Vocero de la Presidencia niega presiones sobre Claudio X. González

El vocero Eduardo Sánchez Hernández dijo que las autoridades mexicanas trabajan para poder "firmar"el TLCAN antes de que concluya el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Foto: Eduardo Miranda El vocero Eduardo Sánchez Hernández dijo que las autoridades mexicanas trabajan para poder "firmar"el TLCAN antes de que concluya el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Foto: Eduardo Miranda

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Presidencia de la República, a través de su vocero Eduardo Sánchez desmintió que Enrique Peña Nieto y su gobierno hayan intimidado al magnate Claudio X. González Laporte, así como a organizaciones de la sociedad civil que fueron objeto de auditorías fiscales.

El periódico estadunidense The New York Times (NYT) publicó hoy que el 11 de mayo, cuando Peña Nieto se reunió con el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) –que agrupa a los empresarios más ricos e influyentes de México–, advirtió a González Laporte que su hijo “debería dejar de ser tan crítico con el gobierno”, aludiendo al dirigente de Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI), Claudio X. González Guajardo.

La posición difundida por Sánchez Hernández, a través de sus redes sociales, destaca que integró la comitiva en el acto con el CMN y no sólo desmiente que la amenaza haya ocurrido, sino que alude al rigor de la información publicada en inglés por el diario neoyorquino, al observar que la noticia no incluyó la versión oficial que dieron a su reportero, “a pesar de ser la única declaración con fuente no anónima”.

Además, el vocero presidencial justificó las auditorías a organizaciones ciudadanas por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), como parte de un programa contra el lavado de dinero que dicho órgano recaudador anunció desde el 11 de marzo.

Desde hace meses, organizaciones de la sociedad civil involucradas en temas de transparencia y anticorrupción se habían quejado de manera extraoficial de padecer acoso fiscal, tanto en sus cuentas como a las de sus donantes. El activismo de dichos procedimientos se habrían implementado a la par del espionaje, denunciado a partir de febrero pasado, contra algunos de sus miembros. Así lo consignó el NYT.

Entre esas organizaciones se encontraba MCCI, una asociación civil orientada a documentar, mediante trabajos de periodismo de investigación y metodología de alto perfil académico, asuntos de corrupción en el país. Creada y presidida por González Guajardo, MCCI ha sido especialmente participativa en los reclamos por deficiencias en los procesos de creación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) y del Sistema Nacional de Transparencia.

El vocero presidencial en su comunicado calificó como falso que el gobierno intente acallar a MCCI, e inclusive añadió que las propuestas de la organización se han incorporado a políticas públicas en distintas materias.

“El presidente ha sido siempre respetuoso de la crítica que se expresa todos los días, por cualquier medio y desde múltiples sectores de la sociedad”, afirmó.

Creado en los años sesenta por empresarios cercanos a Miguel Alemán, el CMN es conocido como la “cúpula de cúpulas”, pues sólo pueden tener membresía, por invitación, los empresarios más ricos y poderosos del país.

Dicha organización ha sido partícipe de “pases de charola” para financiar campañas presidenciales, sus miembros son mayoritariamente beneficiarios de privatizaciones, contratos y concesiones gubernamentales, y han sido responsables de oscuros episodios contra la libertad de expresión, entre otros el boicot publicitario a Excélsior de Julio Scherer en los años setenta.

Como parte de su poder e influencia, los miembros del CMN sostienen encuentros anuales con el presidente en turno, pero éstos son de carácter privado. La dinámica cambió durante el peñismo, señaladamente, cuando en 2016 un distanciamiento entre sus líderes históricos –entre éstos Germán Larrea, Bernardo Quintana y el propio González Laporte– devino en un acto con acceso a medios de comunicación.

El distanciamiento con el peñismo ocurrió luego de que a Larrea se le negara participar por una tercera cadena de televisión abierta y se endurecieran, aunque sólo discursivamente, las sanciones por un derrame tóxico de su empresa, en Sonora; que Quintana, perdiera importantes contratos para su constructora ICA, enfrentando una profunda crisis y que, el hijo de González Laporte asumiera una posición crítica respecto del actual régimen priista como presidente de Mexicanos Primero, una organización enfocada al ámbito educativo.

Respecto de lo publicado por el NYT y la posición de Eduardo Sánchez, cabe destacar que, en declaraciones, desde los primeros días de su mandato, hasta en la publicidad oficial actualizada recientemente en la expresión “lo bueno cuenta”, Peña Nieto ha reclamado que se hable de los “logros” de su gobierno.

En esa misma línea, esta tarde, el comunicado de su vocero expone a manera de justificación sobre lo ocurrido con el CMN:

“Creo que el reconocimiento de logros y avances del país en diversos ámbitos es tan necesario como el señalamiento de deficiencias en el quehacer gubernamental. Esa fue la posición que expresó (Peña Nieto) en la reunión del 11 de mayo (con el CMN) y que ha reiterado tanto en foros públicos como privados”, sostuvo.

Comentarios

Load More