“Leo Matiz: El muralista de la lente”, en San Idelfonso

Leo Matiz, en el antiguo Colegio de San Idelfonso Leo Matiz, en el antiguo Colegio de San Idelfonso

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Tuvieron que pasar 70 años para que el fotógrafo de origen colombiano Leo Matiz (1917-1998) volviera a exhibir su obra en las salas de un museo.

La primera vez fue en 1947 en el Palacio de Bellas Artes con motivo de la exposición de fotoperiodismo Ases de la cámara, organizada por el fotorreportero Enrique Díaz, el crítico de arte Antonio Rodríguez y la revista Mañana.

El antiguo Colegio de San Idelfonso abre sus puertas a Matiz con motivo de su centenario, el año Dual México-Colombia y los festejos de los 25 años del Mandato de San Idelfonso, presentando para ello la exposición titulada Leo Matiz: El Muralista de la lente.

Matiz incursionó en la pintura el dibujo y la caricatura trabajando en su país natal en medios como la revista Lauros (de la cual fue fundador), El Heraldo, La Prensa y El Gráfico, para posteriormente incursionar como fotorreportero en Estampa, El Tiempo y El Espectador.

Viajero incansable, el fotógrafo realizó en 1940 una gira para exhibir su trabajo en Panamá, Costa Rica y El Salvador para arribar al año siguiente a México. A parir de ese momento Matiz se establecería por siete años consecutivos en el país en los cuales llegaría a relacionarse con la comunidad artística, intelectual y social de ese tiempo.

Un ejemplo fue su estrecha vinculación con los muralistas Diego Rivera y José Clemente Orozco. Con este último entabló una relación de estrecha amistad, y con David Alfaro Siqueiros tendría un desencuentro porque éste utilizó la imagen de un perro enojado retratada por Matíz y El coronelazo no le quiso pagar.

La muestra se compone por 81 fotografías dividas en cinco núcleos, en los cuales el visitante podrá contemplar imágenes sensibles de sucesos y fragmentos de vida cotidiana en zonas rurales, de trabajadores y gente humilde, donde es posible apreciar un manejo excepcional de composiciones, encuadres, luz (juegos de claroscuros, siluetas), así como de su cámara Graflex 4×6.

En otra sala el visitante podrá admirar retratos donde capturó a las personalidades del cine mexicano como María Félix, Dolores del Río, Cantinflas, Gloría Marín, entre otras celebridades del espectáculo con las cuales el fotógrafo también trabó amistad y recibió alguna influencia, así como también con Gabriel Figueroa, del cual aprendió a narrar historias de principio a fin mediante el uso de la fotografía.

Como se había comentado, una sala más está dedica a los muralistas, donde además de aparecer “los tres grandes” sobresale una fotografía de Frida Khalo trabajando en compañía de su grupo “Los Fridos” en la fachada de la pulquería “La Rosita”, ubicada en Coyoacán.

En este punto Eri Cámara, curador y museógrafo de San Idelfonso, señaló que la fotografía se volvió un soporte fundamental para algunos muralistas, pues “cuando un pintor trabaja lo hace con los dos ojos, sin embargo, cuando el fotógrafo toma la imagen lo hace con un ojo cíclope, de esta forma con ayuda de la fotografía el ojo de los muralistas ganó en cuanto a la percepción”. De ahí el altercado entre Siqueiros y Matiz, pues el muralista utilizó varias imágenes del fotógrafo, incluida la del perro enojado por las cuales el pintor no le dio crédito.

La muestra cierra con una sobresaliente serie del nacimiento del volcán Paricutín, donde quedó plasmado el registro de toda la actividad del volcán, y en conjunto “las fotografías representan una pieza contemporánea, pues contrasta un excelente juego de luces”, comentó Eri Cámara.

Leo Matiz: El muralista de la lente, estará abierta al público en el Antiguo Colegio de San Ildefonso del 15 de junio al 17 de septiembre de 2017 y a partir de 8 de julio se presentará una segunda parte en Bellas Artes.

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