Los políticos deben vivir como la mayoría del pueblo: Mujica

José Mujica, expresidente de Uruguay, en la conferencia de prensa de la presentación del libro “Una Oveja Negra al Poder”, de los autores: Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz, en la Biblioteca Vasconcelos, Ciudad de México. Foto: Benjamín Flores / Procesofoto José Mujica, expresidente de Uruguay, en la conferencia de prensa de la presentación del libro “Una Oveja Negra al Poder”, de los autores: Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz, en la Biblioteca Vasconcelos, Ciudad de México. Foto: Benjamín Flores / Procesofoto

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso.com.mx).- De visita en un país donde la corrupción y los privilegios y los sueldos de los funcionarios públicos son alarmantes ante el salario mínimo de los mexicanos –uno de los más bajos de acuerdo con la CEPAL–, el expresidente de Uruguay, José Mujica, consideró que quienes quieren dedicarse a la política para hacerse ricos, mejor se dediquen al comercio, la industria o la agricultura y paguen impuestos. “Y que gane la plata que quiera y ahí le aplaudimos”.

En una conferencia de prensa, antes de hablar ante más de 500 estudiantes concentrados en la Biblioteca Vasconcelos de esta ciudad, reiteró que los políticos deben vivir como la mayoría del pueblo y no como vive la minoría privilegiada. “Y los salarios –de los políticos– deben ser más o menos como los tiene el conjunto de la gente y nada eso que gana que es un disparate”, añadió, sin mencionar al gobierno de Enrique Peña Nieto, de quién no quiso hablar porque no beneficia a México, pero sí daña a su país, Uruguay, aclaró.

“Y al que no le guste que no se meta en la política. ¿Por qué? Porque la política no es una profesión, ser chofer puede ser una profesión, jugador de futbol puede ser una profesión, hasta médico. La política es una necesidad antropológica de las sociedades humanas, y tiene como función más que nada servir a la sociedad. Es por eso una pasión de carácter creador de la lucha por la suerte de los demás. Es un honor que a uno lo elijan para una función política. Tendría que pagar uno lo que le paguen. Ahora si quiere mucho la riqueza y esto que lo otro, vaya al comercio, a la industria, vaya a la agricultura y pague impuestos. Y que gane toda la plata que quiera y le aplaudimos. Pero en la política hay que vivir en los niveles de la clase media baja, ahí nomás, a media tripa, hablando claro para que me entiendan”, señaló.

Junto con los periodistas Andrés Daza y Ernesto Tulbovitz, a quienes acompañó a promocionar su libro “Una oveja negra al poder. Pepe Mujica, la política de la gente”-, señaló que el defecto de la política actual es no cuidar la salud de los partidos políticos y por eso la gente ya no cree en la política ni en los políticos. “Y eso es no tener esperanza”, subrayó.

“¿Por qué? Porque la función esencial de la política es hacer que la sociedad pueda convivir. Los hombres precisamos sociedad, no somos felinos, no podemos vivir como el jaguar en soledad. Necesitamos núcleos humanos, dependemos del mecánico, del cardiólogo, del que te arranque las muelas, del que te remiende las tripas, del que te arregle el auto, del carpintero, del herrero. Precisamos todo eso que nos rodea, si nos falta eso no podemos vivir”, indicó el expresidente que pasó más de trece años en la cárcel (1972-1985) por su militancia política. Fue guerrillero.

Esa es la herencia de las generaciones pasadas que nos permiten ahora tener 40 años más de vida de lo que tenía el hombre hace 150 años. “Hay que darle valor a la sociedad, a esa herencia”. Ese es el papel de la política, dijo, pero hay que cuidar su capital no sólo de los partidos que a él le gustan, sino de todos los partidos políticos, añadió, quien después de dejar las armas fue diputado y senador, ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca.

