“El Alien y yo”, comedia sobre el Síndrome de Down

El humor negro y la música punk se conjugan en la nueva película de Jesús Magaña Vázquez El alien y yo, sobre una banda de rock que incorpora a Pepe, un tecladista con Síndrome de Down (Paco de la Fuente) para crear el género de “tecnoanarcumbia”. Esta comedia fílmica de estreno –inspirada en el relato de Carlos Velázquez “El alien agropecuario”–, es “el proyecto más importante de mi vida” y “una invitación a reflexionar sobre la inclusión y a oponerse a todo tipo de marginación”, asegura Magaña Vázquez, quien prepara ya dirigir su sexta cinta: Recursos humanos.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El cineasta mexicano Jesús Magaña Vázquez nunca imaginó que su quinto largometraje, El alien y yo, indujera “con tanta fuerza” la discusión para integrar “sin prejuicios” a las personas con Síndrome de Down (SD) en la sociedad.

Sorprendido por ello, en entrevista puntualiza que “igual se debe incluir a los que asumen preferencias sexuales diferentes, pertenecen a grupos indígenas, o quienes son de religión opuesta a la de uno”. Así, dilucida que la cinta estrenada el 30 de septiembre en las salas comerciales con cien copias “es una invitación a reflexionar sobre la inclusión y a oponerse a todo tipo de marginación”.

Su pretensión sólo era crear “una comedia irreverente”, aunque al instante argumenta: “Pero que sea eso, y además con un mensaje de inclusión adentro, ¡es mejor!”. Enaltece que varias fundaciones de SD hayan visto la película e incluso se han organizado proyecciones en su beneficio. “Se han subido al barco desde la Fundación Éntrale y hasta el Teletón”, detalla con entusiasmo.

Tal fervor aumenta al rememorar que la semana antepasada El alien y yo se estrenó a nivel internacional en el Raindance en Londres. Cinépolis distribuye en México el filme basado en el cuento “El alien agropecuario”, de Carlos Velázquez (Coahuila, 1978). El mismo director escribió el guión, junto con Fernando del Razo y Emiliano Flores, y también es el productor de este proyecto de cine, al lado de Candy Alvarado y Stan Jakubowicz.

El alien y yo narra la historia de Rita, Lauro y Agus, quienes tienen una banda de punk poco exitosa y al querer “renovar” su sonido integran a El alien, un chico tecladista con SD, que gracias a su toque musical atrae a un empresario de la música para ser su manager y llevarlos a la cima con un género nuevo: “la tecnoanarcumbia”.

Sin embargo, el ascenso a la fama irá cambiando poco a poco a los miembros del grupo.

El largometraje (al cual su realizador define como “comedia negra”) lo interpreta Paco de la Fuente, actor con SD, y lo acompañan Inés de Tavira, Juan Pablo Campa, Juan Ugarte y Jessy Bulbo (Ultrasónicas), entre otros.

Un cromosoma de más

El Síndrome de Down (SD) es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21 (o una parte del mismo), en vez de los dos habituales (trisomía del par 21), caracterizado por la presencia de un grado variable de retraso mental y rasgos físicos peculiares que le dan un aspecto reconocible.

Es la causa más frecuente de discapacidad psíquica congénita y debe su nombre a John Langdon Haydon Down, primero en describir esta alteración genética en 1866.

–Con el tema del SD es fácil que el personaje sea víctima o se le frivolice, ¿cómo no caer en esos dos extremos?

–Sí, hay una línea muy delgada en esos dos polos –responde el cineasta–. Se trató de no caer en el sentimentalismo, el melodrama. Primero creo que la historia no lo permitía, por la base que construyó el escritor Carlos Velázquez. Cabe destacar que la cinta no es clasificación A, no es para toda la familia ni tampoco es una película rosa.

“Creo que en algún momento todos somos El alien, es decir, cada quien es como es, y la única diferencia entre Paco y yo es que él tiene sólo un cromosoma extra. Nada más.”

Ya con un camino recorrido en el cine –realizó Sobreviviente (2003), Eros una vez María (2007), Abolición de la propiedad (2012) y Alicia en el país de María (2014), ganadora ésta de la Mejor Película Internacional en Raindance del año pasado– Jesús Magaña Vázquez tardó alrededor de tres años y medio en crear El alien y yo:

“Hace algunos años que leí el cuento de Carlos Velázquez, y me encantó. Me pareció enseguida que en treinta páginas había un relato cinematográfico. Ya había tenido la experiencia de adaptación con Abolición de la propiedad, obra teatral de José Agustín, entonces de nuevo tenía ganas de repetir eso. Contacté a la editorial Sexto Piso, la cual poseía los derechos.”

Y todo fue avanzando…

“Me parecía que era una comedia de humor muy negro, tocaba el mundo de la música y la batalla de las personas que son ‘diferentes’. El cuento habla de un chico, Pepe, con SD, pero nunca pensé incluir a un personaje igual, quizá con autismo o retraso mental; ni tampoco creía que tendría un actor él mismo con SD. Por fortuna, tuvimos a bien descubrir a Paco en videos en Youtube. Había ganado un concurso para bailar en unas funciones del famoso musical Hoy no me puedo levantar, y fui a buscarlo. Es de Torreón, y resultó mágico que fuera de Coahuila como el autor del relato, aunque la historia se ubica en el mundo chilango.”

