Díaz-Canel ofrece actualizar el modelo socialista, pero sin vuelta al capitalismo

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ofreció hoy en su primer discurso como jefe de Estado encabezar una transición política en la que dará continuidad a la Revolución Cubana y mantendrá el proceso de reformas impulsado por su predecesor, Raúl Castro, pero sin que eso signifique una “restauración capitalista”.

El político con 33 años de trayectoria en el Partido Comunista de Cuba (PCC) e ingeniero electrónico dijo que el mandato popular que tiene es “el de dar continuidad a la Revolución Cubana en un momento histórico crucial que estará marcado por todo lo que logremos avanzar en la actualización del modelo económico y social”.

Tras ser elegido por la Asamblea Nacional como jefe de los consejos de Estado y de Ministros, Díaz-Canel, quien cumplirá este viernes 58 años, afirmó que será fiel al legado de Fidel Castro, quien murió en noviembre de 2016, y de su hermano Raúl, a quien se refirió como el “líder actual del proceso revolucionario”.

El nuevo gobernante incluso señaló que Raúl, quien dejó la Presidencia pero se mantendrá como primer secretario del PCC –el cargo principal en ese organismo político–, “encabezará las decisiones de mayor trascendencia para el presente y futuro” de la nación.

“Para nosotros está totalmente claro que solo el Partido Comunista de Cuba garantiza la unidad de la nación y de su pueblo”, agregó ante el pleno de la Asamblea Nacional, que lo eligió presidente de la isla con el 99.83% de los votos de los 605 diputados.

Dijo que para quienes “por ignorancia o mala fe” dudan de su compromiso, el mensaje es que la Revolución seguirá y que esta no termina con el retiro de los guerrilleros que la hicieron posible.

Aseguró que en Cuba no hay espacio para una transición que desconozca o destruya la obra de sus predecesores, Fidel y Raúl Castro, y afirmó que nunca cederá ante presiones o amenazas.

“Los cambios que sean necesarios los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo”, afirmó el nuevo gobernante de Cuba.

Díaz-Canel puntualizó que la política exterior cubana se mantendrá “inalterable” y que la isla no aceptará condicionamientos de ninguna potencia extranjera ni “los oscuros intentos por destruirnos”.

“Jamás cederemos ante presiones o amenazas”, dijo, y se manifestó dispuesto a enfrentar las amenazas de Estados Unidos contra Cuba sin renunciar a la soberanía y a la independencia.

El presidente consideró que en esta etapa que se inicia con su elección como jefe de Estado y de gobierno es necesario “ejercer una dirección cada vez más colectiva, fortaleciendo la participación del pueblo”.

“No vengo a prometer nada, como jamás lo hizo la Revolución en todos estos años. Vengo a cumplir el programa que nos hemos impuesto con los lineamientos del Socialismo y la Revolución”, sostuvo al referirse a sus objetivos como gobernante.

Raúl Castro, el saliente mandatario, expresó por su parte su confianza en el nuevo jefe de Estado y de gobierno por su fidelidad a la Revolución y solidez política.

Dijo que su elección no fue una casualidad sino el reconocimiento a su experiencia y su dedicación al trabajo desde que fue dirigente de las juventudes comunistas y, posteriormente, como primer secretario del PCC en las provincias de Villa Clara y Holguín, como ministro de Educación Superior y, desde hace cinco años, como primer vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros.

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