“Y si no están conformes con los partidos organícense y funden otro y sean rigurosos desde el punto de vista ético. En un partido, los compañeros, los iguales son los que saben en lo que anda uno, son los que pueden pegar el grito antes de que uno ‘meta la pata’. Son el control colectivo. Y es fundamental esta cuestión porque la inteligencia, la formación técnica se puede alquilar, en eso hay hombres profesionales, pero el alma no se puede alquilar. Se puede conseguir el técnico eficiente que se contrata, pero la madera de la gente no se puede contratar, hay que saberla elegir”, destacó el líder del Movimiento de Participación Popular, el sector mayoritario del Frente Amplio de Uruguay.

En ese sentido, el expresidente Mujica pidió a quienes tienen esperanza en el destino del hombre que luchen por tener partidos políticos exigentes, muy rigurosos desde el punto de vista ético porque para votar sirven todas las personas, pero para la nomenclatura no sirven todos.

Política machista
Respecto a las mujeres en el poder o dedicadas a la política, el uruguayo fue puntual cuando señaló que todas las sociedades son bastante machistas, pero poco a poco van cediendo pero por imposición, no por convicción, en el sentido de que las mujeres están tendiendo a terminar las carreras profesionales en las que se embarcan y los hombres, en la mayoría, van quedándose en el camino.

“Más claro: Los hombres se tardan más en terminar la carrera y el mundo profesional va quedando más, en muchísimas profesiones, a cargo de las mujeres. Esto va a ser, me parece, un proceso bastante inevitable, está pasando en todas partes, y fíjense en las matrículas universitarias y en lo que está pasando en mi país es aterrador. El Poder Judicial, en pocos años, va a ser totalmente femenino y cuestiones por el estilo”, añadió.

Para responder por qué está sucediendo este fenómeno en la política, lanzó una contundente frase: “Yo no soy partidario de regalarle nada a las mujeres, porque eso las denigra. En algunos países hacen como un reparto por cuotas –de partido– y esto y lo otro, pero eso lleva a que como no la puedes llenar –la cuota— la llenas con cualquier cosa y cualquier cosa no prestigia a la mujer y la mujer que asume un cargo tiene que ser brillante, porque es la manera de defender el género ante los ojos públicos”, apuntó.

Dijo que no se trata de ganar por imponer, sino por convencer a una sociedad. Finalmente los hombres han manejado tan mal a sus gobiernos, pero que las mujeres gobiernen peor “no puede ser, no puede ser y de pronto tenemos suerte”, indicó.

Respecto a la corrupción, consideró que es una enfermedad más grave de lo que parece, pero el problema sustantivo está dentro de la política. “Hablamos del que se corrompe, no hablamos del corrompedor, del sistema empresarial con su economía emergente como si fueran angelitos. La enfermedad es mucho más grande de lo que parece, pero yo creo que hay un problema sustantivo que arranca en lo que es la política, si ustedes no cuidan los partidos políticos y en los partidos se han lesionado y sacamos para afuera, y cuando digo para fuera no es a los que votan sino a la nomenclatura, los que asumen responsabilidad, si no sacamos a la gente que le gusta mucho la plata para que vaya a hacer otra cosa, estamos fritos”.

En cuanto al tema de los derechos humanos, Mujica aceptó que los gobiernos tienen una deuda muy grande con los derechos humanos con los periodistas y con los derechos humanos “de los pobres condenados en el reparto que no llegan a la categoría de ninguna prensa en el mundo y que están por ahí.

“La lucha por la justicia humana es larga y no creo que tenga solución rápida, depende de la capacidad que podamos tener de generar sociedades y culturas más libres y más respetuosas. Yo no soy liberal, soy libertario, pero fui gobierno. Me dieron ‘palo’, puf , nunca llame a ningún periódico para que dejaran sin trabajo a tal periodista o para que me hicieran algo. ¿Sabes qué me dije? Si me dan ‘palo’, yo también y mala suerte. Pero hay gente que cree que se arreglan estas cosas persiguiendo gente y no, pero esa cultura abierta es de gente con el alma verdaderamente fuerte y el alma de los que tienen mucha plata rápida suele no ser fuerte”.

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