Recrudencen diferencias entre clubes en asamblea de la Liga Mexicana de Beisbol

El presidente de la LMB, Plinio Escalante. Foto: Eduardo Miranda El presidente de la LMB, Plinio Escalante. Foto: Eduardo Miranda

MONTERREY, NL. (apro).- En la asamblea de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) se recrudecieron la diferencias entre los presidentes de los clubes que están divididos en dos grupos: en el primero, Diablos Rojos del México, Tigres de Quintana Roo, Guerreros de Oaxaca, Sultanes de Monterrey, Piratas de Campeche, Delfines de Ciudad del Carmen, Saraperos de Saltillo y Olmecas de Tabasco; en el segundo, Leones de Yucatán, Toros de Tijuana, Pericos de Puebla, Acereros de Monclova, Rieleros de Aguascalientes, Vaqueros de la Laguna y Rojos del Águila de Veracruz.

El equipo 16 no está incluido pues Broncos de Reynosa está en venta y no puede participar en la toma de decisiones.

El primer grupo, conformado por ocho clubes, pretende destituir al presidente de la LMB, Plinio Escalante; en tanto que el grupo dos, integrado por presidentes de siete equipos, rechaza esa decisión.

El dueño y presidente de los Toros de Tijuana, Alberto Uribe, salió un momento de la reunión e informó que el grupo que encabeza Diablos Rojos y Tigres llegó a este encuentro y le informó al resto de los presidentes que realizaron otra “asamblea” en la cual recuperaron los cargos en el Consejo Directivo que habían perdido en la asamblea pasada donde comenzaron las pugnas y la división en la LMB.

Uribe dijo que la celebración de esa asamblea es ilegal y que podrían configurarse delitos de tipo penal.

En la asamblea que se realiza en esta ciudad debe quedar definido el calendario de juegos de la temporada 2017.

Las diferencias entre clubes comenzaron en septiembre pasado cuando los equipos Diablos y Oaxaca, cuyo dueño es el empresario Alfredo Harp Helú, Tigres y Sultanes, abandonaron la asamblea y verbalmente renunciaron a la LMB en protesta porque los equipos Tijuana, Puebla, Laguna y Yucatán se negaron a discutir el tema de los jugadores mexicanos nacidos en Estados Unidos.

El grupo uno pretende limitar el número de jugadores mexicanos a quienes definen como “pochos”, mientras que el grupo dos sostiene que no puede haber diferencias entre peloteros nacidos o no en México porque viola la Constitución Política.

El grupo uno insiste en que se debe apoyar al jugador nacido en el país y los clubes deben invertir en desarrollarlos. El grupo dos señala que no todos los equipos de la LMB cuentan con recursos para hacerlo y si no contratan mexicoestadounidenses no podrían ser competitivos y no ganarían campeonatos.
La asamblea de este martes comenzó a las 11 horas y se estima que se extenderá hasta la noche. No se descarta que si no hay acuerdos, se prolongue hasta el miércoles.

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