En el Vive Latino, Panteón Rococó exige a Peña dar respuesta al caso Ayotzinapa

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Una diversidad sonora para festejar la alegría de la música se vivió ayer en el Vive Latino para su edición número 19, que durante su primera jornada tuvo como figuras estelares al británico Morrissey, los mexicanos Panteón Rococó y Molotov, quienes hicieron vibrar a 80 mil personas en el Foro Sol.

Sin lugar a dudas el acto más esperado y emotivo fue el de Steven Patrick Morrissey, quien incluso pidió que durante su show no se consumiera carne en ninguno de los puestos que se extendían en todo el inmueble, así que desde las 20:00 horas las multitudes compartieron la propuesta vegana.

El británico Morrissey. Foto: Carlos Enciso

El británico Morrissey. Foto: Carlos Enciso

Precisamente con “The Bullfighter Dies” (El torero muere) se reflejó su repudio a la fiesta (¿matanza?) taurina y al maltrato animal, misma que disfrutó su audiencia que se vio absolutamente complacida.

El elegante cantante saldó su cuenta tras cancelar en 2013 su participación en esta festividad, logrando el éxito esperado al escucharse su clásico “Suedehead”, mismo que resonaba en el escenario principal.

Why do you come here?

And why do you hang around?

I’m so sorry. I’m so sorry…

Morrissey se despidió gritando en inglés “los amo, los amo”, despojándose de su camisa y así dar entrada a la veinteañera banda de ska Panteón Rococó, quien regresó a este foro luego de cinco años y ofreció uno de los shows más poderosos con el fervor de su público.

El entusiasmo por los Panteón se sentía desde tempranas horas, como manifestó la señora Mercedes Cruz, la cual desde Azcapotzalco arribó a la una de la tarde para verlos junto a su pequeño hijo de cinco años:

“A mi morro le gusta mucho y a donde yo voy, va él, le gusta el Panteón y los veremos, mientras se entretiene en El Parque. El Vive es muy seguro para las familias y llevamos la cultura del rock a los niños”.

La espera culminó las 21:50 horas cuando su líder, Dr. Shenka, armó tremenda pachanga que disfrutaron generaciones desde padres con hijos en brazos y carriolas, todos cantando cada tema. Tampoco faltó el slam y el baile, luego de que tocaron: “Vendedora de Caricias”, “La dosis perfecta” y “La Carencia”.

Shenka enmarcó la protesta social cuando dijo que antes de que se vaya el presidente Enrique Peña Nieto debe dar una respuesta al pueblo mexicano sobre los 43 estudiantes normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, logrando la aceptación de los reunidos entre aplausos y con el puño izquierdo levantado hacia arriba.

Para esta oportunidad se contó con cinco escenarios: Indio, Escena Indio, AT&T, Doritos y Carpa Intolerante, lo mismo que la Casa Comedy con humoristas para hacer sonreír a los visitantes y la festividad Ambulante, con proyección de filmes.

Como en Suecia

El Vive Latino arrancó con los colombianos llamados Don Kristóbal y su candente reggae, quienes bajando de su toquín comentaron que este festival es un regocijo caleidoscópico y el más importante del continente americano por llevar arte y cultura de los pueblos latinos.

Leoncio Lara Bon y José Areán, quienes pertenecen a la vieja guardia del rock nacional (Bon y Los enemigos del silencio), igualmente compartieron el sentir, expresando que la reunión festivalera es “la mejor de toda América”. Presentaron su ensamble de blues Los Señores, el cual se integra también por Elohím Corona y Marcello Lara. Bon comentó mega optimista:

“No había festivales así en los ochenta, es una evolución muy grande y hasta más padre ahora, en estos tiempos; nos sentimos como en Suecia, antes de que existiera el ‘Vive’ era mucha lata presentarse, aunque eran tiempos románticos, pero era muy difícil.”

La organización se sentía a cada paso, incluso para pagar alimentos o bebidas se adquiría una pulsera electrónica de prepago para no cargar dinero y trocarlo a los vendedores, funcionando todo este protocolo sin mayor contratiempo y para beneplácito de los consumidores.

Vaya Futuro y Allison, hicieron de las suyas en la carpa Doritos. En el AT&T, Centavrvs, Los Amigos Invisibles y el Instituto Mexicano del Sonido.  Momentos entrañables y de nostalgias se vivieron en el Indio, cuando arribó el ensamble de Rock en tu Idioma, comandado por el fundador de Taxi, Sabo Romo, quien en una mezcla de orquesta y sonidos rockeros revivieron añoranzas del Vive Latino. Estuvieron el español Javier Gurruchaga quien entonó “Corazón de neón”, Kazz de Amantes de Lola, “Beber de tu sangre”; así como las Víctimas del Dr. Cerebro, con la apoteótica “El Esqueleto”.

¡Suena, suena y suena mi esqueleto…!

El Escena Indio tuvo a la hija del rupestre Rockdrigo (1950-1985), Amanda Lalena, alias Amandititita; los Paté de Fuá, Camilo Séptimo; y se engalanó con el británico Noel Gallagher.

La fiesta cerró con Molotov, teniendo la presencia de los siempre irreverentes Tito Fuentes, Micky Huidobro, Paco Ayala y Randy Ebright. Ya pasaban las 23:55 horas y la energía se mantenía intacta, aún le entraron al slam, baile y cantos con rolas como “Amateur (Rock Me Amadeus)”, “Chinga tu madre”, “Gimme tha Power” y “Más vale cholo”, “Perro negro”, “Changüich a la chichona”, “Frijolero” y “Quen Pon-Ponk (¿Quen pompó?)”,  sumaron a la lista, siendo esta última un homenaje al desaparecido cantante tropical del barrio de Atasta, Villahermosa, Chico Che (Tabasco, 1945-Ciudad de México, 1989).

Al filo de la una de la madrugada entonaron la otrora polémica “Puto”, desatando una catarsis generalizada entre empujones, brincos y cervezas volando, apagaron la velada de la primera fecha. (Crónica solicitada a César Muñoz Valdez para proceso.com.mx)

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