Nostalgia del “Sonido Bayou” con Creedence en el Palacio de los Deportes

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- La banda estadunidense Creedence Clearwater Revisited llevó anoche al Palacio de los Deportes a la máquina del tiempo del rock, durante poco más de hora y media de nostálgica presentación.

Pasando las 21:05 horas emergieron en el escenario el bajista Stu Cook y el baterista Doug Cosmo Clifford, miembros originales del conjunto fundado en el área de la Bahía de San Francisco por los hermanos Fogerty hacia 1967, quienes ahora reviven las añoranzas de sus orígenes de rock pantanoso junto a Dan McGuinness en las voces, Kurt Griffey en la guitarra y Steve Gunner en los teclados.

Los viejos seguidores gritaban “¡Crídens, Crídens, Crídens!”, al tiempo que iniciaron con Born on the Bayou y Green River.

El carismático cantante inmediatamente hizo conexión con los fans mexicanos cuando dijo en español “Buenas noches, ¿cómo están?”, recibiendo como respuesta al unísono “¡Bien!”.

La fiesta prosiguió con Commotion, Suzie Q y Hey Tonight, luego de que Stu presentó a cada integrante del ensamble rockero y a su compañero Cosmo Clifford, encargados de mantener el proyecto que dio fama el cantautor de la mayoría de los éxitos de Creedence Clearwater Revival a finales de los sesentas y hasta 1972.

Tras declarar que se sentían muy felices en nuestro país, le entraron con Long as I Can See the Light y la celebrada Down on the Corner, misma que exaltó las pasiones para después seguir con una lacrimosa Lookin’ Out my Back Door.

Creedence contó con una producción sencilla, sin mayor parafernalia ni pantallas, un juego de luces que junto con altas dosis de rock prendieron a la fanaticada donde relucieron los solos en guitarra de Kurt Griffey, muy vitoreado por los presentes, al igual que el veterano Stu Cook quien sedujo con su estruendoso bajo.

A los admiradores se les veía bailar entre los pasillos y cantar cada uno de los temas, con una energía que vibró al sentirse The Midnight Special y la apocalíptica Bad Moon Rising.

Parecía que la navegación por músicas del Mississippi culminaría con la inolvidable Proud Mary y una estruendosa Fortunate Son, cuando dieron retirada los músicos. Pero los Creedence Revisited regresaron para pedir una selfie a su público, mismos que alzaban las manos para la fotografía al oírse:

“¡Sonrían por favor!”.

Detonaron entonces la balada Have you Ever Seen the Rain?, por cierto, una de las últimas canciones que grabó Juan Gabriel en español.

Las emulsiones de Travelin’ Band y Up Around the Bend anticiparon el adiós de Stu Cook y Doug Cosmo Clifford, ambos pasaron al frente del entarimado como figuras originales del Creedence, con caravanas y agradecimientos se rendían a su gente, mientras las multitudes respondían con aplausos y alaridos ensordecedores.

Eran las 22:40 y una enorme luna llena recibía a los congregados que huían por las esquinas de la ciudad.

(Crónica solicitada a César Muñoz Valdez para nuestros lectores.)

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