La PGJ-CDMX rectifica: Lesvy no se suicidó, su expareja la asesinó

CIUDAD DE MÉXICO (apro-cimac).- La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJ-CDMX) reconoció lo que la familia de Lesvy Berlín Rivera Osorio siempre sostuvo: que la joven de 22 años no se suicidó.

La dependencia aseguró que la entonces pareja de la víctima, Jorge Luis Hernández González, la asesinó con el cable del teléfono de una cabina ubicada junto al Instituto de Ingeniería de Ciudad Universitaria.

Tras concluir, en enero pasado, el periodo de investigación complementaria para contribuir evidencia de que Lesvy Rivera Osorio no cometió suicidio, sino que fue asesinada, esta mañana en punto de las 10 horas se llevó a cabo el proceso de audiencia intermedio del caso en la sala 1 del Sistema Procesal Acusatorio del Reclusorio Oriente –donde está recluido el presunto feminicida–, a cargo del juez Alfonso Dávila Gómez del Tribunal Superior de Justicia capitalino (TSJ-CDMX).

En esta ocasión, la defensa legal y la familia de Lesvy lograron que la PGJ cambiara de hipótesis sobre cómo ocurrió el feminicidio de la joven. Así, dejó atrás la teoría de que tomó el cable del teléfono para suicidarse frente a su expareja, sin que él la detuviera. Y rectificó: Jorge Luis tomó el cable y la asfixió, como el acto más extremo de una serie de violencias (económica, psicológica y física) que ejerció contra ella en su etapa de menos de un año como pareja.

La teoría de la Procuraduría capitalina sobre los hechos ocurridos la madrugada del 3 de mayo de 2017 en Ciudad Universitaria causó molestia en la defensa legal del presunto feminicida.

Los abogados de Hernández González argumentaron que las autoridades cambiaron el hecho por el cual éste fue vinculado a proceso –feminicidio agravado– por omitir intervenir en el “suicidio de Lesvy”. Con ello, alegaron que violaban sus derechos.

La confrontación desató un debate entre las tres partes: Ministerio Público (MP), la defensa de Lesvy encabezada por el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco Vitoria, y la defensa del acusado, conformada por dos abogados de oficio, sobre si se respetan los derechos del acusado y cumplían con la orden que emitió el 18 de octubre de 2017 la Quinta Sala del TSJ de reclasificar el delito de homicidio simple a feminicidio agravado y esclarecer la verdad de los hechos.

Finalmente, el juez Alfonso Dávila dio la razón al MP y la defensa legal de Lesvy. Reconoció que no había variación de hechos por los que se vinculó a proceso al acusado –feminicidio agravado–, únicamente cambió la manera en que se ejecutó el asesinato, argumentó.

En este sentido, la defensa del imputado replicó que armó su estrategia legal alrededor de la primera teoría que dio la PGJ-CDMX –el supuesto suicidio y la omisión de Jorge Luis–, “por lo que no contaba con elementos para defenderse”. Finalmente, el juez determinó suspender la audiencia y les otorgó 20 días para volver a plantear sus pruebas. La audiencia se reanudará el próximo 9 de mayo.

Razones de género

En esta etapa intermedia, explica la abogada Ana Yeli Pérez Garrido, cada parte (víctimas y victimarios) debe presentar las pruebas y peritajes incluidas en la carpeta de investigación. El juez será el que determinará cuáles son relevantes para pasar al desahogo de las mismas.

Otro punto de esta audiencia es que la defensa de la familia de Lesvy, a cargo de las abogadas del Centro Fray Francisco Vitoria, Sayuri Herrera Román, y Ana Yeli Pérez, del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), buscó ampliar las razones de género por las que se cumple el delito de feminicidio agravado contra la víctima.

Sin embargo, no lograron llegar a un acuerdo con el Ministerio Público, quien únicamente reconoció dos razones de género: violencia previa y exposición del cuerpo. La defensa pidió agregar una tercera establecida también el Código Penal local, la de lesiones infamantes, debido a las heridas que dejó el estrangulamiento en el cuerpo de Lesvy.

Sin embargo, el MP dijo que no tenía pruebas suficientes para incluirla. Aun así, pidió una sentencia de 60 años de cárcel para Jorge Luis por el delito de feminicidio agravado.

Sobre este punto, Pérez Garrido dijo que buscarán en otra etapa del proceso agregar la causal de lesiones infamantes.

A lo largo de la audiencia la madre de Lesvy, Araceli Osorio Martínez, aprovechó los momentos que le otorgó el Juez para hacerse escuchar y recordar que a su hija a los 22 años de edad se le privó de continuar con su proyecto de vida. Reiteró que, desde el principio –aunque lo negó la PGJDF– se supo que el presunto asesino era Jorge Luis González, quien en todo momento estuvo en la audiencia, escuchando, visiblemente molesto. Sólo al final utilizó la palabra para decir que “él también es víctima”.

Al concluir la audiencia, las abogadas y la familia de Lesvy se reunieron con las jóvenes universitarias, activistas y feministas quienes han sido solidarias en el proceso y que las esperaban afuera del Reclusorio Oriente, mientras gritaban consignas en exigencia de justicia y que se juzgara con perspectiva de género.

En ese momento, Sayuri Herrera recordó que el hecho de que la PGJ local reconozca que Lesvy no se suicidó, sino que fue asesinada por su expareja, es un logro de la familia de la víctima, la defensa legal y las activistas, quienes no han claudicado en búsqueda de la verdad a casi un mes de cumplirse un año del feminicidio de la joven.

Una vez que se supo del asesinato de Lesvy en las instalaciones de la máxima casa de estudios del país, la PGJ publicó en su cuenta de Twitter, “información personal” sobre la víctima, hecho con el cual la revictimizaba.

Posteriormente, la dependencia sostuvo y defendió hasta el último momento que Lesvy por ser “dependiente” de su pareja tomó el cable del teléfono de la cabina, se lo colocó en el cuello y se dejó caer hasta perder la vida. Tras marchas y exigencias sociales, hoy esta teoría quedó atrás.

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