El rescate de un gremio y de una colección

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- A diferencia del terremoto que sufrió la Ciudad de México el 19 de septiembre de 1985, en el que los artistas visuales destacaron al organizar actividades de apoyo para las víctimas, en el del pasado 19 de septiembre, el mercado del arte fue y sigue siendo el principal protagonista.

Después de mostrar su faceta más negativa y codiciosa a través de la apertura, la misma noche  del terremoto, de la feria Zona Maco Foto y Salón del Anticuario que dirige su propietaria Zélika García (Proceso, 2135) –y que no se suspendió a pesar de los tres días de luto nacional en memoria de las víctimas del sismo que decretó el presidente Enrique Peña Nieto–, 42 galeristas nacionales  –muchos de ellos pertenecientes a la escena internacional del arte–, se reunieron en la Galería Enrique Guerrero para unirse como comunidad.

Involucrados en una gran mayoría en las primeras ediciones del  proyecto Sábado de Galerías (Proceso, 2127), los participantes iniciaron una solidaria dinámica que desde hace muchos años no se veía en el mercado nacional del arte contemporáneo. Interesados primero en apoyar a aquellos colegas que tuvieron problemas en sus instalaciones, los dueños de las galerías Machete, Proyectos Monclova, Marso y Estudio Panik compartieron sus espacios y recursos humanos con la galería Arroniz Arte Contemporáneo que, al estar ubicada en la Plaza Río de Janeiro, en la Colonia Roma, fue severamente dañada y se vio en la necesidad de desalojar su espacio.

Convencidos de que si se unen pueden conformar un frente que los beneficie, los galeristas optaron por constituir una alianza de galerías comprometidas con la reconstrucción física y emocional del país. Para apoyar a las comunidades afectadas, Proyectos Monclova propuso organizar una subasta en colaboración con Fundación Origen y, con el propósito de activar la convivialidad barrial, el Sábado de Galerías se realizará durante todo el mes de octubre dedicando cada fin de semana a una zona específica (https://www.sabadodegalerias.mx/).

Considerando el ambicioso dominio que ejerce Zélika García sobre el mercado local del arte, sería muy positivo que las galerías, después de su autorescate, se empoderaran construyendo una asociación de alto nivel.

Otro rescate artístico que involucra al mercado del arte es el del acervo de 30 obras de la  reconocida pintora Teresa Velázquez, quien se encontraba en el edificio colapsado en las calles de Edimburgo y Escocia, en la Colonia del Valle. Patrocinada desde 2001 y hasta 2016 por un coleccionista –del cual la artista prefiere no dar su nombre– que poseía aproximadamente el 70% de su creación realizada en esos años, la creadora nunca pudo exhibirlas en conjunto en la Ciudad de México debido a las negativas de las instituciones museísticas.

Embodegadas desde la muerte del coleccionista en un departamento del sexto piso de la construcción mencionada, las pinturas, casi en su totalidad –27 de 30–, fueron recuperadas rotas y fragmentadas gracias no sólo a la tenacidad de la artista, sino sobre todo al cariñoso y minucioso trabajo de las mujeres voluntarias dirigidas por una ciudadana llamada Tábata Salinas.

Este texto se publicó el 15 de octubre de 2017 en la edición 2137 de la revista Proceso.

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