Entre acarreos y contrastes, Barrales y Sheinbaum concentran esfuerzos en Iztapalapa

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Entre acarreos y contrastes, las precandidatas a la jefatura de gobierno capitalino, Alejandra Barrales Magdaleno, por la coalición PRD-PAN-MC, y Claudia Sheinbaum Pardo, de Morena-PT-PES, realizaron sus eventos en el penúltimo día de precampaña en la delegación Iztapalapa.
 
Ambas precandidatas arrancaron el día con eventos políticos programados a la misma hora en esa demarcación, que representa el mayor volumen de posibles votos de la Ciudad, y en donde abundan zonas de marginalidad.
 

Desde las 10:00 horas, ciudadanos de la demarcación –bastión del PRD- que gobierna Dione Anguiano Flores, se volcaron para recibir a la precandidata del sol azteca.

Con ayuda de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública local, se hicieron cortes viales, el más importante en la avenida 5 de Mayo, desde su cruce con Cultura Prehispánica, y otros en las calles circundantes a la Macroplaza Iztapalapa, donde fue colocado el templete que recibiría a Barrales Magdaleno.
 
Las avenidas Ermita Iztapalapa, 5 de Mayo y Eje 5 Oriente Javier Rojo Gómez, se vieron seriamente afectadas.

A la hora del evento, a las 11:00 horas, el tránsito vehicular prácticamente se paró en calles como Cuauhtémoc, Ayuntamiento y Aztecas. Incluso en Ermita Iztapalapa se registraron caravanas de supuestos simpatizantes  — conformados en su mayoría por adultos mayores y jóvenes— quienes rumbo al evento y portando banderines blancos con el nombre de la exsenadora Alejandra Barrales, invadieron un carril vehicular. 
 
En la Macroplaza Iztapalapa – a escasos metros del edificio delegacional—  cientos de asistentes inundaron el evento.

Les regalaron playeras en color fosforescente con la leyenda “El Frente en Iztapalapa va”.  Hubo globos amarillos y azules. Banderines. Cohetes, disfraces y hasta mariachi.

También destacaron las banderas rojinegras del Frente Popular Francisco Villa, de la Asociación Comparsa,  de las organizaciones de comerciantes, de la Organización de Vivienda, y de la Unidad Democrática Republicana, a quienes el animador también les agradeció su “asistencia y participación”.
 
De acuerdo con cifras del equipo de la perredista, eran más 20 mil los asistentes.
 
En el templete, además del equipo de sonido, se colocaron a lo largo y a un costado del escenario dos imágenes: una de Barrales Magdaleno y otra de  Ricardo Anaya, precandidato a presidencia por la coalición Por México al Frente.

En mantas de menor tamaño también destacaron las fotografías de la delegada Anguiano Flores, y de su sobrina Karen Quiroga Anguiano, aspirante a sucederla con la jefatura de la delegación.
 
De hecho, al inicio del evento Barrales caminó desde la Plaza del Mariachi, brazo con brazo, de Quiroga Anguiano. 

Ya en el escenario la expresidenta del PRD también prometió que, de llegar  a la jefatura de gobierno, “ayudará” más a las mujeres de la Ciudad, “porque son las que más lo necesitan. Ayudarlas a ellas también es ayudar a los hombres y a las familias”.
 
En el estacionamiento del Parque Cuitláhuac, en la Unidad Habitacional Vicente Guerrero, la segunda más grande de la demarcación política, Claudia Sheinbaum, llevó a cabo su evento político.
 
Acompañada del líder de la bancada de su partido en la Asamblea Legislativa local, César Cravioto; el presidente local del partido, Martí Batres; la exdelegada Clara Brugada, entre otros, Sheinbaum firmó el “Acuerdo por la Unidad en la Ciudad de México” ante una centena de personalidades deportivas, académicas, artistas y de la esfera política.
 
En el documento, 250 de estas personalidades – como la boxeadora Marina “La Barby” Juárez, la campeona paraolímpica Amalia Pérez, entre otras— se comprometieron a apoyar el proyecto de “Innovación y Esperanza” que impulsa Sheimbaum Pardo.
 
En el evento destacó la presencia, anunciada con sus respectivos simpatizantes, de las organización “Perspectiva de Izquierda Heberto Castillo”, del Consejo Popular Ciudadano, de la Asociación de Interpretes, Traductores y Organizaciones Indígenas.

Los asistentes no sumaban más de mil personas.

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