La herencia universal de Zeferino Nandayapa

Con un bagaje artístico de más de cien grabaciones que incluyeron zapateos chiapanecos, valses, boleros, jazz, música clásica y para películas, Zeferino Nandayapa fue elegido post-mortem para entrar al Salón de la Fama por la Percussive Arts Society en Indianápolis, confirmando que nadie es profeta en su tierra. El fascinante legado del creador de la Marimba Nandayapa es evocado por su hijo Norberto, quien con sus hermanos Óscar y Javier, recoge la estafeta familiar de un instrumento mesoamericano que conquistó al mundo, gracias a las baquetas del maestro Nandayapa.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Cuarta generación de un linaje de músicos y fabricantes de marimbas e hijo del desaparecido Zeferino Nandayapa Ralda (Copainalá, 1931-Tlalnepantla, 2010), Norberto Nandayapa Velasco habla de su padre como “adalid del arte sonoro chiapaneco en el mundo”, quien recién ingresó al Salón de la Fama de la Sociedad del Arte Percusionista PAS (Percussive Arts Society) en Indianápolis, Estados Unidos:

“Mi padre se crió solo. En vida no tuvo apoyos, realmente él fue labrando su destino musical y picando piedra sin recursos, por su propia estrategia, el resultado es este galardón. ¿Cómo es posible que después de siete años de fallecido la sociedad internacional PAS reconozca a la marimba chiapaneca y hayan enfocado a Zeferino Nandayapa cual ícono de la música universal? Él salió de su tierra y conquistó el mundo, pero no nos hemos dado cuenta de su valía en nuestra propia casa.”

Con sus hermanos Óscar y Javier, marimbistas como él, Norberto (nacido a finales de septiembre de 1960) asegura que el resto del año recordarán “con gusto y respeto” a su progenitor en conciertos, acompañados de sus colegas Sandra Moreno y Eduardo Hernández.

“Este galardón PAS mueve mucho a quienes estamos aquí en México, y sobre todo, al Estado de Chipas para decir: ‘¡Caray, tenemos al hijo predilecto aún generando éxitos después de su vida!’. Es para que los políticos y autoridades reflexionen sobre la importancia de apoyar el arte mexicano.

“Mira los logros en el cine de un González Iñárritu, Gael García Bernal o Guillermo del Toro, por ejemplo, o vete a la herencia enorme en la literatura y en la pintura que forman parte de nuestra identidad. Es un talismán grandioso e indudable el talento que late en México, hay que fomentarlo. Yo como profesor y docente del Conservatorio Nacional de Música me doy cuenta de las facultades que vibran en la sangre de niños y jóvenes de México, solamente hay que ponerles atención, debemos voltear a ver las comunidades indígenas; trabajar e irnos a investigar su riqueza para reconocer sus valores, comenzando por las lenguas autóctonas de los pueblos del país.”

Lo señaló el maestro Zeferino Nandayapa a este reportero, tras el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994:

“Fueron muchas las promesas no cumplidas durante años y ahora los indígenas se fastidiaron; pero ojalá que las marimbas suenen de vuelta, porque Chiapas es tierra de marimba. Mi petición es que la marimba no se pierda, no debe ser discriminada, ni hecha a un lado por otras músicas ambientales. La marimba es lo que identifica a Chiapas en el planeta.” (http://www.proceso.com.mx/164344/descuido-la-educacion-musical-en-chiapas-la-musica-de-marimba-denuncia-el-compositor-zeferino-nandayapa)

“Algo que le dio peso a que mi papá ingresara al Salón de la Fama PAS de Indiana fue por el legado de más de un centenar de grabaciones que se conjuntaron después de su muerte, y al darse cuenta de que existe una Casa Museo Zeferino Nandayapa en Chiapa de Corzo, además de haberse erigido un par de esculturas suyas en Chiapas y un busto en la Ciudad de México. Con decirte que un grupo en Rusia se llama Marimba Nandayapa, ¡imagínate a rusos tocando marimbas con arreglos, creaciones y la filosofía de mi papá!”

Maderas que cantan

El periodista Raúl Vera ha referido del maestro Zeferino:

“El apellido Nandayapa se comienza a mencionar en la música de Chiapas desde el periodo de las bandas de música promovidas a mediados de siglo XIX, cuando su abuelo Manuel Cruz Nandayapa, su tío Ataulfo Nandayapa y su padre Norberto, integran la Banda de Música de su pueblo.”

