Sacerdotes exhortan al narco a “no tocar ni destruir” la educación de niños y jóvenes en Guerrero

CHILPANCINGO. Gro. (apro).- Sacerdotes católicos del Obispado de Chilpancingo–Chilapa exhortaron a los grupos delictivos que operan en esta franja de la entidad a “que no toquen, ni destruyan una de las cosas más sagradas que tenemos: la educación de nuestros niños y jóvenes”.

También, lamentaron el retiro de la congregación religiosa que administraba el Colegio Morelos de Chilapa y exigieron al gobierno de Héctor Astudillo Flores que esclarezca el caso para “regresar la paz y tranquilidad” a este lugar y “especialmente a las instituciones educativas”.

A través de un comunicado oficial, los párrocos encabezados por el obispo Salvador Rangel Mendoza expresaron textual:

“Nos causa una profunda tristeza e indignación, a la Iglesia de esta Diócesis de Chilpancingo – Chilapa, el secuestro y la muerte de los familiares de una de las religiosas pertenecientes a esa Comunidad Guadalupana; así mismo que se hayan criminalizado a las ocho víctimas de la violencia encontradas en Chilapa, el pasado 30 de Enero, y entre las que se encontraban los padres de la religiosa, y que se les haya vinculado con grupos delictivos”.

Luego, señalaron que la postura del gobierno de Astudillo ante la desaparición y masacre masiva de personas en Chilapa, provocó que la congregación que atendía el colegio Morelos, “se retiraran de Chilapa de manera definitiva”.

Por ello, la jerarquía eclesiástica está buscando quien se haga cargo de la administración del centro educativo particular, “ya que cerrarlo ocasionaría que muchos niños y adolescentes se quedaran sin recibir una atención educativa de calidad”, señalaron los prelados.

El colegio Morelos, dijeron, es uno de los planteles educativos más antiguos y reconocidos en la ciudad de Chilapa, se ubica en el número 502 de la calle Revolución, del Barrio de San Francisco de esa ciudad. Actualmente se imparte la Educación Básica de nivel Preescolar, Primaria, Secundaria y Preparatoria, a por lo menos 700 alumnos.

Los presbíteros recordaron que de septiembre a diciembre pasado, decenas de planteles escolares en Chilapa permanecieron cerrados ante los graves niveles de inseguridad, violencia y falta de garantías para alumnos y personal docente.

Por ello, durante este periodo, el personal del colegio Morelos se encargó de atender a los estudiantes externos en esta situación de emergencia, brindando las clases a través de los medios digitales de comunicación, indica el comunicado del obispado.

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