En Sonora, la adicción por el poder

Vicente "El Mijito" Terán. Por la quinta. Foto: Especial Vicente "El Mijito" Terán. Por la quinta. Foto: Especial

HERMOSILLO, Son. (apro).- La reforma política-electoral de 2014 puso fin al sueño de Francisco I. Madero de “sufragio efectivo, no reelección” y despertó en cambio el apetito insaciable de los políticos sonorenses que ansían perpetuarse en el poder.

En la entidad existen al menos tres casos insignes: El primero surge desde las entrañas del PRI en la fronteriza ciudad de Agua Prieta, donde el político Vicente El Mijito Terán se inscribió para contender por la alcaldía de ese municipio por quinta vez en los últimos 21 años.

El segundo, es el que protagoniza el perredista Armando Enrique Rodríguez, quien atendió la convocatoria de su partido para volver a la jefatura municipal en La Colorada por cuarta ocasión en las últimas cinco décadas, a fin de continuar con el legado que inició su padre en los años 70.

La triara de adictos al poder se completa con el actual alcalde de Naco, Sonora, una población fronteriza a unos 266 kilómetros al norte de Hermosillo, donde el panista Lorenzo Choby Villegas pidió a su instituto político que le permitieran reelegirse en la presidencia municipal por cuarta ocasión desde al año 2000 a la fecha.

En el periodo reformatorio antes citado, el artículo 41 Constitucional, base V, apartado B, dio las bases para que el Instituto Federal Electoral (IFE) se convirtiera en el INE, a fin de que vigilara y sancionara en su totalidad las elecciones y los organismos electorales en los estados se dedicaran a la simple organización de los comicios.

El 10 de febrero de 2014, mediante las modificaciones al artículo 59 Constitucional, se abrió la puerta para que los senadores y diputados federales electos en 2018 puedan acceder a la llamada “elección consecutiva”, donde los integrantes de la Cámara Alta podrán permanecer en su encargo por dos periodos (12 años) y los representantes en San Lázaro retener la curul por cuatro trienios.

Estas disposiciones fueron armonizadas en la Constitución sonorense el 18 de mayo anterior, en una sesión extraordinaria que se extendió en discusiones por más de tres horas y media hasta que el Pleno legislativo sonorense votó por unanimidad en lo general y por mayoría en lo particular, el decreto que reformó, adicionó y derogó diversas disposiciones de la Ley de estatal de Instituciones y Procedimientos Electorales.

Mientras transcurría este periplo legislativo, Vicente Terán Uribe ya planeaba registrarse ante el Comité Municipal de Procesos Internos del PRI para contender en quinta ocasión por la alcaldía de Agua Prieta.

“La Teranía”

El Mijito, como se autonombra y solicita que se le envíe documentación oficial, inició su maratónica carrera electoral a finales de la década de los 90, cuando se convirtió por primera vez en presidente municipal aguapretense para el periodo 1997 al 2000.

Al término de esta gestión, lo sucedió en el cargo su esposa, Irma Villalobos Rascón, para el periodo 2000 al 2003.
Desde entonces, hace 21 años, volvió a ser alcalde de esa ciudad del 2009 al 2012 como abanderado del efímero Partido Social Demócrata (PSD), un instituto político que únicamente participó en aquellas elecciones intermedias de 2009 y solo obtuvo una victoria en las urnas a nivel nacional: la de Vicente Terán.

La historia se repitió. Villalobos Rascón, lo volvió a suceder en la presidencia municipal, en el trienio 2012 a 2015.

En 2003, El Mijito y familia, a quienes le apodan El clan Terán, La Teranía o La Familia Imperial, sufrió la primera derrota electoral al perder en los comicios frente al panista David Figueroa Ortega.

Doce años después, en 2015, Terán saboreó de nuevo la derrota, al pretender convertirse por tercera ocasión en alcalde de Agua Prieta, pero las estrategias clientelares no le funcionaron frente al fenómeno electoral que resultó el sacerdote Iván Bernal, quien colgó los hábitos para incursionar en la política bajo la bandera del PAN.

No obstante, las leyes electorales de hace tres años le impidieron culminar la contienda y, unos días antes de los comicios, tuvo que declinar en favor de Héctor Ruvalcaba, actual alcalde aguapretense.

Las ansias de poder de El clan Terán no solo comprenden estas cinco afrentas electorales por la presidencia municipal de esa ciudad; también están sus diputaciones locales que ganó el automotejado Mijito en el periodo 2012-2015 y su cónyuge, de 2006 a 2009.

