Las mejores películas del cineasta checo Milos Forman

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- El cineasta checo Milos Forman, fallecido el pasado 13 de abril a los 86 años, dejó películas consideradas de culto como Amadeus (Estados Unidos, 1984), la cual ganó ocho premios Óscar.

Amadeus es una adaptación de la obra de teatro con el mismo título, de Peter Shaffer, que trata sobre la rivalidad entre los compositores Antonio Salieri y Wolfgang Amadeus Mozart, una trama de ficción, pues no cuenta con ningún fundamento histórico. Los actores, quienes destacan en sus papeles, fueron F. Murray Abraham y Tom Hulce.

Previo a la realización de la cinta, Forman asistió a la obra teatral en Broadway y se impresionó. En el medio tiempo del primer acto le dijo a Shaffer: “Si el segundo acto es tan bueno como el primero, haré la película”. Así que los dos trabajaron en el guión fílmico.

En esa cinta de época se destaca la música de Mozart que fue un éxito, con un presupuesto de 18 millones de dólares y recaudación de 52 millones.

Otro de los largometrajes notables de Forman es Alguien voló sobre el nido del cuco (Estados Unidos, 1975) que le dio un Óscar a Jack Nicholson, quien interpreta a Randle Patrick McMurphy, un irlandés estadunidense culpable de agresión sexual y juegos de azar, entre otros casos. El personaje es un veterano de la guerra de Corea, quien para no ir a la cárcel se declara insano para que lo envíen a una institución psiquiátrica y ahí establece una amistad con dos de sus compañeros pacientes.

La historia, que ganó el Óscar a Mejor Película, está basada en la novela homónima de Ken Kesey. Se rodó en un hospital estatal de Oregón en Salem, por lo que los actores aprendieron a convivir y trabajar con los enfermos ya que muchos salieron como extras, incluso el director de esa instancia interpretó el mismo papel. Kesey participó en las primeras versiones del guión. Para los críticos es un largometraje fundamental de los años setenta que logró cinco estatuillas de Hollywood.

Forman murió en su casa de Hartford, Connecticut. Sus cintas reflejan la lucha de las personas contra la opresión del sistema. Tras la invasión soviética de la antigua Checoslovaquia, el cineasta salió de su país natal; años después regresó pero a filmar Amadeus y él ya tenía la nacionalidad estadunidense.

Sus padres murieron asesinados por los nazis en los campos de exterminio, pero logró estudiar cine en la escuela de Praga.

Forman realizó otra historia sorprendente: Pedro el negro (Checoslovaquia, 1964), filme con el cual ganó el Leopardo de Oro en el Festival de Cine de Locarno. Siguió con éxito con Los amores de una rubia (Checoslovaquia, 1985), nominada a los Globos de Oro y al Óscar como Mejor Película no inglesa.

También quedó para la historia ¡Al fuego, bomberos! (Checoslovaquia, 1967). Fue la última película que filmó en Checoslovaquia y la primera en rodarse a color en ese país, considerada una de las principales cintas de la nueva ola Checoslovaca y en ella participaron verdaderos bomberos.

Hair (Estados Unidos, 1979) es un destacado largometraje musical protagonizado por John Savage y Treat Williams, nominado al César a la Mejor Película Extranjera.

En tanto que Valmont (Reino Unido, 1989) es un drama sensacional basado en la novela francesa de 1782, Les Liaisons dangereuses, de Pierre Choderlos de Laclos. Aquí las pasiones y odios amorosos son la parte fuerte de la película.

Cabe mencionar también El escándalo de Larry Flynt (Estados Unidos, 1996), sobre la revista para adultos Hustler.

Por último, Los fantasmas de Goya (2006) es una producción hispano-estadunidense muy bien estructurada, con Javier Bardem. La trama se centra en los últimos años de la Inquisición española. El relato es narrado por el artista Francisco de Goya.

En realidad toda la filmografía de Milos Forman ya es un acervo invaluable y merece estudios profundos.

 

Acerca del autor

Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha.

Comentarios