Biblioteca “Fray Francisco de Burgoa” en Oaxaca, busca digitalizarse y hacer crecer su colección

La biblioteca “Fray Francisco de Burgoa”. Foto: UABJO La biblioteca “Fray Francisco de Burgoa”. Foto: UABJO

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con un acervo histórico de más de 40 mil títulos y el reconocimiento como Memoria del Mundo por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura  (UNESCO), la biblioteca “Fray Francisco de Burgoa” de la ciudad de Oaxaca enfrenta dos retos: digitalizar su material y hacer crecer su acervo histórico.

Tras recibir el pasado 4 de marzo en esta ciudad el reconocimiento de inclusión del patrimonio documental universitario al Registro Memoria del Mundo de la UNESCO, la titular de la biblioteca, Isabel Grañén Porrúa, expresó que la colección enfrenta el reto de la digitalización para llegar a nuevos públicos.

La biblioteca, resultado del rescate de hace 25 años por parte del artista juchiteco Francisco Toledo en colaboración con autoridades de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), tiene en su colección libros procedentes de conventos de las ordenes de dominicos, franciscanos, agustinos, jesuitas, carmelitas, betlemitas y mercedarios. También alberga parte de colecciones de personajes ilustres como Benito Juárez García, donada por la viuda de su hijo, Benito Juárez Maza; parte de la biblioteca de Matías Romero y también la biblioteca del médico juchiteco Aurelio Valdivieso.

En cuanto a documentos históricos, destacan 13 incunables y nueve impresos mexicanos del siglo XVI, así como el Códice de Yanhuitlán, del cual la Biblioteca Burgoa tiene una de tres partes. Las otras dos las comparten el Archivo General de la Nación y la Biblioteca José María Lafragua de la ciudad de Puebla, entre muchos otros.

A decir de Grañén Porrúa, el reconocimiento de la UNESCO ayuda a darle una mayor difusión y protección el acervo. Sin embargo, “la mejor manera de que estos documentos se preserven es que sean los mismos oaxaqueños quienes los cuiden y protejan, es un patrimonio de la humanidad, pero está en las nuevas generaciones que cuiden estos legados que son fabulosos, son de una riqueza muy grande”.

Para ello, buscan trabajar en la digitalización de la colección y, por el momento, colaboran con la biblioteca virtual Cervantes, cuyas autoridades se acercaron a la Burgoa para colocar algunos libros en su plataforma, el reto sería obtener los recursos suficientes para tener un acervo digital propio.

El artista plástico Francisco Toledo, iniciador del rescate de esa biblioteca oaxaqueña hace 25 años, dijo que el otro reto es hacerla crecer. De hecho, lo logró en un momento a través del Patronato para la Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural de Oaxaca, A.C. (ProOax).

No obstante, dijo: “Nuestras finanzas no van tan bien, queríamos adquirir libros con temas de Oaxaca, comprar todo lo que apareciera en subastas y alguna vez fuimos a pujar en Morton…

“Hemos adquirido libros para la Biblioteca Burgoa, pero se deberían seguir comprando más, aunque sé que los libros antiguos son muy caros”, afirmó.

 

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