Gala Rossini en Bellas Artes

lunes, 30 de abril de 2018 · 11:02
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Con muy pocas semanas de distancia, tres jóvenes cantantes mexicanos han obtenido primeros lugares en concursos internacionales de canto en Europa: Angélica Alejandrez, soprano que ya se había presentado en Bellas Artes cantando Lucia di Lammermoor y que comentamos en esta columna, obtuvo en marzo el primer lugar en el Concurso Internacional de Florencia, Italia (Premio Rossini). Unos días después la soprano María Caballero y el barítono Germán Olvera, se hicieron acreedores al primer lugar en la categoría de voz femenina y voz masculina respectivamente en el Concurso Internacional de Canto de Logroño, España. Esto demuestra lo magníficas que son las voces mexicanas y los excelentes resultados que desde hace tiempo vienen obteniendo no sólo en los concursos internacionales sino en los mejores escenarios operísticos del mundo. Otro caso es el del tenor xalapeño Javier Camarena, quien desde hace años viene triunfando por todo lo alto en teatros tan importantes como el Met de NY; también dimos cuenta en esta columna de su ya legendario bis en ese recinto cuando cantó la Cenerentola rossiniana. La semana pasada se presentó Javier Camarena en Bellas Artes en una Gala Rossini, acompañado de dos grandes figuras mexicanas de la Lírica, la soprano Anabel de la Mora (a quien acabamos de ver triunfar en Fidelio de Beethoven) y la mezzosoprano Guadalupe Paz que cantó con una elegancia y un buen gusto notables, como siempre. Camarena, como era de esperarse, se llevó la noche; es un joven tenor que está en plenitud: Si algo ha tenido siempre es una facilidad sobrenatural para los agudos; a base de estudio, trabajo y esfuerzo ha pulido los registros medio y grave para igualarlos a su impresionante registro agudo… el resultado: más que bueno. Es un tenor rossiniano de primer orden que entusiasma al público (también canta Donizzeti, Bellini, Verdi joven, etc.). Tiene, hay que decirlo, todavía algunos detalles que pulir, sobre todo en lo referente a actuación y actitud escénica, pero en lo relativo al canto, es un triunfador que hemos visto superarse año tras año, y su éxito internacional nos llena de orgullo y satisfacción a todos los mexicanos.  Estos seis cantantes mexicanos que hemos mencionado, está por demás decirlo, ponen muy en alto el nombre de nuestro país en todo el mundo, demuestran que en México hay mucho más que sólo narco y emigrantes ilegales y demás problemas que, aunque reales, no son todo lo que los mexicanos hacemos. También sabemos cantar y ser artistas, y ahí está media docena de botones de muestra. En esa misma gala se presentaron otros cantantes a cuál más de eficientes, miembros todos ellos del famoso EOBA (Estudio de Ópera de Bellas Artes), algunos muy verdes, otros ya casi listos para salir al mundo a dar lo mejor de sí. La Orquesta del Teatro de Bellas Artes tocó dirigida por su flamante director Srba Dinic, y nos obsequiaron varias oberturas de Rossini: “La urraca ladrona”, “Barbero de Sevilla” y “El señor Bruschino”, oberturas que constituyen toda una prueba de fuego para los músicos, son dificilísimas, y nuestra orquesta las interpretó estupendamente, gracias a que está conformada por músicos de primer orden, pero sobre todo a que ellos son comandados y concertados por una batuta experta, exigente y artística, la de Srba Dinic. Este texto se publicó el 29 de abril de 2018 en la edición 2165 de la revista Proceso.

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