1968, el año que moldeó a una generación

La revista estadunidense Time abrió el año con una efeméride de hace medio siglo: 1968. El número especial, cuyo título es el encabezado de esta reseña, está conformado por 112 páginas, de las cuales una sección se halla dedicada al fenómeno cultural. El repaso cronológico de ese año por Time, y las imágenes que lo acompañan, constituyen un registro estremecedor. Ahí aparece México, por supuesto, en Tlatelolco.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Los puestos de periódicos norteamericanos y canadienses abrieron el año desplegando una edición especial llamada 1968 del semanario estadunidense Time, cuya portada muestra fotos a color de Martin Luther King, Robert Kennedy y la nave Apolo 8 de salida hacia la luna sobre el subtítulo: The Year That Shaped a Generation (“El año que moldeó a una generación”), más una dramática gráfica en blanco y negro de soldados yanquis en Vietnam.

Sin anuncio publicitario alguno y con precio menor a 15 y 17 dólares en E.U. y Canadá, respectivamente, la revista conmemorativa profusamente ilustrada y armada por el equipo periodístico de Time para Time Inc. Books se divide en “Imágenes”, “Acontecimientos” (cronología) y “Cultura”, abarcando ésta última sección 40 de las 112 páginas totales (timespecialeditions.com).

“Como una navaja filosa, el año mil novecientos sesenta y ocho destajó el pasado del futuro, el Entonces del Ahora… El Entonces del poder estadunidense triunfador de la postguerra mundial, el Entonces de las ilusiones nacionales de inocencia y de virtud, con el Ahora más complicado que comenzó cuando los EU vieron que estaban perdiendo una guerra a la cual nunca debieron entrar, cuando la tribu multitudinaria de jóvenes se rebeló contra los adultos de la nación, y cuando la nación asesinó a sus héroes.”

Así comienza la introducción del periodista, literato y catedrático Lance Morrow (Filadelfia, 21 de septiembre de 1939), quien cubrió la Guerra de Vietnam. Redactor de múltiples artículos del “Hombre del año” para Time que en 2006 escribió la biografía oficial de Henry Luce (fundador de dicho semanario neoyorquino en 1923), Morrow opina:

“Mil novecientos sesenta y ocho fue tragedia y festín de miedo; asesinatos de héroes, revueltas, represiones, el término de los sueños, sangre por las calles de Chicago y París y Saigón, para finalmente el hombre circunvolar la luna en época navideña.”

1968 fue el año cuando Estados Unidos vio los crímenes del pastor Martin Luther King en Memphis, el 4 de abril, y del candidato presidencial demócrata Robert Bobby Kennedy en Los Ángeles, el 6 de junio.

Por contraste, surgieron los profetas del mañana New Age (Maharishi Mahesh Yogi, Carlos Castaneda, Paul Bindrim); se fortaleció el feminismo, crecieron las comunas jipis y dio frutos el activismo yippy (Abbie Hoffman, Jerry Rubin); musicalmente, Elvis Presley regresó fiero a las arenas del rock, el folclorista de protesta Bob Dylan se electrificó, la monarquía de Los Beatles alcanzó su cenit, aunque paradójicamente comenzaba su desintegración, dando paso a nuevos ídolos juveniles: Morrison, Hendrix, Janis, Aretha…

Tlatelolco y Olimpiada

México merece tres recuerdos para dicha “special Time edition” de 1968.

Primero, la parte del mes de octubre versa en torno a los XIX Juegos Olímpicos: Medal Madness (“Locura de medallas”), donde “en un año de disturbios y rebelión, aun las Olimpiadas se convirtieron en una turbulenta arena de disidencia, violencia y discordia”. Una instantánea capta la flama de Olimpia encendida por Queta Basilio la mañana del desfile inaugural (12 de octubre) a reventar, con las inmensas letras del logotipo en piedra blanca “Mexico68” del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez.

Destacan el increíble vuelo de 8 metros 90 centímetros en salto largo por Bob Beamon (récord mundial que permaneció 22 años); el estilo de Dick Fosbury hacia atrás, pasando la valla del salto de altura, y sobre todo la famosa foto del pódium de los 200 metros planos, con el triunfador Tommie Smith y el tercer lugar, John Carlos, también del equipo de atletismo de los EU, levantando sus oscuros puños enguantados bajo las tinieblas del estadio de C.U., cual símbolo del Poder Negro. En el escalafón segundo se yergue con los puños cerrados hacia abajo y la medalla de plata, el blanco Peter Norman, velocista australiano que se solidarizó con los dos afroamericanos, portando en su jersey un distintivo en pro de los derechos humanos sobre el corazón (“Smith y Carlos asistieron a su funeral en 2006”).

