“Apocalipsis Zombi”: sin pies ni cabeza

Apocalipsis zombi. Apocalipsis zombi.

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Dirigida por Colm McCarthy, Apocalipsis Zombi (Melanie: The Girl with All Gifts, Inglaterra-EU, 2016) es una película bastante confusa en su mensaje: al final, no se sabe si resulta una oda a los zombis, una crítica al ser humano, la posibilidad de un mundo mejor o un apocalipsis merecido.

La película comienza con una niña de color, Melanie (Sennia Nanua), prácticamente rapada, de unos 8 o 10 años, quien se encuentra confinada en una habitación que no tiene ventanas.

¿Qué habrá hecho? No lo sabemos, pero se ve en paz. La pequeña se encuentra viendo una serie de fotografías al tiempo que mira el reloj. De pronto, entra un grupo de soldaos armados y la amarran a una silla de ruedas. Seguro algo grave hizo la pequeña.

Los soldados la llevan a una sala con otros niños, donde una maestra llamada Helen (Gemma Arterton) les da clase. A la susodicha la vemos contando el mito de la caja de Pandora a otros infantes atados a su silla de ruedas. En el mito griego, la caja de Pandora contiene todos los males de la humanidad; curiosamente, “Pandora” significa “que tiene todos los dones”. El título original en inglés se traduciría como Melanie, la niña con todos los dones.

En un principio nos generan compasión, pero poco a poco vamos descubriendo que son una especie de zombis de segunda generación, que bajo ciertas circunstancias comenzarán a comerse a los humanos que se les pongan enfrente…

La película presenta una buena dosis de acción y decenas de zombis bien realizados que amenazan la existencia de los héroes. En ese sentido, la película cumple, aunque a veces es un poco predecible. Sin embargo, lo que más daño hacen a la cinta es la interacción y los actos de los personajes.

Y es que Melanie, por más inteligente que sea, es un monstruo que no puede controlar sus instintos; un monstruo que no tiene ningún motivo para dejarse sacrificar en pos de una raza a la que ella no pertenece, lo cual hace complicado que nos identifiquemos con ella.

Por otro lado, la necedad de Helen de salvar a la niña resulta sumamente absurda si se mira todo el contexto. Y es inevitable preguntarse: ¿Odia a su propia raza? Y si no… ¿por qué hace lo que hace? Por más absurdo que parezca, el grupo de militares y la doctora misma la dejan salirse con la suya, lo cual va construyendo, obviamente, un escenario que se vislumbra catastrófico.

Cuando llegamos al final, los sinsentidos de todos los personajes nos explotan en la cara y todo deviene en un gran absurdo. Y resulta inevitable preguntarnos: ¿Qué acabamos de ver? ¿Debemos sentirnos culpables y aceptar que nos merecemos un apocalipsis zombi o a un grupo de niños de otra raza, más agresivos que el ser humano y los mismos zombis? O bien: ¿Nuestra compasión por otros humanos (o seres vivos), en apariencia más débiles pero peligrosos, nos llevará a la extinción?

En fin… todo muy confuso y absurdo. Una de las peores cintas del género zombi.

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