de la nominación republicana, una serie de tropiezos lo precipitaron a la baja en los estudios de opinión, lo que motivó que en días pasados matizara su postura antimexicana, en lo que analistas estadunidenses han considerado un intento de conquista de votos latinos.

El discurso racista y discriminatorio de Donald Trump no sólo tuvo efectos en las representaciones del Poder Legislativo. Desde todos los partidos de oposición hubo descalificaciones al encuentro.

El líder panista Ricardo Anaya cuestionó “¿En qué cabeza cabe invitar a Donald Trump?”. Luego indicó que no es bienvenido.

Si bien hubo expresiones de distintas personalidades, los dirigentes de izquierda callaron. Los presidentes nacionales del PRD y de Morena, Alejandra Barrales y Andrés Manuel López Obrador, respectivamente, no habían emitido ningún comentario hasta bien entrada la mañana de este miércoles.

El expresidentes Vicente Fox también desautorizó el encuentro Peña-Trump, mientras que Felipe Calderón retuiteó los mensajes de diferentes actores, entre ellos el de su esposa, la aspirante presidencial panista para 2018, Margarita Zavala, en el que expresa su rechazo al republicano.

En defensa de Peña Nieto no había salido ni el dirigente del PRI, Enrique Ochoa Reza.

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