A Massacre in Mexico (“Una masacre en México”) cierra la segunda parte con “Naciones en crisis” del especial de Time, reproduciendo la foto de Proceso/UNAM con estudiantes alzando las manos, en camiseta y calzones encañonados contra la pared por el Ejército mexicano:

“Como en muchas otras naciones, los estudiantes de México se levantaron en 1968 y sus protestas cristalizaron en oposición al presidente Gustavo Díaz Ordaz. Luego de una semana de mítines, las tropas federales abrieron fuego contra los manifestantes estudiantiles la noche del 2 de octubre, apenas a 10 días de inaugurar los Juegos Olímpicos en la capital. Las autoridades mantuvieron a raya la contingencia; pero al menos 30 estudiantes fueron asesinados y hubo unos mil heridos.”

El recuadro acompaña otros levantamientos estudiantiles mundiales (además de los sucesos en la Columbia University), como el de mayo con las barricadas de jóvenes parisinos contra las tropas del general Charles de Gaulle; la toma de la Sorbona y la huelga de 16 millones de trabajadores en Francia, o la invasión de tanques rusos a Checoslovaquia el 20 de agosto, además de la importancia de la revolución cultural china de Mao Tse Tung. Abre así la sección “Cultura”, donde el único espectáculo teatral de aquel sísmico 1968 reluce en la narración Good “Hair” Day, referida al “primer musical de rock tribal estadunidense” en Nueva York: Hair (“Pelo”).

“El 29 de abril de 1968, los teatrófilos presenciaron un matrimonio de musical y rock que había andado cocinándose desde cuatro años atrás con el debut de Los Beatles en Estados Unidos, al iniciar Hair temporada en Broadway… Continuando las doctrinas fundamentales del ethos jipi, lo que pretendían los creadores de Hair era más que nada sacudir al público, y el crítico de New York Times Clive Barnes ayudó a enlistar un arsenal de las provocaciones… [Pero] Barnes dejó afuera el inesperado final: algunos de los miembros del elenco salían (¡órale!) encuerados. Los creadores de Hair vieron su deseo cumplido en enero de 1969, cuando el espectáculo debutó en la Ciudad de México: el gobierno lo clausuró tras la representación debut y los actores fueron deportados.”

(Time se confunde: Hair de Broadway sólo se presentó una vez en Acapulco, Guerrero, el 4 de enero de 1969.)

Rock parteaguas

1968. The Year That Shaped a Generation sobresale en “Cultura” por su rubro musical High Notes (“Notas elevadas”). Ahí se reporta el nacimiento del cuarteto británico Led Zeppelin y aparte, la importancia de los juveniles:

Aretha Franklin, Lady Soul, hija de un predicador bautista de Detroit, quien ilustró la portada de Time en junio de 1968, a los 26 años de edad.

Las Puertas (y su “magnético vocalista” de 23 años, Jim Morrison), conjunto “que en 1968 confrontó la crisis de Vietnam en su tercer álbum Waiting for the Sun, con la amarga pieza antibélica ‘The Unknown Soldier’ [‘El soldado desconocido’].”

Jimi Hendrix, requintista negro “quien a los 25 ascendió a la cúspide de su breve e intensa trayectoria como el máximo shamán de la guitarra”.

Big Brother & the Holding Company, banda de San Francisco que “a la par de Hendrix se popularizó en las tocadas del Monterey Pop Festival, mientras su cantante principal nacida en Texas, Janis Joplin, de 25 años de edad, le infundía al sonido del grupo un blues psicodélico, poderío a pulmón desgarrado y un carisma brutal”. Agosto de 1968 marcó el momento de máxima fineza del conjunto, con su álbum debut Cheap Thrills (portada del caricaturista Robert Crumb, “el gurú de los comics underground”). La bruja cósmica Janis, El rey lagarto Morrison y Hendrix son cadáveres exquisitos del mítico “Club de los 27”, por haber muerto los tres a la misma edad de 27 años.

James Brown, Rey del Funk, lanzó su grito de guerra “Dilo fuerte, soy negro y estoy orgulloso”, título de su disco 45 R.P.M. de 1968 “Say it loud-I’m black and I’m proud”, para abrazar el movimiento del Poder Negro.

Los ingleses Rolling Stones, que hasta entonces habían copiado a Los

Beatles en la senda del pop psicodélico (Their Satanic Majesties Request de 1967 se inspiró en el álbum Sargento Pimienta de ese año), tornaron a sus raíces en 1968 “con una venganza, sacando su potente disco ‘Jumpin Jack Flash’ y el himno definitorio del espíritu de una era (zeitgeist) ‘Street Fighting Man’” sobre muchachos manifestantes con barricadas en calles londinenses.

