Scorpions repica el desfile metalero Hell and Heaven

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- La entrega del público del género musical heavy metal quedó absolutamente constatada el día de ayer, luego de que 80 mil personas disfrutaron y enardecieron con el Festival Hell and Heaven bajo una intensa lluvia que azotó en el lugar hasta la cúspide con el arribo de la banda alemana Scorpions.

Durante casi cinco horas de la primera jornada del encuentro en el Autódromo Hermanos Rodríguez, la fuerza de Tláloc se hizo presente sin que ello menguara en ningún momento la festividad y hasta dio una tregua con la llegada de Scorpions.

El cielo se despejó a eso de las 23:20 horas cuando su líder Klaus Meine apareció sobre el escenario principal entonando Going Out With a Bang. Prosiguió con Make it Real, que desató la emociones al verse la bandera mexicana como telón de fondo y donde se percibían a contraluz las siluetas de sus integrantes: Klaus Meine, Rudolf Schenker, Matthias Jabs, Paweł Maciwoda y Mikkey Dee.

Los originarios de Hannover, quienes desde 1965 mantienen su aguerrido estilo hard rock y heavy metal, cautivaron con sus clásicos dando cátedra al ser una de las insignias de este género de rock duro, teniendo una noche fresca y a los espectadores enloquecidos cantando y bailando.

Klaus Meine de Scorpions. Foto: Carlos Enciso

Rudolf Schenker de Scorpions. Foto: Carlos Enciso

Scorpions. Crédito: Carlos Enciso

Destacaron así rolas como The Zoo, We Built This House, Delicate Dance y Wind Of Change, uno de los instantes más emotivos cuando los reunidos se unían al unísono al entrañable silbido que caracteriza al tema y al coro:

-Take me to the magic of the moment
-On a glory night
-Where the children of tomorrow dream away
.In the wind of change

En tributo a Motörhead y a su desaparecido líder Lemmy Kilmister (1945-2015) se oyó Overkill, dando a paso a un magistral solo en batería a cargo de Mikkey Dee, al tiempo que se elevaba por los aires como nave espacial la bataca de doble bombo con el emblema de Scorpions.

El final se acercaba tras casi hora y media de show, pero aún se lograron sentir Big City Nights, Klaus Meine se cobijó con una bandera de nuestro país para dar despedida definitiva con Rock You Like a Hurricane.

Una llovizna caía nuevamente poco después de la una de la madrugada, con unos fans que aún querían más y están listos para la segunda entrega del Hell and Heaven que tendrá como esterales este domingo a Ozzy Osbourne y Megadeth.

El temporal se había colado primeramente desde las 18:30 horas, cuando subió Testament al entarimado (llamado en inglés “True Metal Stage”), donde el slam bajo la lluvia prevaleció durante toda la presentación.

Público durante la presentación de Testament. Foto: Carlos Enciso

Mientras unos cuantos se guarecían bajo mantas, puestos y carpas, la mayoría brincaba y bailoteaba en los charcos, oyendo desde The Darkness, Dead Cross, Bad Religion, Mastodon hasta Deep Purple. El ambiente prevaleció en los distintos escenarios: “Hell Stage”, “Heaven Stage”, “True Metal Stage” y “Alternative Stage”.

Bad Religion. Foto: Carlos Enciso

Deep Purple. Foto: Carlos Enciso

El espectáculo de Deep Purple. Crédito: Carlos Enciso

Kadavar. Foto: Carlos Enciso

Mastodon. Foto: Carlos Enciso

Refused. Foto: Carlos Enciso

Tormenta sobre los fans del Hell and Heaven 2018. Foto: Carlos Enciso

The Darkness. Foto: Carlos Enciso

Tiempo antes el sol calaba desde que arrancó el desfile metalero cercanas las tres de la tarde, con Kadavar, De la Tierra y Ágora.

Agora. Foto: Carlos Enciso

De la Tierra. Foto: Carlos Enciso

(Esta crónica fue solicitada a César Muñoz para nuestros lectores)

Comentarios