Víctimas y victimarios de Estado, en el filme “La libertad del diablo”

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Pocas veces víctimas y victimarios tienen cabida en una misma historia, ese es uno de los méritos del multipremiado documental de Everardo González, La libertad del diablo que se estrena este viernes y en cuya conferencia de prensa el cineasta lo describió como una cinta catártica.

“Es importante darle la voz a las víctimas, por supuesto, pero también a quienes dentro de una sociedad tan desigual –como la que vivimos–, nacieron del lado ‘equivocado’. No dejan de ser los gatilleros pero desde el confort es fácil cuestionarlos”, comentó González en conferencia de prensa en el Instituto Francés para América Latina (IFAL) sobre el filme catalogado como “documental psicológico”, ganador del Premio Amnistía Internacional del Festival de Cine de Berlín (2017); y Mejor Documental Iberoamericano, Película Mexicana y Fotografía del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (2017), entre otros galardones.

La libertad del diablo, cuyos relatos fueron grabados en la Ciudad de México, Chihuahua, Hidalgo, Puebla y El Paso, Texas, Estados Unidos, parte de las historias de hijos, hermanos y madres que han perdido a seres queridos en medio de la impotencia, pero también de aquellos que en su momento fueron perpetradores del narcotráfico, del ejército nacional y la policía. El común denominador es que todos los entrevistados (víctimas y victimarios) portan una máscara, y que conforme avanzan las historias deja ver que detrás de un victimario hay un entorno que los colocó en algún punto como víctimas.

Según la sinopsis, La Libertad del diablo “nos adentra al tétrico mundo de la muerte violenta a manos de otro ser humano. Revive las pesadillas de quienes habitan las ausencias y de quienes las han causado”

La cinta se proyectó en función de prensa en el IFAL y tuvo una conferencia posterior esta tarde, donde acompañaron al cineasta Jorge Carrasco Araizaga, reportero de Proceso, y la crítica de cine Fernanda Solórzano, como moderadora de la charla.

Fue ésta última quien cuestionó al cineasta sobre la propuesta del filme al espectador frente al cine como sinónimo de entretenimiento, a lo que González respondió:

“Es un baldazo de agua fría, creo que quien llegue al final de la cinta le va a provocar una catarsis… porque el cine es una herramienta de transformación social también en México, a diferencia de las películas de acción el sonido de las balas produce muertos y familias destrozadas. Cada vez que la vuelvo a ver me sigue confrontando con esta realidad tan difícil”

“La sociedad en general tiende a no creer, a mirar de lado y buscar otras respuestas, en ese sentido me parece que es importante porque nos coloca frente a lo que somos, frente a nosotros mismos”.

Mientras que para Carrasco Araizaga no es normal tener 250 mil personas ejecutadas, 120 periodistas asesinados, muchos más amenazados, e hizo énfasis en que no se trata de un problema entre ellos –los narcos—, sino que nos compete a todos:

“La película en ese sentido es una reinvindicación, no podemos mantener este estatus de consumidores de violencia, porque los términos de barbarie a los que hemos llegado son absolutamente demenciales, no es propio de una sociedad civilizada y en efecto es resultado de una impunidad, La libertad del diablo es la libertad de hacer lo que se te dé la gana en el país, porque nunca han existido sanciones a quienes han cometido, graves, gravísimos atentados a derechos humanos, crímenes de lesa humanidad.”

”Para la Cruz Roja, un conflicto internacional se mide en términos de muertos, muertos por conflicto, entonces ¿cuántos conflictos tenemos en este país?”, expresó el periodista.

La Libertad del diablo se estrena este 16 de marzo y fue producida por Inna Payán y Roberto Garza a través de Animal de Luz Films y Artegios en coproducción con Bross Al Cuadrado. Además de los premios mencionados, obtuvo de manera reciente, en diciembre de 2017 los galardones de Mejor Documental Iberoamericano, Mejor Música Original y Mejor Fotografía Documental en los Premios Fénix y el Premio Especial del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Costa Rica.

Acerca del autor

Licenciada en Ciencias de la Comunicación (2005) con Diplomado en Relaciones Públicas (2014), habla inglés y francés, amante del cine y los idiomas. Se inició como reportera de deportes en su natal Veracruz, y luego en publicaciones de la Editorial Vía Satélite de la Ciudad de México. Forma parte de la Sección de Cultura y Espectáculos de Proceso desde 2007.

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