Cozumel y Solidaridad, al borde de la quiebra

El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo. Foto: Octavio Gómez El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo. Foto: Octavio Gómez

CANCUN, Q.Roo (apro).- La herencia de Roberto Borge Angulo no se limitó a una deuda pública de 22 mil millones de pesos, la segunda más alta del país, también a los municipios los dejó al borde de la quiebra, particularmente Solidaridad (Playa del Carmen) –donde se ubica el mayor número de cuartos hoteleros de la entidad– y Cozumel, el principal puerto de cruceros del territorio nacional.

Ambas localidades estuvieron gobernadas por los priistas Mauricio Góngora y Fredy Marrufo, exsecretarios estatales Hacienda, muy cercanos al exgobernador Félix González Canto.

La panista Perla Tun Pech y la expriista Cristina Torres son ahora las alcaldesas de Cozumel y Solidaridad, respectivamente.

Hasta hace tres trienios, Solidaridad era un municipio con finanzas sanas, gracias a los recursos propios derivados del impuesto predial que se cobra a hoteles en la Riviera Maya.

Actualmente la deuda de ese municipio con apenas 220 mil habitantes alcanza los mil 800 millones de pesos, lo que lo coloca con el gravamen per cápita más alto del país, y su deuda bancaria asciende a 754 millones de pesos, según el exregidor Orlando Muñoz.

Cristina Torres recibió el ayuntamiento –anteriormente presidido por Filiberto Martínez y Rafael Kantún (interino)– con pasivos por 517 millones de pesos. Pero, de acuerdo con Muñoz, habría otros 800 o mil millones de pesos en deuda con proveedores.

A iniciativa del exalcalde interino Rafael Castro, el cabildo anterior aprobó la reestructuración de la deuda y la contratación de nuevos pasivos bancarios por mil 030 millones de pesos, acción avalada por la legislatura dentro de llamado Paquete de Impunidad.

No obstante, la nueva alcaldesa logró que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público negara la autorización de ese crédito por falta de transparencia en el origen de los montos.

De acuerdo con el exregidor perredista Orlando Muñoz, la nueva administración requiere hacer una profunda investigación en las áreas de Tesorería y Desarrollo Urbano.

Y es que la gestión del exalcalde interino Rafael Kantún, dijo, acabó en crisis en lo que a servicios públicos se refiere, en particular la recolección de basura, por los adeudos de la Comuna con el concesionario del relleno sanitario.

Cristina Gómez indicó que el próximo martes 11 dará a conocer el diagnóstico oficial de la situación económica de la Comuna, pero adelantó que la deuda es mucho mayor a los mil 030 millones de pesos que pretendió reestructurar su antecesor Rafael Castro, y advirtió que tendrá dificultades para hacer frete al gasto corriente.

Para el servicio de recolección de basura y su disposición final, que está sujeto a concesión, se requieren 10 millones semanales, y en seguridad pública cinco millones de pesos al mes en gastos operativos.

Frente a esa problemática, la alcaldesa indicó que iniciará sendos programas de disciplina financiera y de mayor recaudación, aunque abrió la posibilidad de recurrir a un crédito a corto plazo, a pagar en seis meses, para atender los compromisos de fin de año.

Cozumel, otro municipio ‘quebrado’

De acuerdo con los estados financieros de la Comuna isleña, el exalcalde Fredy Marrufo heredó de su antecesor, Aurelio Joaquín, una deuda de 250 millones de pesos, pero él la aumentó a 429 millones 903 mil 644 pesos, con lo que la nueva alcaldesa Perla Tun recibió un municipio con graves problemas financieros.

“Estamos recibiendo municipio quebrado, devastado, saqueado, con arcas vacías”, dijo Tun el apsado sábado 1, cuando asumió el cargo.

Y culpó directamente a sus antecesores: Juan Carlos González Hernández, primo hermano del exgobernador Félix González; Aurelio Joaquín González, y Fredy Marrufo.

La alcaldesa precisó que además de la deuda bancaria, en Cozumel hay pasivos con proveedores por 48 millones de pesos. Y solo a la concesionaria del servicio de limpia, Promotora Ambiental de la Laguna (Pasa), se le deben 14 millones de pesos, de los cuales la mitad procede del trienio de Aurelio Joaquín, puntualizó.

A los medios locales, añadió, se les adeuda seis millones de pesos por convenios publicitarios. Además, agregó, en el proceso de entrega-recepción se descubrió que el exalcalde no los había enterado de una “bodega llena de equipos antimotines”.

Frente a tal panorama, Perla Tun anunció un plan de emergencia para enfrentar la complicada situación financiera de la comuna cozumeleña, que incluye “la reestructuración todas las oficinas”.

“Estamos en una situación de contingencia”, dijo la alcaldesa, y reconoció que dicho plan implica el despido de personal. Esta medida, dijo, no se tomó anteriormente, pese a la pesada carga burocrática, “porque nadie quiere cargar con el costo político”.

Actualmente la nómina de la Comuna es de entre ocho y diez millones de pesos quincenales, que según Tun “está muy inflada” y “hay exceso de personal”.

Por ello, anticipó que entre 15 y 20% de los burócratas de la comuna isleña serán despedidos.

De igual manera, anunció que suprimirá los convenios de publicidad, por los cuales su antecesor pagaba cinco millones de pesos al mes a medios de comunicación.

El panorama es más complejo, dijo, porque en marzo y abril del próximo año se empezará a pagar capital del último crédito bancario que contrató el cabildo anterior.

La también empresaria y expresidenta local de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) anticipó que iniciará procedimientos contra los responsables del quebranto de la Comuna, “sin que signifique una cacería de brujas”.

Tras subrayar que “hubo una corrupción muy fuerte”, denunció que como consecuencia de los ajustes ha recibido amenazas que van en el sentido de desestabilizar su gobierno.

“Dicen que nos van a sacar muertitos en los próximos días, pero no nos dan miedo las amenazas”, apuntó, y pidió un plazo de seis meses para empezar a dar resultados.

El ayuntamiento de Othón P. Blanco, donde se ubica Chetumal, la capital del estado, que también incluye la franja fronteriza con Belice, también enfrenta una situación financiera difícil, con el agravante de que no es un destino turístico y sus ingresos dependen de participaciones federales y estatales.

El exalcalde Eduardo Espinosa Abuxapqui dejó una deuda de 480 millones de pesos a su sucesor, Luis Torres Llanes, un expriista que ganó con las siglas del PAN y el PRD.

Torres Llanes señaló que todavía están en proceso de revisión las cuentas que le entregó su antecesor. “Aún estamos viendo lo de los proveedores, pues de repente nos llegan personas que dicen que se les debe”.
El alcalde sostuvo que recibió un gobierno en crisis, pero admitió que esta obligado “poco a poco ir a estabilizando el gobierno”.

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