“Patrimonio”, documental sobre la lucha de los pescadores de Punta Lobos

BERLÍN (apro).- “Mi papá dice que si los revolucionarios vieran todo lo que está haciendo el gobierno y ciertas personas para beneficio de ellos mismos se levantarían en armas otra vez y se volvería a hacer una revolución mexicana para defender el derecho al agua y a la tierra”, asegura convencida ante la cámara María Salvatierra, mientras conduce una camioneta en el camino terregoso y árido entre su pueblo y la playa.

En otra escena, Rosario, padre de la joven, señala con determinación: “Si nos quedamos callados y aceptamos que nos pasen cosas que están mal pues nos van a seguir pasando estas cosas y otras peores”.

Patrimonio Fim – The Blockade Break from Lisa F Jackson on Vimeo.

Más adelante, sereno y con un dejo de impotencia, dice a la cámara mientras permanece sentado en una silla en el patio de su vivienda: “Sólo estoy peleando mi derecho que se está atropellando y al mismo tiempo defendiendo el de otros… Vamos a ver qué pasa”.

Las anteriores son escenas del documental Patrimonio, que refleja la lucha de un pequeño grupo de pescadores de la población de Todos Santos, Baja California Sur, en contra del proyecto de un desarrollador que amenaza con despojarlos de su fuente de trabajo. La cinta se estrenó mundialmente en la edición 68 del Festival internacional de cine de Berlín, Berlinale.

Producido y dirigido por las documentalistas Lisa F. Jackson y Sarah Teale, la historia de los integrantes de la Cooperativa de pescadores de Punta Lobos se presenta como la lucha de David contra Goliat, en el que el débil busca defender su derecho frente a la fuerza del grande y poderoso.

Y es que, después de décadas de poseer una concesión que les permitía el embarque y desembarque de sus lachas sobre la playa Punta Lobos para realizar sus actividades pesqueras, un día resultó que aquello que creían propio no lo era más y su acceso al mar quedaría supeditado a los deseos y condiciones de los nuevos concesionarios, quienes justo en ese sitio erigieron un hotel de lujo, cuya playa es justamente esa en la que los pescadores han trabajado por años.

Ubicado en la costa del Pacífico en el municipio de La Paz, Baja California Sur, y a sólo tres kilómetros de la playa, Todos Santos es una población de apenas seis mil habitantes. Una parte importante de ella dedica su vida desde hace cuando menos dos generaciones a la pesca.

Cuando el desarrollador estadunidense Black Creek, de mano de su subsidiaria mexicana MIRA, comenzó la construcción del mega desarrollo urbano Tres Santos -que incluye cuando menos dos hoteles de lujo, más de cuatro mil viviendas y hasta una universidad-, no sólo los pescadores, sino el pueblo entero, sintieron su existencia amenazada.

Y es que, se trataba no sólo de perder el derecho de los pescadores a mantener su histórico punto de embarque y desembarque en la playa, sino del desequilibrio ecológico, social y cultural que implicaría un proyecto de tales dimensiones. Más aún, también de las dudosas condiciones legales con la que los permisos para tal construcción fueron otorgados.

Fue entonces que comenzó la lucha del grupo de pescadores, apoyados y asesorados por un joven y carismático abogado, John Moreno, para quien resultó inaceptable quedarse cruzado de brazos viendo cómo el sustento de los pescadores se esfumaba poco a poco.

Lo mismo sucedió con las cineastas estadunidenses Lisa F. Jackson y Sarah Teale quienes, durante los últimos tres años, se dedicaron a filmar y acompañar la lucha de los habitantes de Todos Santos en la defensa de lo que consideran su patrimonio.

El resultado: un documental de 83 minutos de duración que pretende darle la vuelta al mundo para difundir el caso, pero también para alertar a todas las comunidades que ven amenazadas su existencia frente a grandes proyectos de desarrollos de toda índole.

Un caso emblemático

“El caso de la Playa Punta Lobos es un caso tan obvio y emblemático de los atropellos que suceden en nuestro país que no era opción darnos por vencidos y sólo mirar lo que pasaba”, explica en entrevista con Apro el abogado John Moreno, quien llegó hasta la capital alemana junto con Jackson y Teale para presentar el documental.

Oriundo de Todos Santos, el joven litigante ha sido pieza clave en la lucha de los pescadores al mantenerlos asesorados sobre sus derechos y las irregularidades que él mismo ha detectado dentro del mega proyecto. Además, como habitante de la población, él mismo ve amenazada la existencia de éste ante el proyecto que busca crear una ciudad en torno al pueblo.

“Ha sido una lucha muy desgastante, pero seguimos de pie. Si bien ya logramos revertir el problema más importante que era lo relativo con la concesión de los pescadores (en febrero un juez federal determinó que su concesión era válida), aún faltan otras cosas por resolver: el tema de los permisos que se autorizaron y todo el impacto ambiental y el daño social y comunitario que eso traerá. Además de la ilegalidad, la corrupción, el atropello y la soberbia de querer entrar en una comunidad sin ninguna consideración hacia la cultura e identidad de ésta”, señala.

Satisfecho del resultado del trabajo de las documentalistas neoyorquinas, Moreno tiene confianza de que Patrimonio cumpla con uno de los objetivos: exponer de manera objetiva y sin censura el conflicto del pueblo.

“Lo que sucede en Todos Santos es un ejemplo de la descomposición de un sistema basado en la corrupción que además no es exclusivo de México, pero que en nuestro país es muy visible porque las autoridades no tratan de esconderlo, es muy descarado. Y quienes tratamos de refutar somos perseguidos, reprimidos y amenazados.

“Espero que el documental ayude a mostrar esa realidad y entonces algo cambie porque no se vale tanta simulación, mentira y encubrimiento oficial. La corrupción nos está consumiendo y está poniendo en riesgo la viabilidad de nuestro país”, alerta.

–¿Le parece que hoy más que nunca las pequeñas comunidades son más vulnerables y se ven amenazadas?

— Así lo siento. Desde este último sexenio el aparato de Estado ha emprendido a paso redoblado un proceso de despojo y explotación desmesurada de los recursos. La vulnerabilidad de las comunidades es mayor y por eso se siente tanta tensión en el país. No estamos para que haya mayor desequilibrio y no estamos en contra de proyectos de inversión, pero éstos tienen que llevarse a cabo con respeto a la ley, en armonía con los intereses sociales y con equilibrio medioambiental.

Y agrega: “Está en nosotros como ciudadanos lograr el cambio. Me gustaría que todas las personas que están siendo afectadas por proyectos productivos de cualquier naturaleza y que están siendo atropelladas en sus derechos sepan que tienen el legítimo derecho a oponerse a ellos”.

De momento, el proyecto Tres Santos sigue adelante. De acuerdo con el documental, la primera de las tres fases fue concluida con la construcción del hotel San Cristóbal Baja. Los pescadores y la comunidad, por su parte, siguen el litigio legal contra el megadesarrollo.

En cuanto al documental Patrimonio, luego de su estreno mundial en la Berlinale se exhibirá el próximo 7 de marzo en el festival de cine de Todos Santos, y sus creadoras ya planean llevarlo a reconocidos festivales de cine y documentales tanto en México -Guadalajara, Morelia, Ciudad de México- como en Estados Unidos.

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