Inicia este sábado la Tercera Brigada de Búsqueda de Personas Desaparecidas en Sinaloa

Familiares de desaparecidos protestan en Culiacán. Foto: Juan Carlos Cruz Familiares de desaparecidos protestan en Culiacán. Foto: Juan Carlos Cruz

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Unos 75 familiares de desaparecidos de distintos estados del país, así como miembros de organizaciones solidarias, se reunirán el próximo sábado 21 en Culiacán, Sinaloa, para buscar restos de personas, como parte de la Tercera Brigada de Búsqueda de Personas Desaparecidas.

En conferencia de prensa, integrantes de Familiares en Búsqueda María Herrera, del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), de Marabunta y de la Iglesia Anglicana, informaron que a partir del próximo sábado y hasta el 4 de febrero, decenas de familiares de desaparecidos se volcarán a buscar restos, ante la “falta de voluntad política y capacidad de las autoridades para la búsqueda, investigación y localización de personas desaparecidas”, sin ánimo de buscar culpables.

Familiares y defensores resaltaron que en Sinaloa se tiene un registro oficial de dos mil 407 personas desaparecidas, de ahí que la Brigada Nacional de Búsqueda respondió “a la solicitud de apoyo” para compartir sus dos experiencias exitosas de localización de restos que tuvieron el año pasado en Veracruz, donde se localizaron cuatro mil 236 piezas óseas que hasta ahora están en proceso de identificación por parte de la Fiscalía General de la entidad y la Policía Científica de la Policía Federal.

Juan Carlos Trujillo Herrera, de Familiares en Búsqueda María Herrera, señaló que el intento de localizar restos, responde a una manifestación de “desobediencia civil pacífica” que busca contraponerse a la “burocracia con la que las instituciones abordan sin éxito este problema”.

Destacó que la Brigada Nacional de Búsqueda surgió por el “hartazgo de las familias”, ante el desinterés e indolencia de las autoridades para localizar a los desaparecidos.

Trujillo sostuvo que por las experiencias anteriores en Veracruz, los familiares cambiaron el concepto de búsqueda, y han empujado a las autoridades a “hacer el trabajo que tampoco han querido, en este caso en la protección y procesamiento de los restos”.

Al señalar que la intervención de los familiares en las búsquedas se debe a que “no hay humano que pueda soportar la ausencia de un ser querido sin saber qué pasó y dónde está”, Trujillo Herrera convocó a la comunidad internacional a “voltear la mirada hacia la problemática que viven las familias de desaparecidos y no sólo se conformen con documentos que les envía el gobierno”.

Volga de Pina Ravest, del IMDHD, explicó que durante el proceso de búsqueda contarán con la participación de personal de la Fiscalía General de Sinaloa, de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

“Estamos conscientes de que vamos a un terreno difícil, sobre todo porque apenas el primero de diciembre hubo cambio de gobierno, sabemos que hay un proceso de reacomodo de los grupos de delincuencia organizada, y sobre todo porque las desapariciones ocurren en lugares de alto riesgo.

“Como lo dijimos en las anteriores brigadas de búsqueda, no vamos a buscar a los responsables ni hacer justicia por propia mano, no vamos a hacer investigaciones de los responsables, eso le corresponde a la autoridad, sólo vamos a buscar a los restos de las personas que han desaparecido, la Brigada va en son de paz”, dijo de Pina Ravest.

Tras comentar que a Sinaloa acudirán familiares de Coahuila, Guerrero, Morelos y Veracruz que financiaron el viaje con recursos propios, la defensora señaló que por el trabajo realizado por familiares de la región, “hay puntos específicos para buscar no sólo en Culiacán, sino en municipios aledaños. Y como en las dos brigadas anteriores, es cien por ciento seguro que vamos a encontrar restos”, confió.

Jocelyn Orgen, cuyo padre, Marco Antonio Orgen Maldonado despareció en Huachinango, Puebla, en noviembre de 2013, dijo que lo que mueve a familiares de desaparecidos a trasladarse a otras entidades a colaborar es el dolor por la ausencia de sus seres queridos, y ante ello “no es fácil quedarse en casa esperando, sobre todo porque sabemos que si nosotros no buscamos nadie lo va a hacer”.

Aseguró que el apoyo a otras familias con el mismo problema, ayuda liberar el dolor que sienten. “Nos ayuda a llevar paz a nuestro corazón porque contribuimos a la reconstrucción del tejido social”, apuntó.
Miguel Barrera, del colectivo Marabunta, señaló que él coordinará con las autoridades estatales y federales la seguridad para los familiares y ayudará a “estrechar lazos con la población civil en la región para que nos puedan ayudar a localizar puntos donde se encuentren restos”.

El sacerdote anglicano Carlos Aurelio Ramírez, destacó que acompañará a los familiares en el terreno de búsqueda, para dar aliento espiritual a los buscadores que “sólo buscan encontrar a personas para darles cristiana sepultura”.

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