“PGR no tiene pruebas contra mí”, reta Emilio Lozoya

Lozoya y sus abogados en conferencia de prensa. Foto: Octavio Gómez Lozoya y sus abogados en conferencia de prensa. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex acusado de recibir sobornos por 10 millones de dólares a cambio de adjudicar contratos a la empresa brasileña Odebrecht, aseguró que en la carpeta de investigación que obra en la PGR no existe un solo elemento de prueba o evidencia que acrediten que recibió dinero, “ni de ellos ni de nadie”.

En rueda de prensa, a la que acudió acompañado de sus abogados Javier Coello Trejo y Javier Coello Zuarth, Lozoya Austin dio lectura a un escrito en el que señala: “Quiero ser muy claro en este punto: no existe ninguna prueba, evidencia o elemento que sustente los dichos que pretenden involucrarme en esta situación”.

Al referirse a los funcionarios de Odebrecht presos en Brasil, quienes declararon haber entregado el millonario soborno, dijo que ellos incurrieron en algunas falsedades en su declaración, misma que obra en la Procuraduría brasileña:

“La primera falsedad en la que han incurrido las tres personas que sí se encuentran acusadas del delito de corrupción y que supuestamente declararon en Brasil, caso que salió publicado en los medios de comunicación, es que digan conocerme. A la única persona que conozco –y de eso hay evidencia– es Luis Alberto de Meneses Weyll”.

Enseguida explicó que a Meneses Weyll lo conoció, como a otros muchos empresarios, con motivo de sus empleos previos a ser director general de Pemex. Sin embargo, “a los otros dos imputados no los conozco ni he tenido ningún contacto con ellos.

“Con el señor Meneses Weyll tuve contacto únicamente a nivel profesional, al igual que con varios directivos de las múltiples empresas relacionadas con el sector energético y en el marco de las actividades que mi responsabilidad como director general de Pemex me conferían. Estas reuniones se concertan y se realizan con total transparencia, pues se trata de empresas que participaban en proyectos relevantes de la empresa. Pero jamás tuve una conversación con esta persona, ni con ninguna otra, sobre sobornos o ilegalidades”, buscó justificar.

También dijo que las licitaciones de Pemex se realizan con múltiples mecanismos que buscan garantizar su legalidad y transparencia: “Me correspondió a mí establecer nuevos mecanismos para lograrlo, Odebrecht resultó ganadora de dos proyectos. Es absolutamente imposible que esa decisión la tomara una sola persona, aunque fuera el director general, pues hay múltiples candados para evitarlo”.

Lozoya Austin explicó a detalle el procedimiento que se sigue para llegar a la asignación de una licitación.

Posteriormente aseguró que los dos contratos de las empresas de Odebrecht fueron revisados y auditados en su proceso de otorgamiento, tanto por la Secretaría de la Función Pública como por la Auditoría Superior de la Federación, y no hubo observación alguna por parte de estos organismos, ni sus resultados fueron impugnados por otros participantes en el proceso de licitación.

Luego explicó por qué los contratos los gana Odebrecht: “Es importante aclarar que se invitó a más de diez empresas a participar, reduciéndose esta lista a tres consorcios finalistas: ICA-Flúor, Saipem y Odebrecht. De acuerdo con la información de Pemex, Saipem estaba sumamente atrasada en la ejecución de obras en dos refinerías, y considerarla ponía en riesgo el proyecto, según obra en expedientes de las diferentes instancias. Por otro lado, ICA-Flúor declinó al final participar en el proyecto, argumentando sus motivos en un anexo que distribuiré al final de esta conferencia”.

De tal manera que este proceso comenzó como un concurso y se adjudicó al mejor postor, considerando su experiencia en estas obras en la planta de Etileno XXI y en otros países, abundó.

Lozoya Austin, indicó que más allá del relato de estos hechos, él no participó en este proceso de adjudicación.

También habló del tiempo que trabajó para la campaña presidencial, periodo en el que supuestamente se le depositan parte de los 10 millones de dólares.

“En el marco de la campaña presidencial del 2012 participé absolutamente convencido del proyecto del presidente Peña Nieto y sin saber siquiera si formaría parte del equipo de gobierno. Mi función era la relación con instancias internacionales, parte fundamental de toda campaña política presidencial, pero jamás estuve relacionado ni a cargo del manejo de ningún aspecto administrativo. Es una absoluta especulación que se supiera que ocuparía un cargo y, menos aún, a qué tipo de institución me invitarían a sumarme”, atajó.

Por último, aseguró que ya solicitó a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE) que lo cite en caso de que así se le requiera.

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