Malnutrición cuesta a México 28 mil mdd por año, alerta informe de la Cepal

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La malnutrición, ya sea en su vertiente de desnutrición o en la de sobrepeso y obesidad, cuesta cada año 28 mil 800 millones de dólares a México: no sólo por los gastos de salud pública o en los costos de las vidas humanas, sino también en sus efectos negativos sobre la educación, la productividad y el ausentismo laboral.

De acuerdo con un estudio piloto, en el que la Comisión Económica para América Latina (Cepal) trató de medir los costos en materia de salud, productividad y mortalidad de la malnutrición, la pérdida económica derivada de ese problema es inmensa: cada año, México pierde en ella 2.3% de su Producto Interno Bruto (PIB).

Siete de 10 adultos mexicanos sufre sobrepeso u obesidad y 20.8 millones de personas padecía diabetes o hipertensión arterial en 2014 –87 mil murieron a causa de una de estas dos enfermedades–. En 2014, el costo del sobrepeso y la obesidad para el sistema de salud rodeaba los seis mil 134 millones de dólares, unos 100 mil millones de pesos, a precios actuales.

Por otra parte, 15% de la población padece desnutrición crónica, cuyos efectos sobre la productividad –medida como mortalidad infantil, menor nivel educacional y ausentismo laboral– resultan muy costosos: cada año, México pierde 21 mil millones dólares en ella.

En las últimas décadas, México y el resto de América Latina vivieron una serie de transformaciones demográficas, epidemiológicas y nutricionales –el incremento del consumo de azúcar y alimentos procesados– en las que se redujo, sin erradicarse, el número de personas en desnutrición, mientras se disparaba el sobrepeso y la diabetes.

Este fenómeno se conoce como “doble carga de la malnutrición”, ya que, tanto la desnutrición como el sobrepeso representan serios retos de políticas públicas, con efectos duraderos en las sociedades.

“Un elemento central para explicar la situación epidemiológica y nutricional regional es el brusco cambio que han tenido los estilos de vida, especialmente en lo referido a dieta, actividad física, consumo de tabaco, alcohol y drogas, estrés y problemas de salud mental”, sostiene el organismo.

Panorama poco alentador

La Cepal prevé un panorama poco alentador para México en un futuro cercano: estimaciones conservadoras plantean que la carga relacionada con las enfermedades del sobrepeso se dispararán en un 46% entre 2015 y 2030, mientras un millón 600 mil personas perecerán de ellas durante este lapso.

La desnutrición empeora la probabilidad de mortalidad prematura, fomenta las infecciones y las enfermedades, afecta el desarrollo cognitivo y dificulta los procesos de aprendizaje, lo que tiene efectos devastadores en materia de educación y, a largo plazo, en el ámbito laboral.

En México, 82% de los niños que repiten clases de secundaria tiene problemas asociados con la desnutrición, y cerca de 100% de la población desnutrida no concluye este nivel de escolaridad.

Por ello, los costos sociales y financieros de la desnutrición, sobre todo cuando ésta afecta a los niños, son entre 1.5 y tres veces superiores a los asociados con el sobrepeso y la obesidad.

Por otra parte, las personas con sobrepeso y obesidad enfrentan una mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes durante su vida, pero también se encuentran más expuestas ante el estigma y la discriminación, tienen menores tasas de rendimiento escolar y representan un mayor costo ambiental.

“La malnutrición por exceso tiene también un efecto intergeneracional, definido como aquellos factores, condiciones y exposiciones de una generación que se relacionan con la salud, crecimiento y desarrollo de la generación siguiente. Así, el sobrepeso y obesidad de los padres estaría asociado con la obesidad de los niños”, plantea el informe.

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