Por “defensa indebida”, incumple sentencia agresor de Karla Silva

GUANAJUATO, Gto. (apro).- A 1.9 años de ser sentenciado culpable por participar en el ataque contra la periodista Karla Silva Guerrero, en Silao, Joaquín Osvaldo Valero Garnica no ha cumplido la pena que le fue impuesta, con el argumento que no ha tenido una debida defensa.

Procesado bajo el nuevo sistema penal acusatorio, Valero Garnica –igual que los otros dos autores materiales, Luis Gerardo Hernández Valdenegro y Samuel Ornelas Martínez– fue sentenciado en abril del 2015 a cumplir tres años y 11 meses de trabajo comunitario, luego de que se declaró culpable de participar en la incursión a las oficinas del periódico El Heraldo de León en Silao el 4 de septiembre del 2014.

Ese día, los tres agredieron y amenazaron a la reportera Karla Silva Guerrero y a su compañera Adriana Elizabeth Palacios.

De ordenar este ataque fueron señalados el entonces alcalde priista Enrique Benjamín Solís Arzola; su director de Policía, Nicasio Aguirre Guerrero; y el subdirector operativo, Jorge Alejandro Fonseca.

Sin embargo, por apelación interpuesta por la defensa de Karla Silva y Adriana Palacios –respaldadas por el Centro Las Libres y la Clínica de Interés Jurídico del CIDE–, el magistrado José Luis Hernández incrementó a 4.8 años la sanción para Valero Garnica y Samuel Ornelas.

El magistrado concluyó que la sentencia inicialmente dictada por el juez no correspondió a la gravedad de los hechos, pues la víctima es una periodista que se encontraba cumpliendo con su labor y en su lugar de trabajo, así como por la violencia de género y desventaja física y numérica en la que ella y su compañera Adriana Palacios se encontraban.

Así, Hernández determinó que Joaquín Osvaldo Valero y Samuel Ornelas ya no tendrían el beneficio de purgar su condena con trabajo comunitario, sino con semilibertad, es decir, pasando los fines de semana en prisión.

Pero en junio pasado, un juez de ejecución de sanciones del sistema acusatorio resolvió eliminar los beneficios a Valero Garnica, debido a que éste no cumplió con la sentencia establecida: sólo pasó cuatro fines de semana en prisión a ese entonces y faltó otros 42 fines de semana al Centro preventivo de Irapuato.

Y, a pesar de que fue convocado en varias ocasiones para justificar sus ausencias, en todas sólo ofreció que se presentaría en el centro preventivo, lo que no sucedió.

Alega enfermedad de su madre

En ese momento, el juez de ejecución Óscar Perea Olmos determinó que Valero Garnica mostró desentendimiento e inacatamiento a las obligaciones impuestas de manera injustificada, por lo que revocó el beneficio de semilibertad y ordenó que fuera ingresado a un centro penitenciario para cumplir todo el periodo de su sentencia adentro.

Como respuesta, Valero Garnica apeló la decisión del juez de control y argumentó que careció de una defensa adecuada, pues sus representantes legales nunca le requirieron presentarse en las audiencias ni mostrar justificantes de sus faltas al centro de prevención. Éstas, dijo, se dieron porque “su madre estaba enferma”.

En audiencia celebrada el pasado viernes 9 –en la que estuvieron presentes la reportera Karla Silva y la directora de Las Libres, Verónica Cruz–, el magistrado Víctor Federico Pérez Hernández decidió regresar el expediente al juez de ejecución de sanciones Óscar Perea Olmos, para que sea éste quien determine si revisa los escritos de justificación presentados por el agresor y analice si efectivamente éste ha carecido de una debida defensa.

El magistrado concluyó que no contaba con los elementos para determinar si Valero Garnica ha sido representado debidamente en este proceso. Por ello, decidió preservar sus derechos hasta que se revise a fondo el incumplimiento de su sentencia.

Mientras esto ocurre, el exalcalde Solís Arzola mantiene también abierto un juicio de amparo con el que pretende evadir el juicio como instigador de esta agresión, aunque permanece en prisión preventiva en Irapuato.

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