Venezuela: nuevas elecciones entre la apatía y el diálogo

Venezuela cerrará el año con elecciones municipales. Foto: AP / Fernando Llano Venezuela cerrará el año con elecciones municipales. Foto: AP / Fernando Llano

El año cierra en Venezuela en medio de unos comicios municipales de bajo perfil, a celebrarse este domingo 10, sin la participación de los principales partidos opositores, y un proceso de diálogo en pausa entre el Gobierno y la oposición que se reanudará el viernes 15 en República Dominicana. Todo apunta a que el oficialismo volverá a arrasar

CARACAS (proceso.com.mx).- El 2017 ha sido un año de conflictos en Venezuela, un país que se debate entre la crisis humanitaria y las tensiones políticas del gobierno de Nicolás Maduro y la oposición representada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Este domingo se realizan las elecciones de alcaldes en 335 municipios del país, pero quedaron excluidos los distritos metropolitanos de Caracas y el Alto Apure al suroccidente del país, tampoco se elegirán concejos municipales.

Estas elecciones de alcaldes cierran el ciclo de tres comicios nacionales efectuados en un lapso de cuatro meses en Venezuela, luego de la temporada de protestas contra el gobierno de Maduro que sacudió al país entre abril y agosto y que dejó más de 130 asesinatos en el contextos de las manifestaciones.

Las primeras elecciones fueron el 30 de julio para elegir a los integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), impulsada por Maduro, una jornada sangrienta que sumó 14 víctimas al saldo de las protestas. Criticada por la disidencia debido a la carencia de rigor constitucional en su convocatoria y desconocida por más de 20 países de la región, además del señalamiento de fraude hecho por Smartmatic, la empresa que durante 13 años se encargó de la automatización del voto en Venezuela. Sin embargo, tras su instalación cesaron las protestas y fueron adelantados para octubre los comicios de gobernadores que tenían fecha de diciembre.

El gobierno de Maduro encontró en las elecciones la fórmula para retomar el control político. Luego de la victoria oficialista que arrasó con 18 de las 23 gobernaciones en disputa, rápidamente fueron convocadas las elecciones de alcaldes para este domingo 10.

Elecciones municipales

Actualmente la oposición tiene 76 de las 335 alcaldías, pero son las que tienen mayor densidad poblacional, con lo que la oposición gobierna para casi la mitad de los electores en todo el país. Las últimas elecciones municipales se realizaron en 2013 y el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) obtuvo 5.265.930 votos (48,76%), mientras que la oposición a través de la MUD consiguió 4.410.238 votos (40,84%). El oficialismo se hizo con 243 alcaldías y 18 quedaron en manos de disidentes chavistas no opositores.

Estas elecciones no contarán con la participación de los principales partidos políticos de oposición: Primero Justicia, Voluntad Popular y Acción Democrática, debido a que las irregularidades denunciadas en proceso previos persisten y no confían en el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Los comicios celebrados en los últimos cuatro meses en Venezuela, incluyendo los de este domingo 10, constituyen una preparación del chavismo para unas eventuales elecciones presidenciales en 2018 que garantizarían la perpetuidad en el poder de la clase gobernante actual, así lo afirma Eugenio Martínez, analista en material electoral.

A estas convocatorias se suman otras estrategias del gobierno de Maduro para asegurar el voto a su favor. Con el Carnet de la Patria el oficialismo ha condicionado la venta de alimentos, el acceso a medicinas y otros beneficios sociales. Se trata de un carnet que contiene información del portador y que es controlado mediante un sistema electrónico por el partido de gobierno, el Psuv, a través del cual se asignan cupos para adquirir bienes de primera necesidad en un país en agobiado por la falta de alimentos, la escasez de medicinas y otros males como epidemias de malaria, difteria y sarampión. El Carnet de la Patria es exigido a los venezolanos para hacer casi cualquier trámite ante el Estado.

“Lo que hemos visto es que las dos eleciones que ya ocurrieron y la de este domingo, es que el chavismo está probando y poniendo a punto su estrategia de presión social a través del Carnet de la Patria y de los planes sociales asociados a este instrumento, para sentar las bases de lo que piensan les permitirá ganar la elección presidencial del próximo año”, explicó Martínez a Proceso.

Candidatos contra viento y marea

Nicmer Evans es un politólogo y psicólogo social que aspira a la alcaldía del municipio Libertador de Caracas. Proviene de las filas del chavismo, pero en 2013 se desligó del oficialismo cuando Nicolás Maduro, entonces vicepresidente de la República, fue presentado como candidato presidencial tras la muerte de Hugo Chávez, lo que violaba las normativa legal venezolana y que para Evans fue una arbitrariedad.