La marimba solista apareció con la japonesa Keiko Abe [Tokio, 1937] hacia 1960, primer artista en promover la marimba de concierto. De ahí el movimiento llegó a Estados Unidos, se fue a Europa para desprenderse de la percusión convirtiéndose en un instrumento único de valor por sí mismo, y entonces apareció la Marimba Nandayapa de su padre, expone Norberto:

“A los seis años mi padre ya tocaba. En 1952 llegó, a los veintiún años de edad, a la Ciudad de México y entró al Conservatorio Nacional cuando no existía en el programa de estudios la marimba solista ni nada por el estilo, por lo cual se metió a la carrera de piano. Él tenía en casa su marimba donde ejecutaba las lecciones de piano, surgiendo su pasión de arreglista.”

Pronto fue solicitado para grabar en programas de radio y películas tocando acordeón, vibráfono, órgano, trompeta y sax alto. Hacia 1956 fundó el primer ensamble de la Marimba Nandayapa con repertorio de música clásica.(http://www.proceso.com.mx/260437/la-sonrisa-de-zeferino-nandayapa)

En el apartado “El imperio de la madera” de su estudio Crónica de la música en México (Grupo Editorial Lumen, 2001), el poeta huixtleco Roberto López Moreno (1942-), quien con su amigo Zefer (Zeferino Nandayapa) elaborara para marimba y voces Sinfonía para la paz en 1999, apunta:

“La producción sobresaliente marca en el catálogo chiapaneco obras como El espíritu de la Tierra para marimba y orquesta y orquesta sinfónica, de Federico Álvarez del Toro […]; la Misa para marimba y la obertura Lluvia de balas, de Ataulfo Nandayapa; la Rapsodia Chiapaneca ‘El Grijalba’, de René Ruiz Nandayapa; Baquetofonía, Nandacacue, Ixchel, Aires mexicanos y la Fantasía profana de Zeferino Nandayapa, alumno en su juventud de Carlos Chávez, [Carlos] Jiménez Mabarak, Blas Galindo y Rodolfo Halffter y uno de los primeros en grabar con marimba, música de los grandes maestros universales.”

En el boletín de PAS sobre el Salón de la Fama 2017, leemos:

“El legado de Zeferino Nandayapa prosigue con sus tres hijos de Marimba Nandayapa Ensemble… Ellos grabaron parte del soundtrack de la película animada Coco, producida por estudios Pixar en 2017.”

Aunque a la fecha los Nandayapa no han recibido crédito por Coco.

La PAS de Indianápolis se integra con músicos de todos los géneros, concluye Norberto Nandayapa:

“Fuimos afortunados por haber llegado por primera vez al PAS de Indianápolis en 1988 como Marimba Nandayapa y dos años más tarde volvimos; entonces sentimos que hubo apertura hacia la música tradicional mexicana y fue esa época cuando Zeferino Nandayapa se proyectó a nivel internacional. Nunca quiso él ser mera comparsa de Lupita Palomera o adornar grabaciones de otros boleristas, siempre se afanó en darle un lugar merecido a la marimba chiapaneca. Entonces, ya le extendieron una primera propuesta hacia 1993 para que mi papá ingresara al Salón de la Fama PAS…

“Claro que la marimba mexicana prácticamente no se conocía internacionalmente y era un instrumento muy exótico; sin embargo, hasta ahora se nos dio este premio en honor a su abundante contribución artística.”

El encuentro de Norberto Nandayapa con Proceso se produjo en la Librería Rodrigo Porrúa de Plaza Metrópoli Patriotismo, armonizado por la marimba obsequio de Zeferino Nandayapa al abogado y promotor chiapaneco Roger Antonio Velázquez Figueroa, luego de una gira por Escandinavia.

“Hay quienes dicen que nuestra marimba tuvo su origen en Polinesia o África, pero yo estoy convencido de que es de Mesoamérica… Aunque nadie negará la frase que acuñó Óscar Nandayapa Velasco en Chiapa de Corzo, a la muerte del maestro. El hermano de Norberto dijo: ‘Nandayapa es sinónimo de marimba y marimba es sinónimo de Nandayapa. Ambos nombres equivalen a mencionar el Estado de Chiapas’. Así de fácil.”

Este reportaje se publicó el 18 de marzo de 2018 en la edición 2159 de la revista Proceso.

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