Levantan a dos líderes yaquis; acusan complicidad de policía estatal

LOMA DE BÁCUM, Son. (apro).- La noche del martes un comando de encapuchados privó de su libertad a dos integrantes de la etnia Yaqui, opositores a la construcción en territorio sagrado del gasoducto Agua Prieta, propiedad de la empresa IENova.

La abogada y defensora de la tribu, Anabela Carlón, quien fue levantada y después liberada, relató que por la tarde un convoy -integrado por una camioneta y dos autos sedán- les cerró el paso en la última curva antes de llegar a Loma de Bácum.

Luego de ser rodeados por las unidades, descendieron unos encapuchados que obligaron a Anabela y a su esposo Isabel Lugo Molina, a subirse a estos autos con rumbo a Ciudad Obregón.

“Nos gritaron: déjense de chingaderas”, recordó Carlón después de interponer su denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y revelar a los medios de comunicación que su esposo sigue en manos de los captores y hasta ahora no tiene más informes.

“A mí me tiraron en un canal cerca de Ciudad de Obregón”, añadió en una espontánea rueda de prensa. “Lo que sí vi es que mientras nos llevaban, nos seguían patrullas de la policía estatal”.

Advertencias no atendidas

El pasado jueves 8 de diciembre, Teódulo González, comisionado para la Defensa de la Tierra, el Agua y los Derechos Humanos, reiteró a través de un comunicado que de ninguna manera continuará la obra del gasoducto Sonora por de Bácum como falsamente lo han afirmado supuestos “voceros”.

“La empresa (IENova) entregó la mitad del supuesto pago y condicionó la entrega de la otra mitad a la firma del pueblo que falta (Bácum), de allí que en su desesperación por recibir ese dinero han presionado, hostigado, amenazado y llegaron a la atrocidad de inventar una autoridad falsa que trató de sorprender a la jueza de Distrito con un falso desistimiento del juicio de amparo, y la funcionaria judicial no cayó en la trampa”, alertó.

El comisionado yaqui responsabilizó del acoso al secretario de Gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella, y a Carlos Ruiz Sacristán, presidente y director general de Infraestructura Energética Nova (IENova).

“Responsabilizamos al Secretario de Gobierno por querer imponer la obra a la fuerza a nuestro pueblo sin escuchar las voces que lo llaman al diálogo y la revisión del torcido procedimiento que trajo como consecuencia la oposición de la tropa yoeme de los ocho pueblos y de autoridades y tropa de Loma de Bácum”, detalló.

Teódulo enfatizó: “Reiteramos nuestro llamado a la gobernadora (Claudia Artemiza Pavlovich Arellano) para que comisione operadores capaces en atención de este asunto del gasoducto”.

Ya costó una vida

El viernes 21 de octubre, la Procuraduría General de Justicia sonorense confirmó solamente un fallecimiento en el megaenfrentamiento acontecido la mañana de ese día en Lomas de Bácum entre integrantes yaquis.

En aquel entonces el fiscal sonorense Rodolfo Montes de Oca reportó también que en la gresca se registraron ocho integrantes de la etnia heridos y un total de 13 autos incendiados.

La víctima fue identificada con el nombre de Cruz “N”, acaecido por varios impactos de bala.

En conferencia de prensa, el secretario de Seguridad Pública, Adolfo García Morales, describió que alrededor de las 9:00 horas, en Loma de Guamúchil, un grupo de yaquis mantenían una conducta violenta en inconformidad por la introducción del gasoducto Sonora.

Después, alrededor de 12:47 horas, se tuvo registros que este mismo grupo se había trasladado a Loma de Bácum, donde dio origen a la contienda.

Este gasoducto inicia en Arizona, Estados Unidos, pasa por el El Sásabe, Sonora, y culmina en El Oro, Sinaloa.

Actualmente, se encuentra en construcción en el corazón de los Ocho Pueblos Yaquis, Loma de Bácum, en donde existen detractores e impulsores del proyecto, lo que dio origen a esa reyerta.

“Es un problema interno de la etnia yaqui, de acuerdo a sus usos y costumbres”, resumió en aquel entonces el secretario García Morales.

Antecedentes

Apenas el 13 de septiembre, Carlos Daniel Fernández, gerente de asuntos externos de Gasoducto Agua Prieta IEnova, aseguró que la empresa negociaba con la etnia yaqui a fin de entregarle apoyos básicos en cambio de obtener la autorización para introducir la infraestructura a lo largo del predio indígena.

“La empresa les entregó una ambulancia y una bombera con lo que tendrán acceso a un equipo de protección y seguridad”, presumió.

El gasoducto Sonora, proyecto de Infraestructura Energética Nova, SA de CV (IENova), obtuvo el 29 de agosto de 2013, de parte de la Comisión Reguladora de Energía, el permiso para construir los tramos Guaymas-El Oro, el cual atraviesa los ocho pueblos yaquis, lugar del conflicto de este viernes.

Tras ganar la licitación, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció que la empresa Gasoducto de Agua Prieta invertiría 10.84 millones de dólares, el cual tendrá una longitud total aproximada de 833 kilómetros, actualmente en disputa.

Durante la consulta realizada en la comunidad yaqui de Loma de Bácum, el 28 de mayo de 2015, se decidió no conceder permiso a ninguna persona, compañía o entidad para entrar a sus tierras y territorio con propósito de llevar a cabo actividad con relación al proyecto de gasoducto Guaymas-El Oro.

La Tropa Yoemia, el frente defensor del territorio, también rechazó por unanimidad el megaproyecto del gasoducto. y el gobernador de la etnia, José Bacamea Espinoza, llevó el caso a los tribunales que no solamente reclama el paso de la infraestructura por Loma de Bácum, sino por toda la reserva indígena.

Este terreno comunal, reconocido por el Estado mexicano en 1940, consta de 485 mil hectáreas para que constituyen en territorio ancestral sobre la obra.

En los ocho pueblos yaquis habitan 35 mil personas y pertenecen a tres municipios diferentes: Pueblo de Vícam Primera Cabecera, Tórim, Pótam, Rahúm, Huírivis y Belem, a Guaymas; Loma de Bácum, a Bácum y Loma de Guamúchil (Cócorit), a Cajeme.

Comentarios