Carlos Velázquez vio con buenos ojos el filme:

“Tenía mucho miedo a su reacción porque hay diferencias entre la película y el cuento que posee un humor mucho más negro, súper fuerte, y el largometraje es muy ligero al lado del cuento. Al ver a Paco como Pepe Carlos me comentó: ‘Entiendo perfecto por qué efectuaste esta adaptación.”

Comedia rayando en musical

Sentado junto con el director, Paco de la Fuente se encuentra atento y cuando le toca hablar no esconde su emoción, rememorando cómo pasó a formar parte de El alien y yo:

“Fue mágico. Me llegó un e-mail a la casa de mis padres. Mis papás me dijeron que fuera a casa y me platicaron muy contentos del mensaje para participar en una película. Lo leí, y decía que querían que fuera el protagonista. ¡Hasta lloré! Me gustan los retos, los cambios, y vi que aprendería, que me estaban dando una oportunidad de brillar y acepté.”

Leyó el guión completo en cuanto lo tuvo entre sus manos:

“Enseguida me puse a estudiarlo. Me formé la imagen de todo. En las primeras actuaciones de mi papel me sentí nervioso; pero todo le preguntaba al director, quien me parece que comprende muy bien a sus actores.”

Le atrajo todavía más que en el libreto abordara el tópico del SD, con el cual nació:

“Me gustó porque habla de la inclusión de los adultos especiales. Yo no los discrimino porque soy uno de ellos. Me convenció ser parte de un tema fuerte y real. Que muestra que somos así, pero contamos con habilidades e inquietudes como cualquiera. Puedo estudiar, y ya terminé la prepa.”

Recuerda ante Proceso que cuando vio el filme en la pantalla grande se quedó maravillado. Complementa Jesús Magaña Vázquez:

“Paco leyó perfectamente el guión entero antes de que empezáramos los ensayos. Si algo no entendía, así fuera una palabra o una canción, me preguntaba. Pero él lee muy bien y analiza.”

–La película igual aborda el problema del ego, el individualismo y las drogas. ¿Cómo es que incluyó todos esos tópicos?

–Sí, ahí se aborda todo eso y el que se olvidan los valores con tal de conseguir la fama. Es la base del cuento, por eso me dieron ganas de llevarlo al cine. Aparte del relato de Pepe, para mí es la historia de un grupo musical que asciende y desciende.

“El ego es como un concepto muy importante en este relato cinematográfico. Es algo que nos afecta en esta época moderna, porque nada más nos remueven nuestros egos y nos ponemos a la defensiva. Ahí se mezcla perfecto el tema de la inclusión, porque la gente que se ha sentido rechazada sabe convivir mejor sin sus egos.”

–La música es fundamental en la cinta, ¿cómo se dio?

–Sí, aquí la música es importantísima. La curaduría es de Herminio Gutiérrez, mi supervisor en tres películas. Hay una rola original para la película de un grupo que se llama Los Negretes, también hay música de otra agrupación que se llama De Nalgas, y los temas de tecnoanarcumbia los hace Ro Velázquez, quien además tiene un proyecto que se llama Liquits.

“Es una comedia rayando en lo musical.”

El realizador acepta que trabajó un largometraje muy distinto a los cuatro anteriores:

“Me salí de lo que siempre hacía: las metáforas sobre la pareja. Es lo más redondo que he realizado. Además, fue como volver a filmar una ópera prima porque es muy diferente a todo lo que había rodado, ¡claro!, con la experiencia cinematográfica con la que ya cuento. Creo que me hallo en una segunda etapa como director, tengo 40 años e hijos. Hay una visión diferente, quiero crecer y buscar más historias…”

A diferencia de los otros largometrajes, en El alien y yo predomina su estreno comercial:

“Es una comedia que puede ser un poco más masiva, pero ‘con carnita’. Significa que podemos producir un cine masivo, comercial, de calidad. Las comedias no deben ser siempre tan básicas. Este género es el mejor lugar para abordar los temas importantes. Es el proyecto más importante de mi vida, independientemente de que pase lo que pase.”

Enseguida, Paco de la Fuente despunta con valentía:

“Existen un sinnúmero de cintas de terror, aventuras, románticas, ciencia ficción, en fin. Pero yo invito a que vean esta película, porque habla de todo, y pueden identificarse con los personajes.

“Exhorto a las escuelas a que tomen como política que se incluya a las personas especiales como yo con SD. Somos creativos y con habilidades. Otro aspecto es que las escuelas no son para escondernos, sino para que nos desarrollemos y aprendamos como los demás. ¡No pueden dejarnos en escuelas especializadas, queremos integrarnos!”

Y como Magaña Vázquez es imparable, ya está pensando en su próxima película. La intitulará Recursos humanos.

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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