“Pancho” Colorado, pieza clave en la aventura empresarial de “El Lazca”

NUEVO LAREDO, Tams. (apro).- En abril de 2013, en un juicio celebrado en la ciudad de Austin, Texas, el capo zeta Enrique Rejón Aguilar declaró que Heriberto Lazcano Lazcano entregó la mitad de su fortuna a Francisco “Pancho” Colorado Cessa, el empresario veracruzano que cumplía una sentencia de 20 años de prisión en una cárcel de Virginia, Estados Unidos, por lavado de dinero, y murió la mañana de este domingo de un infarto fulminante.

Según el declarante, la idea de Lazcano era que “Pancho” invirtiera ese dinero en ADT Petroservicios, porque tenía la ilusión de convertirse en un empresario con negocios legales.

En 2013, Rejón Aguilar, “Mamito”, testificó a favor de la Fiscalía en el juicio donde se acusó de lavado de dinero a “Pancho” Colorado y a José Treviño Morales, hermano mayor de los capos zetas Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, “Z40” y “Z42”, respectivamente.

Según ese testimonio, a partir de 2009 –después de cinco años de exitosa expansión– Los Zetas se convirtieron en el cártel más poderoso de México.

Desde ese año ya actuaban al margen del Cártel del Golfo (CDG). Sus líderes –Heriberto Lazcano, Miguel Ángel Treviño “Z40” y Enrique Rejón Aguilar– se reunían casi a diario y estrecharon su amistad, pese a tener personalidades contrastantes.

Meses antes, los líderes zetas conocieron en el municipio de Miguel Alemán al empresario veracruzano Francisco Colorado. Se los presentó Efraín Torres, el jefe de la plaza de Veracruz, compadre de “Pancho”.

De acuerdo con “Mamito”, Torres y “Pancho” organizaban cotidianas carreras de potros cuarto de milla, con apuestas cuyo límite era de un millón de dólares.

Tales competencias fueron suspendidas porque en una de ellas, que se realizaba en la comunidad de Villarín, Veracruz, pistoleros del CDG intentaron ejecutar a Efraín Torres, también conocido como “Z14”. Las carreras se trasladaron a los Futurity de Morelos, municipio del norte de Coahuila.

Los líderes zetas también se relacionaron con Alejandro Barradas Lagunes, otro importante hombre de negocios de Veracruz y propietario de la agencia aduanal Grupo Aduanero Integral. Sus empresas –particularmente una casa de cambio que poseía en la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León– eran utilizadas por la organización criminal para lavar dinero.

Gracias a “Pancho” Colorado, concesionario de Petróleos Mexicanos (Pemex), Heriberto Lazcano, los hermanos Treviño Morales y Enrique Rejón Aguilar se transformaron en empresarios de la industria de las carreras de caballos.

Ante los fiscales, “Mamito” confesó que decidieron invertir su fortuna en la compra de equinos cuartos de milla tanto en México como en Estados Unidos, y Colorado Cessa era el intermediario para ese negocio. Cada mes los barones zetas le entregaban en efectivo un millón de dólares para comprar los animales, y el empresario los pagaba a través de su negocio: ADT Petroservicios.

Otros potros cuarto de milla fueron adquiridos por Grupo Aduanero, sin embargo, esa relación pronto terminó, ya que Barradas Lagunes intentó traicionar a aquellos para quedarse con su dinero, por lo que fue asesinado por órdenes de Miguel Ángel Treviño Morales.

Mientras, Heriberto Lazcano fue seducido por el mundo empresarial donde se movía “Pancho”. “Decidió entregar la mitad de su fortuna a Colorado Cessa para que la invirtiera en su empresa ADT Petroservicios”, señaló Enrique Rejón ante el jurado.

De esa manera se convirtió en accionista de Petroservicios y comenzó a incrementar su fortuna gracias a los jugosos contratos que Pemex le ofrecía al empresario veracruzano.

Los caballos cuarto de milla que compraron los narcotraficantes en Estados Unidos los administraba José Treviño Morales, hermano mayor de “Z40” y “Z42”, junto con su esposa Zulema, a través de una empresa que habían creado con ese propósito: Tremor Enterprises, que operaba un extenso rancho en la ciudad de Oklahoma, donde llegaron a manejar unos 300 caballos y yeguas que fueron adquiridos en un periodo de dos años.

En los albores de 2010, los tres líderes zetas se fueron a radicar al norte de Coahuila, y para operar sin restricciones invirtieron varios millones de dólares para comprar a autoridades militares, así como de la Policía Federal y funcionarios estatales, principalmente de la Fiscalía que encabezaba Jesús Torres Charles.

Los hermanos Treviño Morales compraron casa en Allende, Coahuila, y Heriberto Lazcano se fue a Monclova, desde donde comenzó a acaparar minas y tajos, así como “pocitos” de carbón.

Su intención era convertirse en empresario minero y vender carbón a la planta de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ubicada en el municipio de Nava, a través de un Fideicomiso que había creado el gobierno de Coahuila para que las minas informales, conocidas como “pocitos”, pudieran vender legalmente a la empresa productiva del Estado.

Debido a sus sueños de ser empresario, prácticamente abandonó la dirección de Los Zetas y se la cedió a Miguel Ángel Treviño y a Mamito.

La aventura empresarial de Heriberto Lazcano se frustró cuando “Z40” filtró a la Marina que el capo zeta acudiría a observar un partido de béisbol en un polvoriento campo deportivo ubicado a las afueras del poblado de Progreso, Coahuila.

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