Más de 5 mil haitianos y africanos, varados en Baja California

Wilner Metelus, presidente del Comité Ciudadano en Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos. Foto: Benjamin Flores Wilner Metelus, presidente del Comité Ciudadano en Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos. Foto: Benjamin Flores

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Aproximadamente 5 mil 300 migrantes de origen haitiano y de países africanos se encuentran varados en Baja California, y otros 5 mil fueron a parar a Costa Rica.

Wilner Metelus, presidente del Comité Ciudadano en Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos, señaló que la capacidad de alojamiento en la entidad mexicana está rebasada, y la situación se ha convertido ya en una “crisis humanitaria”.

Al ritmo actual, dijo, la cifra de haitianos y africanos en Tijuana y Mexicali podría alcanzar los 30 mil en los próximos meses.

Luego de un viaje que realizó a la entidad, Metelus informó que en las urbes bajacalifornianas los albergues están saturados, ya que donde normalmente se admiten 80 personas, se han amontonado 350 migrantes –sin separación entre hombres, mujeres y niños– y apenas se cuenta con tres baños, y en algunos de esos centros hace falta comida y atención médica.

Ante la falta de espacio, algunos migrantes han tenido que dormir en las calles.

El activista detalló que la semana pasada nacieron dos bebés, y anoche un haitiano y un congolés tuvieron que ser internados en un hospital general. “Hay niños de dos años que llevan cuatro meses caminando (…) Y siguen llegando”, se alarmó.

Añadió: “El gobierno de Baja California no estaba preparado para recibir a tantos migrantes y no hay presupuesto del gobierno federal para ayudarles”.

Metelus recordó que esa situación empezó en mayo pasado, y empeoró luego de que el gobierno de Estados Unidos limitó a 50 el número de entradas diarias de haitianos y africanos.

“Una crisis así requiere un plan de emergencia en Baja California”, planteó. Además –dijo– “se necesita la ayuda del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y de la sociedad civil, no sólo del gobierno (…) Sé que hay una crisis en nuestro país, pero es momento de que el pueblo mexicano ayude a nuestros hermanos haitianos y africanos”.

Según el subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos en la Secretaría de Gobernación (Segob), Humberto Roque Villanueva, en los próximos días “se van a ver resultados de mejoría en la atención humanitaria a los grupos de africanos, haitianos y cubanos”.

Sin profundizar en detalles, el funcionario federal sostuvo que “se están ampliando las posibilidades de los distintos albergues (…) Se está reforzando el personal del Instituto Nacional de Migración y se están haciendo esfuerzos específicos para garantizar la alimentación”.

Metelus adelantó que el próximo lunes 10 acudirá a la Segob y solicitará una audiencia con su titular, Miguel Ángel Osorio Chong, para hablar del asunto.

Damnificados

A raíz del terremoto que sacudió Haití en enero de 2010, varios países latinoamericanos ofrecieron refugio a miles de desplazados, sobre todo Brasil, en el tiempo en que gobernaba Luiz Inácio Lula Da Silva.

Sin embargo, cando la crisis económica pegó al país sudamericano, haitianos y africanos residentes en esa nación perdieron sus trabajos y algunos salieron rumbo a Estados Unidos, en una travesía que puede extenderse hasta tres o cuatro meses.

“En mayo llegaron 500 de ellos y entraron sin problema a Estados Unidos. Se enteraron los demás y empezaron a llegar a México masivamente, cerca de mil por semana”, explicó Metelus.
“Ellos no salieron de Haití o de África, sino de Sudamérica”, puntualizó.

Según datos del Instituto Nacional de Migración (INM), 7 mil 162 africanos han sido presentados ante las autoridades migratorias de Chiapas en lo que va del año, la mayoría de los cuales (5 mil 94) eran originarios de la República Democrática del Congo, mientras que 471 eran ciudadanos de Ghana y otros 292 de Senegal.

El pasado 22 de septiembre, el gobierno de Estados Unidos canceló las medidas adoptadas después del terremoto de 2010, que protegían a los haitianos de la deportación, y anunció la reanudación del retorno de haitianos a su país.

Sarah Saldana, directora de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), planteó ante el Congreso estadunidense que “40 mil haitianos estaban en camino”, y alertó sobre la “situación de emergencia” en la frontera de California.

Las autoridades de Estados Unidos decidieron limitar a 50 las entradas de haitianos a su país por la frontera con México, lo que a su vez provocó que miles se quedaran varados en Baja California.

Según Metelus, cerca de 3 mil 500 de ellos estarían en Mexicali y otros 2 mil 800 en Tijuana.

A diferencia de los migrantes centroamericanos, las autoridades mexicanas han otorgado permisos de estancia de 20 días a los haitianos y africanos que ingresan al país por Tapachula, Chiapas.

Pero aun así los indocumentados se convierten en víctimas de abuso, extorsiones, secuestros y violaciones por parte de grupos criminales y de agentes de Migración, deploró el activista, quien recogió testimonios de migrantes durante su visita a los albergues de Baja California.

Luego de la restricción de entradas que impuso el gobierno de Estados Unidos, en México también se acabaron los plazos de 20 días para miles de haitianos, por lo que Metelus urgió al INM a extender los permisos para evitar que los afectados caigan en una situación migratoria irregular.

Afirmó que el gobierno mexicano no puede deportar a los haitianos a su país, porque ahí se vive una grave crisis económica y política, y acaba de sufrir los estragos del huracán Matthew, que dejó más de 250 muertos, según autoridades de Protección Civil del departamento Sur del país caribeño.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el meteoro afectó a un millón y medio de personas, dejó a 350 mil más pendientes de recibir ayuda de emergencia y arrasó más de la mitad de los edificios en algunas ciudades, entre ellas Jeremie.
El gobierno de la isla declaró que la situación es “muy grave” y pidió ayuda a la comunidad internacional.

En ese sentido, Metelus subrayó que el gobierno de Haití “no está preparado para recibir estos migrantes”. Y precisó que 50 mil personas siguen viviendo en los campamentos de emergencia instalados después del terremoto.

Añadió que 70% de los ingresos del país provienen de la ayuda internacional, y las elecciones han sido postergadas tres veces. “En Haití no hay vida”, lamentó.

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