“Ciprianodonte” anuncia presentación y su disco número 14

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En el marco de los festejos por el centenario del Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, Arturo Cipriano alias “Ciprianodonte” presenta su más reciente grabación del estilo que él define como “folklojazz”, intitulado A la breve distancia de un soplido, el viernes 27 de abril a las 20:00 horas.

Fundador del emblemático grupo La Nopalera en 1974 con el difunto cantautor Marcial Alejandro, Arturo Cipriano se hará acompañar en concierto por su sexteto integrado por Eduardo Velarde, guitarra; Azucena Méndez, voz y tambor ceremonial; Keiko Niikura, Piano; David Caspeta, batería; y Omar Vázquez, bajo. “Ciprianodonte” ejecuta flautas, saxofón y armónica.

A la breve distancia de un soplido se define como un documento vivo que resume la extensa trayectoria del famoso Arturo Cipriano.

Se trata de su catorceavo material discográfico, a 42 años de la primera producción con una mítica agrupación denominada La Nopalera, banda que lideró y con la cual realizó los LPs Nueva canción, Crece la audiencia, Tremendo alboroto, La rabia y Dominio público al lado de grandes colaboradores, como el ya citado Marcial Alejandro (1955-2009), los hermanos Toussaint: Eugenio (1954-2011), Cecilia, Fernando y Enrique; Alejandro Corona, Tiki Bermejo, su hermano Javier Izquierdo y la siempre bella Maru Enríquez, entre muchos otros (ver Proceso número 22 y el sitio oficial del artista en internet, liga: https://www.ciprianodonte.com/untitled).

Nacido en San Luis Potosí en 1948, Cipriano comenzó en 1972 con Talón de San Cosme. Posteriormente, realizó en 1981 el disco Cristal en compañía de Gerardo Bátiz y le siguieron de 1989 al 2008 ocho producciones más con su agrupación Mitote jazz, con la cantante Isabel Tercero.

Desde sus primeras colaboraciones con Joao de Aquino, en Brasil, y sus giras transcontinentales con el chileno Ángel Parra (1943-2017), “Ciprianodonte” llega nuevamente armado de una incontenible carga de locuras sonoras que han sido el credo de su obra artística, “alimentado de los ritmos negros afincados y desarrollados en los pueblos de este continente”.

Un caleidoscopio, pues, de raíces vibrantes que lo cimbraron “hasta la médula”, cual mezcla cultural se bien se refleja en su creatividad:

“Es un bagaje de la música formal que se trasformó en manos y partituras de rebeldes, en la aventura sin medida de síncopas y ritmos jazz, los latidos del tambor y la cantilación ceremonial”.

Todo ello se ha vertido en un caldero vibrante que bien identifican aquellos que conocen su obra y quienes bien logran adivinar quién está tocando: “¡Claro, es Arturo Cipriano!”.

Para su reciente producción “Ciprianodonte” se recicla, se sorprende a sí mismo y reta a sus ejecutantes con una veintena de piezas en las que participaron 39 colaboradores entre arreglistas, coros y ejecución de diversos instrumentos. Durante el tiempo que realizó A la breve distancia de un soplido, compuso la obra orquestal intitulada Aire negro, primera entrega de “Cueripardos, almiprietas y su tam-tam migrante”, como miembro del Sistema Nacional de Creadores (Fonca).

En el boletín de prensa donde se anuncia la próxima tocada del “Ciprianodonte”, radicado en Cuernavaca y viajero infatigable, leemos:

“¿Qué son tantos años creando ininterrumpidamente?… Una breve distancia con que Cipriano testifica que el arte está vivo. Su música es fe y esperanza de supervivencia de los pueblos y sus culturas. Sus sonidos primigenios y sus nombres verdaderos están condensados, se asoman misteriosos en esta producción. Este soplido, honra a los ancestros y es como ofrenda, una buena conjunción de notas y ritmos, caricia plena para sus generaciones”.

Presentarán el disco A la breve distancia de un soplido como invitados especiales en vivo: Tiki Bermejo, cantante; Carlos “Chamaco” Torres, violinista; el joven tenor Odiseo Reyes; y Guillermo González Phillips, guitarrista. La cita es el viernes 27 de abril a las 20:00 horas en el Teatro de la Ciudad.

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