Hoy Evans es considerado por sus antiguos compañeros como un contrarrevolucionario, no forma parte de la MUD, pero hace oposición a Maduro. Su candidatura es una de las independientes de oposición que se presentaron para la alcaldía de Caracas frente a una única opción del Psuv con la candidata Erika Farías.

“Cuando el leitmotiv de la acción política es la preservación del poder lo que viene detrás es absoluta corrupción”, dijo a Proceso para explicar su separación del proyecto revolucionario impulsado por Chávez. Sigue considerándose un hombre de izquierda pero aclara que no es retrógrado y su modelo no es la antigua Unión Soviética ni Cuba.

“La MUD ha cometido el peor error histórico, que es dejar acéfalo a la gente que está dispuesta a defender la democracia con el voto y no con las balas, sin generar ninguna otra alternativa. Lo peor es que van a ir unas elecciones presidenciales con el mismo sistema electoral, con el mismo CNE y con el mismo adversario”, dijo.

Considera que la movilización de votantes es el gran reto en estos comicios del domingo. “El problema es que la MUD no termina de reconocer que las gobernaciones se perdieron porque no lograron movilizar a la gente”.

Francisco “Kico” Bautista es un reconocido periodista que decidió lanzarse a la contienda electoral como candidato independiente y opta por la alcaldía de Baruta en el estado Miranda. Como Evans, también apoyó a Chávez, pero se separó de la revolución mucho más temprano.

El periodista también considera que la MUD debe corregir los errores que han contribuido a que no exista todavía un cambio político en Venezuela, pese al descontento popular y la crisis. “Errores en los que cae ella misma y en los que cae porque el Gobierno la induce”, comentó.

Bautista está dispuesto a juramentarse ante la ANC. “Eso es una trampa, pero no podemos sacrificar nuestros municipios, ni caer en la trampa, porque la convertimos en una discusión de dignidad y de principios, cuando es una mera trampa. Si tengo que ir voy, pero hago como hizo Chávez, digo que estoy jurando ante una ANC moribunda”, aseguró.

Una victoria chavista anticipada

Ante un panorama de ventajismo oficialista, denuncias de fraude y autoridades electorales de dudosa legitimidad, Martínez considera que es bastante reducida la posibilidad de que la oposición mantenga la mitad de la cuota de poder que tienen actualmente en las alcaldías.

Históricamente las elecciones municipales en Venezuela han favorecido al chavismo. “Ellos controlan la mayoría de las alcaldías que son las que están en zonas rurales, alcaldías de pocos electores pero de una extensión territorial importante”, señaló.

“El panorama frente a estas elecciones municipales es que el chavismo pueda ganar sobre las 300 alcaldías, debido a la desesperanza del elector opositor independiente y la ausencia de los principales partidos”, anticipó Martínez.

Negociación en veremos

La arrolladora victoria que se prevé del chavismo le otorgará elementos de ventaja en el proceso de negociación. “A partir del lunes 11, el chavismo va a sacar el pecho con una victoria casi que absoluta, un arrase, para decir que tienen una amplia aceptación popular y seguramente con ese argumento tratarán de condicionar le proceso de negociación que continuará el próximo viernes 15”.

Martínez duda que el diálogo se reanude luego de las elecciones municipales debido a que tanto Maduro como el ministro de Comunicación y exalcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, han pretendido cambiar las reglas del juego.

“Habría que ver si en efecto la siguiente reunión del diálogo se da el viernes 15, ya que esta semana Maduro y Rodríguez han intentado cambiar los acuerdos que ya se habían logrado en República Dominicana con los cancilleres”, dijo.

Maduro quiso abrir un proceso paralelo de negociación en Miraflores e invitó a los dirigentes de oposición al palacio presidencial luego de culminada la primera ronda de negociación en Santo Domingo. Por su parte, Rodríguez quiso condicionar cualquier proceso electoral del año que viene a que se retiren las sanciones internacionales contra Pdvsa y funcionarios del chavismo, lo cual no depende de la oposición.

“Si Maduro y Rodríguez mantienen esa postura, la reunión del 15 seguramente no se va a dar o se dará en unos términos en los que será difícil avanzar”, estimó Martínez.

Para Evans la negociación entre Gobierno y oposición en República Dominicana es un fracaso. “Cuando no hay voluntad política y se sigue cometiendo el mismo error en el esquema y el método que ya ha fracasado. El diálogo y la negociación son necesarios pero no como se está haciendo ahora. Si fracasó con el Papa Francisco, no funcionará ahora porque el error fundamental es que se sigue manteniendo el esquema de la polarización”.

