María Katzarava en “La voz humana”

ÁLAMOS, Son. (apro).- Tuvimos el gusto de presenciar por segunda vez a María Katzarava en la ópera de Francis Poulenc (1899-1963) La voix humaine, su quinta y última ópera escrita en 1958 sobre la obra homónima de 1930 de Jean Cocteau.

Esta obra teatral es un monólogo femenino del que se han hecho varias versiones para cine o televisión protagonizadas por célebres actrices como Karina Gidi, Ingrid Bergman, Sophia Loren, Amparo Rivelles, Ana Magnani, entre otras. Existen también en video algunas versiones de esa ópera, como la de Julia Migenes o Renata Scotto (todas ellas en Youtube).

La versión que ofreció en Álamos el Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT) de esta maravillosa ópera fue protagonizada por María Katzarava, soprano mexicana que está poniendo muy por lo alto el nombre de México en todo el mundo.

Esta misma producción ya la habíamos disfrutado en Bellas Artes. Se trata de una versión para piano y voz hecha por el propio Poulenc, en su época gran pianista que tiene en su catálogo una nutrida colección de piezas para este instrumento.

Al piano estuvo Abdiel Vázquez, quien días antes ofreció en el FAOT un muy difícil recital a piano solo. Es tan pulcra, tan emotiva, tan eficiente y comprometida la participación de Vázquez, que por momentos nos hacía olvidar que estábamos oyendo una reducción a piano.

Parte del encanto de esta obra es la orquestación (del propio Poulenc), que aquí no se puede escuchar, aunque la ventaja además de económica es que se puede montar la obra en un escenario mediano y sin foso orquestal; la producción es, digamos, más portátil.

María Kazarava cantó la versión original en francés y mostró un magnífico manejo del idioma, además de un dominio absoluto de su voz y la técnica vocal.

“María está en su mejor momento, en plenitud, conoce su voz a la perfección y hace con ella lo que quiere, hace cosas muy bellas”,comento para apro el maestro Francisco Araiza, quien presenció la representación.

Esta obra es, por mérito propio, una de las óperas contemporáneas más representadas y aplaudidas. Se trata de un monólogo trágico donde vemos a “ella”, una mujer joven, sufrir el abandono y el desprecio de su amante con quien telefonea en una llamada constantemente interrumpida por la mala calidad de las conexiones de los años treinta.

De ese diálogo, el público sólo ve y oye la parte de ella y adivina lo que él le contesta, y al cabo de una desesperada plática de poco más de una hora, donde ella fracasa en retenerlo, nos damos cuenta que el amante le comunica que se casará pronto.

Al final de la obra, en su desesperación, ella le dice: ¡Adiós, vida mía… Adiós!… Sí, tendré mucho valor. Sí…, pero ahora… ¡rápido, cuelga!… ¡Cuelga, por favor!… ¡Ya! Te quiero… más que a mi vida…más que a mi vida… más que a mi vida…

Después toma unas tijeras y corta el cable del teléfono, simbolizando así el suicidio. La interpretación de Katzarava en este momento arranca lágrimas al público.

Después de casi 40 años de no representarse en nuestro país, La voz humana vuelve a sorprender al público con una refrescante y moderna puesta en escena de dos italianos: Stefano Poda y Paolo Giani Cei. Productoras: Ingrid Novoa y María Inés Olmedo.

Una de las mejores producciones de ópera moderna que se han presenciado en nuestro país últimamente. Ojalá pronto la hagan con orquesta y, ¿por qué no?, que se grave en audio o video para dejar constancia a las futuras generaciones de una María Katzarava en plenitud.

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