Por narco e impunidad amapola medicinal no puede prosperar en Guerrero: ONU

CHILPANCINGO, Gro. (apro).- La iniciativa del gobernador Héctor Astudillo Flores para legalizar la amapola con fines medicinales no puede prosperar mientras los grupos criminales operen de manera impune en el estado, aseguró el representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito en México, Antonio Mazzitelli.

Las bandas delictivas son un obstáculo para cualquier tipo de inversión productiva, sea de amapola o de cualquier otro tipo, porque el negocio de los delincuentes es el trasiego y no la producción, precisó Mazzitelli en una entrevista realizada en el noticiero matutino de Televisa.

Luego de destacar que la ONU fiscaliza la producción mundial de amapola y los productos derivados del opiáceo, destacó que a escala mundial el problema no es la oferta, sino la demanda, porque no hay suficientes pedidos de productos farmacéuticos.

Y sostuvo que Naciones Unidas trabaja con el gobierno federal para que a través del sector salud se promueva el uso de la morfina como paliativo para el dolor.

Los precios de la morfina son muy bajos, y legalizar la amapola con fines médicos no representa “un negocio rentable”, puntualizó.

De acuerdo con Mazzitelli, la producción legal de la amapola en los países autorizados se hace a través de procesos industriales y científicos, pero en Guerrero el método de extracción de goma de opio es rudimentario, especificó.

Si México quisiera producir amapola de forma legal, añadió, las empresas farmacéuticas buscarían invertir en lugares controlados, y sería más fácil producir en la Ciudad de México, en invernaderos, que en la Sierra de Guerrero.

Según el funcionario de Naciones Unidas, Guerrero no tendría oportunidad de participar en la legalización de amapola para uso medicinal, porque un empresario farmacéutico simplemente no podría invertir para instalar una fábrica de procesamiento en una zona donde no hay carreteras, ni policías, y sólo opera el crimen organizado.

En la entidad, dijo, es necesario encontrar soluciones estructurales para salir del círculo vicioso de la violencia, la falta de desarrollo y “la insuficiente presencia del Estado”, pues esta situación obliga a los campesinos a trabajar con el único producto que pueden vender donde no hay mercado, y de esta forma se vuelven víctimas de los grupos criminales.

En lugar de promover la legalización de la amapola para uso medicinal, en Guerrero –subrayó– se deben buscar alternativas de inversión en las zonas marginadas donde se produce el opiáceo de manera ilegal, porque el crimen determina lo que es el derecho, impone el precio, obliga al campesino a producir, y éste queda en medio de la confrontación de los grupos criminales que se disputan las zonas donde se siembra amapola.

También señaló que la gran violencia que azota el país no necesariamente se desarrolla en las zonas de cultivo de enervantes, sino en los centros de acopio.

Remató: “La gran ganancia en la cadena de la droga la hacen los transformadores y distribuidores, no los campesinos”.

En su oportunidad, el gobernador Héctor Astudillo se limitó a defender su propuesta de legalizar la amapola para uso medicinal con el argumento de que es la única alternativa que tiene en este momento para desarrollar un proyecto piloto con el apoyo del gobierno federal.

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