Marco Antonio deja el Instituto de Neurología; continuará su tratamiento en otro hospital: Redim

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) informó que Marco Antonio Sánchez Flores, el estudiante que estuvo desaparecido cinco días tras ser detenido por elementos de la policía capitalina, en enero pasado, dejó el Instituto Nacional de Neurología y Neurociencia (INNN).

De acuerdo con el organismo, el estudiante de la Preparatoria 8 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) continuará su tratamiento en otro nosocomio –cuyo nombre se reservó–, y estará supervisado por la Secretaría de Gobernación y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Marco Antonio desapareció el pasado 23 de enero, luego de ser detenido por policías de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina. Cinco días después fue encontrado en el municipio de Melchor Ocampo, Estado de México, en malas condiciones físicas y mentales, por lo que fue internado en el INNN, de donde trató de escapar en una ocasión.

Según la Redim, el joven fue trasladado este viernes a otro hospital con el consentimiento de la familia y los representantes legales que lo asisten.

“Se reconoce que a más de tres meses de internamiento hospitalario se ha logrado la mejoría en su condición física, por lo que ahora necesita otra modalidad de tratamiento y nuevos dispositivos de apoyo que garanticen su completa recuperación”, destacó.

El pasado 26 de abril, Edith Flores, madre de Marco Antonio, denunció “presión” del INNN para dar de alta a su hijo, y cuestionó la medida al considerar que el estudiante “aún no se ha recuperado”, además de que ella no había recibido la preparación para proporcionarle los cuidados necesarios.

“Después de tres meses, mi hijo más o menos trata de coordinar sus ideas, pero no puede, está mal, no puede salir del hospital. Está bien físicamente, pero mentalmente no, pero al subdirector le urge echarlo”, refirió en esa ocasión.

Desde el 5 de abril, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió medidas cautelares para salvaguardar los derechos a la vida, la salud y la integridad del joven, y se pidió que el hospital acordara con Marco Antonio y su familia las medidas sobre su atención médica y psicológica.

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