El sismo arrasó con el templo de San Juan Bautista, Tlayacapan, considerado patrimonio de la humanidad

TLAYACAPAN, Mor. (apro).- El majestuoso templo de San Juan Bautista, construido en 1534 como convento por los frailes agustinos y clasificado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés) como Patrimonio de la Humanidad, fue gravemente dañado por el terremoto de este martes.

La nave principal se dividió en dos, y en medio se abrió un enorme boquete, mientras que el majestuoso frontispicio de 30 metros de altura se derrumbó y uno de los tres campanarios se vino abajo, cuyos escombros quedaron en montículos grises ante la soberbia puerta de madera maciza que da ingreso a un salón sombrío.

Prohibido el acceso a la nave, desde el atrio es posible atisbar la destrucción del sismo: El altar principal se agrietó, el presbiterio quedó en ruinas y el arte sacro se fue al piso.

Los murales y frescos que decoran sus paredes quedaron también seriamente dañados.

Dentro de la iglesia quedaron las paredes desgajadas. Foto: Tlayacapan

Dentro de la iglesia quedaron las paredes desgajadas. Foto: Tlayacapan

“Sólo la imagen de San Juan Bautista quedó intacta”, se consuela el presbítero Filiberto Arias Araujo, quien se resistió a salir y enfrentó el terremoto dentro del templo.

“Todo el inmueble es inhabitable”, dice el sacerdote, quien asegura que el museo del exconvento agustino, que exhibe arte sacro y diez momias infantiles, también está dañado.

El cura está triste, como los fieles y los mayordomos que han estado sacando las imágenes de los santos para ponerlas a buen resguardo, pero todos no piensan en otra cosa que en la restauración.

Personal de Protección Civil del gobierno estatal hablaba de demoler la joya arquitectónica de Tlayacapan, pero tal intención sólo concita el repudio del sacerdote y de los mayordomos, que aquí son autoridad.

Cada uno se está llevando a su casa una imagen: La tarde de hoy, como una procesión, se llevaron un cuadro de la Virgen de Guadalupe y una escultura de San Judas Tadeo.

También, con toda devoción, resguardaron la imagen del Niño Jesús y del Señor de las Tres Caídas, con el que se escenifica el Viacrucis en Semana Santa.

Ya por la tarde, un grupo de fieles extrajo del templo una imagen dentro de una vitrina cubierta de polvo, mientras que otros improvisaban una capilla con un toldo y bancas.

El templo de San Juan Bautista visto el domingo pasado. Foto: Alejandro Saldívar

El templo de San Juan Bautista visto el domingo pasado. Foto: Alejandro Saldívar

“Por lo pronto ahí vamos a oficiar misa”, dice el sacerdote, visiblemente conmovido por el daño que causó el terremoto a esta joya del siglo XVI.

Y no tiene duda de que será restaurado. “Hidráulicamente se va a unir la nave”, refiere el sacerdote después de que un perito del INAH le aseguró que jamás podría ser demolida una joya patrimonio de la humanidad.

El sismo también dañó la mayoría de las capillas que hay en Tlayacapan, un Pueblo Mágico cuyo palacio municipal está a punto de venirse abajo y donde decenas de casas se derrumbaron y otras tantas están a punto de caer.

Hubo tres muertos y toda la población está muerta de miedo.

“Pensé que se abría la tierra”, dice una mujer vecina de la capilla de San Nicolás, cuyos escombros de sus torres se apilan frente a su casa.

“Así están todas las capillas. Bueno, sólo se salvó la de San Miguel, tal vez porque ya viene su fiesta, el 28 de este mes…”.

Acerca del autor

Reportero de Proceso desde 1994, Premio Nacional de Periodismo en periodismo de investigación y autor de tres libros.

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