El SNTE, en riesgo de “perder” sus obras de arte

Quince cajas cuyo contenido ha sido reservado por el Instituto Nacional de Bellas Artes –se presume que contienen 80 obras de arte, entre ellas cinco piezas que el muralista Diego Rivera pintó para el magnate David Rockefeller–, son motivo de un pleito legal con tintes políticos entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y su exlideresa Elba Esther Gordillo, actualmente en prisión domiciliaria por actos de corrupción. De acuerdo con el abogado de la maestra, el sindicato corre el peligro de perder las obras porque las reclamó demasiado tarde.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Un nuevo encontronazo se avecina entre la maestra Elba Esther Gordillo y el sindicato magisterial que dejó de liderar cuando fue detenida el 26 de febrero de 2013. En esta ocasión, el jaloneo legal es por la posesión de unas obras del pintor Diego Rivera, principalmente.

El domingo 8, la apoderada legal del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Soralla Bañuelos de la Torre, dio a conocer que denunció a Gordillo ante la Unidad Especializada en Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, Falsificación o Alteración de Moneda, de la Procuraduría General de la República (PGR), por las obras de arte que presuntamente adquirió la exlideresa magisterial con dinero de las cuotas de los agremiados y que “nunca fueron entregadas al sindicato”.

Los bienes que reclama Soralla, sobrina del actual dirigente sindical Juan Díaz de la Torre, son 15 cajas de madera en las que se supone hay pinturas del muralista mexicano, entre otras.

Oficialmente no se tienen detalles del contenido de las cajas; tampoco del número de piezas que resguardan ni a cuánto asciende su valor, pero el sindicato asegura que entre las misteriosas obras se encuentran cinco piezas (Guerra Mundial, La nueva libertad, Industria moderna, Mussolini y Defensa de la tierra de los trabajadores) que fueron parte de los 21 paneles movibles del mural Retrato de Norteamérica, realizado por Rivera en la New Workers School de Nueva York, en 1933, para Nelson Rockefeller.

Se supone que las piezas serían destinadas a la Ciudad del Conocimiento, la megaobra de 40 mil metros cuadrados que el arquitecto Enrique Norten iba a construir en Cuajimalpa y que albergaría una universidad, un hotel, teatro, museo, helipuerto y, por supuesto, una galería dedicada a Diego Rivera. La obra fue cancelada el 12 de febrero último.

En entrevista con Proceso, Marco Antonio del Toro, abogado de Elba Esther Gordillo, denuncia que la nueva acusación es un capítulo más de la “persecución política” contra su clienta, porque, afirma, no se le ha notificado nada.

Fragmento del reportaje especial publicado en Proceso 2163, ya en circulación

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