Aún más. En los comicios de 2015 pretendieron convertir a la hija de ambos, Irma Terán Villalobos, en diputada local del distrito 7 por el Partido Nueva Alianza (Panal), pero la intentona concluyó en un rotundo fracaso.

En síntesis, La Teranía ha gobernado en Agua Prieta y Sonora en 18 de los últimos 21 años y acumulan tres reveses electorales.

Más sedición gubernamental

Los Rodríguez gobiernan el municipio de La Colorada desde 1970, cuando el papá de Armando Enrique Rodríguez Valencia fue alcalde de este pequeño municipio localizado a 52 kilómetros al sureste de Hermosillo.

Los lazos sanguíneos se mezclan con los intereses políticos que parecen no tener fin y, aún menos, si apenas este año se estrena la reelección o como eufemísticamente la han llamado: elección consecutiva.

El pater familia es Armando Enrique, quien inició su carrera política en el icónico 1988, cuando la “caída” del sistema le dio la victoria presidencial a Carlos Salinas y, allí en La Colorada, se daban los primeros visos de lo que sería una interminable sucesión del poder.

El citado político creció en las entrañas políticas del PRI y bajo estas siglas se convirtió en dos veces alcalde. Pero el año que no le dieron oportunidad de buscar un puesto de elección popular, se convirtió en perredista y, posteriormente, en presidente municipal de 2012 a 2015.

Hace tres años le heredó la alcaldía a su hija, Perla María Rodríguez, de 2015 a 2018 y ahora espera que su filia obtenga la batuta municipal para el trienio 2018 a 2021.

Antes de intercambiarse el poder local con su descendiente, también apoyó a su suegra y a su cuñado, quienes mantienen el poder político en este ayuntamiento que ejerce anualmente un presupuesto de 14.7 millones de pesos y complace la voracidad de la mina “La Colorada”, propiedad de la empresa canadiense, Argonaut Gold.

El amasiato gobierno-minera fue documentado por Apro en enero de 2015 con el reportaje “En Sonora, el oro más preciado que la vida”. Este ventajoso binomio solo trae contaminación e injusticias para los pobladores de La Colorada.

No obstante el evidente ecocidio, el jefe de Los Rodríguez aparecerá en las boletas de los próximos comicios bajo las siglas del PRD y con la venia de la coalición “Por México al frente”, integrada, además por el PAN y Movimiento Ciudadano (MC).

Poder silencioso

Otro de los políticos sonorenses impresentables es Lorenzo Choby Villegas, quien del 2000 a 2018 cumple 15 años casi ininterrumpidos de puestos populares, así como de encargos secretariales.

A inicio de este siglo, en el 2000, El Choby se convirtió por primera vez en alcalde de Naco. Tuvo un único descanso de 2003 a 2006, para después volver con más ansias de poder y ocupar por segunda ocasión la principal silla municipal de aquel municipio sonorense.

De 2009 a 2012 despachó en varios puestos en la Secretaría de Desarrollo Social de Sonora (Sedesson); del 2012 al 2015 fue diputado del sexto distrito local y en septiembre de ese último año rindió protesta como alcalde de Naco por tercera vez.

Hace un par de días, el Comité Directivo Estatal del PAN confirmó que Choby Villegas tenía los derechos partidistas a salvo para retener la presidencia municipal por los próximos tres años.

El periodista fronterizo, Ariel Figueroa, director editorial de La Bartolina, relata que este insaciable político antes de cumplir los 30 años ya era presidente municipal de Naco.

Luego, rememora: En Sonora, este antecedente de políticos con tres alcaldías se ha repetido en los municipios de Cucurpe, Trincheras, Sáric, Oquitoa, Villa Hidalgo y La Colorada.

Para los archivos históricos queda, añade el comunicador, el caso de Rodolfo Rogel Villa, el único sonorense que ha sido presidente municipal de tres ayuntamientos distintos como ocurrió en Baviácora, Puerto Peñasco y San Luis Río Colorado (donde culminó su carrera en 1982).

En Sonora, a cinco meses de la elección, un total de 15 gobernantes han anunciado que se reelegirán en sus cargos.

En el PRI, en coalición con Nueva Alianza han solicitado reelegirse seis diputados locales y tres alcaldes; en el PAN, tres alcaldes y dos diputados se prerregistraron para mantenerse en su puesto. Y por el PRD un presidente municipal se inclinó por la llamada elección consecutiva.

Comentarios

Load More