Por su parte, Bautista considera que el dialogo es un instrumento del demócrata como el voto o las protestas de la calle. “Hay sectores de la oposición que consideran que el diálogo solo le conviene al oficialismo y eso es impulsado desde el mismo Gobierno. Yo espero que el diálogo siga avanzando. es un proceso largo, pero es un mecanismo positivo. Lo que está demostrado es que esta dictadura no sale con violencia”.

La peor de las estrategias posibles

Con la ausencia de los principales partidos de oposición en la contienda electoral, los votantes se debaten entre votar o no en estas elecciones. Los candidatos contrarios a Maduros son independientes y en la mayoría de las alcaldías en disputa se enfrentan varios candidatos contra uno solo del oficialismo, lo cual reduce la posibilidad de victoria para la disidencia.

“El problema entre participar o no en las elecciones, es que se ha llevado muy mal. Ninguno de los dos bloques ha sabido explicar por qué su decisión de votar o no va a ayudar a lo que piensan hacer después de las elecciones. En ese escenario estamos ante la peor de las estrategias posibles”, comentó Martínez.

Martínez recodó que en el último estudio de Venebarómetro indica que al menos 60% de los venezolanos aspiran a que Maduro abandone inmediatamente la presidencia. “En la mayoría de los estudios de opinión pública se ve cada día más creciente el deseo de cambio político en el país. El deseo de cambio en la población está presente, el problema es que el chavismo permita o no ese cambio. En líneas generales, el sector que ha cerrado la posibilidad de cambio político desde el 2015 es el chavismo”.

Chavismo aferrado al poder

Las denuncias sobre el deterioro de las condiciones electorales que se hicieron en julio con la Constituyente y en octubre con la elección de gobernadores, no se han corregido. “Con el chavismo aferrado al poder, cualquier proceso electoral que sienta que puede perder va a estar tentado a repetir el fraude que ocurrió en el estado Bolívar o la autoridad electoral estaría tentada a anunciar resultados distintos a los que se totalizaron como ocurrió el la elección de la ANC”.

Que el chavismo permita el cambio político en Venezuela va a depender de que aumente el costo político de la permanencia en el poder y que, por ejemplo, el costo de represión aumente si vuelven las protestas, explica Martínez.

“En 2016, Maduro impidió un referendo revocatorio y el costo político interno e internacional fue casi nulo. En 2017, después de cuatro meses de represión a las manifestaciones, el costo internacional fue un poco más alto, pero insuficiente para que se diera el cambio político. De esto Maduro salió fortalecido. Después de todo lo ocurrido, en este momento el gran triunfador de 2017 es él”, concluyó.

Bautista identifica como un error centrarse demasiado en el discurso político y urge a la MUD a reconectarse con la gente y sus problemas para poder enfrentar a Maduro. “La crisis humanitaria, la gente que come basura, el problema del uso que hace el Gobierno del Carnet de la Patria para ganar votos, la inseguridad que nos matan por quitarnos un celular, eso hay que corregirlo así como nuestro aparato electoral”.

El fantasma del fraude

“Nosotros hemos denunciado que el sistema electoral es fraudulento pero el voto está blindado, eso se comprobó el 15 de octubre en los comicios de gobernadores e incluso con la denuncia que hizo Smartmatic en la elección de la ANC irrita”, asegura Evans.

“La única manera de denunciar que algo pasa es que ocurra, si nosotros no participamos ellos (el Gobierno) ganan, no es que hay fraude es que ganan”, alertó.

Bautista también reconoce las irregularidades del CNE pero cree en el voto como herramienta ciudadana para participar y lograr un cambio. “Muchas de las denuncias de procesos anteriores, como las migraciones, la imposibilidad de inscribir o cambiar candidatos, entre otras, no están presentes en este proceso, porque el Gobierno cree que ya ganó”.

“El fraude además es el principal argumento que llevamos a la mesa de negociación en República Dominicana para producir compromisos del Gobierno para que haya observadores internacionales en el proceso electoral para que haya garantías”, explicó Bautista.

“Uno de los elementos que ponen en evidencia que el sistema electoral es fraudulento es el ventajismo, la desproporción del manejo de los recursos por parte del Gobierno en ejercicio de ventajismo absoluto en relación al resto de los candidatos que adversan al Gobierno”, denunció Evans.

“Es una absoluta aberración el uso de recursos del Estado para hacer campaña. La candidata oficialista al municipio Libertador, Erika Farías, forró de pendones la ciudad y según los cálculos se estima que se gastaron 6 mil millones de bolívares (aproximadamente USD 1.800.000 a cambio oficial), eso sin mencionar los millonarios conciertos con artistas nacionales e internacionales y el total dominio de los espacios comunicacionales”, explicó el candidato a la alcaldía de Caracas.

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