Bob Dylan, autor de “La respuesta está en el viento” aprovechó un accidente en moto para descansar al norte de Woodstock, Nueva York, y tocar la guitarra eléctrica con The Band, su quinteto, el cual lanzó aquel magnífico álbum de arranque Music from Big Pink, mezclando el estilo “americana” en base a las músicas vernáculas de EU (folk, country blues, bluegrass, rockabilly), y fusionando elementos de historias vintage o con temáticas alternativas. De acuerdo a Time “The Band significó una revelación de la fuerza encaminadora de los artistas hacia los sonidos tradicionales y primigenios del mundo”.

Últimos fulgores

Dos escritores acompañan las personalidades de People (“Gente”) en “Cultura”: el disidente ruso Alekandr Solzhenitsyn y el antropólogo Carlos Castaneda, autor de The Teachings of Don Juan: A Yaqui Way of Knowledge (“Las enseñanzas de Don Juan, el aprendizaje de un indio yaqui”), novelista “de nacionalidad peruana fallecido en 1998” y legendario brujo peyotero.

En el artículo Feelin’ Groovy (canción de Simon & Garfunkel) del apartado Style (“Estilo”), se describe a Peter Max como el artista “con onda la más groovy del momento”. Los creadores gráficos e ilustradores de pósters Wes Wilson, Stanley Mouse Miller, Rick Griffin, Víctor Moscoso, Allen Kelley, Crumb y varios de la publicación Zap Comix, obsequiaron colores a la constelación jipi de paz, flores y amor con los carteles de rock para Bill Graham, dueño de teatros musicales en el barrio Haight & Ashbury de Frisco. El más famoso: Ernesto Che Guevara, foto de Jim Fitzpatrick con fondo rojo.

“Muchos de los movimientos sociales de los pasados 50 años comenzaron a tomar forma a finales de los sesenta. El movimiento feminista se hallaba en sus fases tempranas cuando el 8 de septiembre de 1968 integrantes del Frente de Liberación de la Mujer protestaron en el concurso Miss Universo de Atlantic City… Irrumpieron portando carteles con una mujer marcando en su torso desnudo trozos de carne cual venta ganadera.”

En cine se elogian ocho películas, entre ellas 2000 Odisea en el espacio (Stanley Kubrick), El bebé de Rosemary (Roman Polanski), El graduado (con música de Paul Simon y su verso memorable de “Señora Robinson”: ¿A dónde te fuiste, Joe Di Maggio? Una nación voltea sus ojos solitarios para verte…), Barbarella (de Roger Vadim, protagonizada por la activista antibélica Jane Fonda), El planeta de los simios y La noche de los muertos vivientes.

Roban la edición especial de Time Los Beatles, creadores en 1967 de “Todo lo que necesitas es amor”. Su imagen en posición yoga aparece desde la página 13, con el pie de grabado: “Buscando transformar sus propias mentes, Los Beatles volaron a la India a principios de año para estudiar Meditación Trascendental con Maharishi Mahesh Yogi…”

Se les rinde homenaje en las cuatro páginas de The Fab Four Bite the Apple (“Los Fabulosos Cuatro muerden la Manzana”):

“En 1968, Los Beatles ejercieron una enorme influencia alrededor del globo: millones de estudiantes, adolescentes teenyboopers, artistas, jipis y músicos obedecieron las órdenes en marcha de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr… Los Beatles parecieron anticipar y cobijar cada tendencia cultural que llegaba en aquellos días apremiantes… Y por supuesto, el grupo –como el resto del mundo– capoteó una serie de shocks en el transcurso del desosegado año. El resultado de las fisuras personales y creativas condujo directamente a su ruptura tan sólo dos años más tarde.”

El programa televisivo del Rey del Rock’n’Roll por la cadena NBC-TV Elvis (The ’68 Comeback Special) fue una sorpresa extraordinaria:

“Elvis Presley en cuero negro, ¿alguna pregunta? Había sido el chamaco rey del rocanrol hacia 1958, pero para 1968 y gracias a su [manager]‘Coronel’ Tom Parker, el Rey empequeñeció por sincronizar sus labios entre baladas sosas escritas por mercenarios de películas banales clasificación B…

“Pero Elvis tomó un riesgo gigantesco en su carrera aquel [mes de agosto de]1968 y mientras iba grabando el programa especial para esa Navidad, el cantante desafió la exigencia de Parker para que hiciera sólo tonadillas invernales y se le entregó lleno de furor enfundado en traje de cuero negro al público –era su primer show en siete años–, renaciendo a través de una formidable actuación.”

Cierra una foto de Andy Warhol y las superestrellas de su estudio The Factory en Union Square, donde el artista pop fue baleado el 3 de junio de 1968 por la loquita Valerie Solanas. Si la edición comenzó con la palabra “LOVE” encima de una pareja desmelenada con el signo de paz y amor, la imagen final muestra a un muchacho levantando el cartel de “¡RESISTE!”.

Este texto se publicó el 21 de enero de 2018 en la edición 2152 de la revista Proceso.

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