Dimisión le vale a Zavala lo que no logró en campaña: arrasa en redes sociales, acapara titulares y hasta gana alabanzas de sus adversarios

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Por primera vez desde que arrancó su campaña por la presidencia de la República, todo mundo habló este miércoles de Margarita Zavala: arrasó en redes sociales, acaparó los titulares de los noticiarios de radio y televisión, y recibió elogios de empresarios e incluso de sus propios sus adversarios.

Pero los reflectores hacia su persona prendieron no por lo que hizo o dijo, tampoco por haber repuntado en los sondeos, sino por la inesperada decisión de bajarse de la contienda a la mitad de la campaña, y a tres días del segundo debate presidencial que se realizará en Tijuana, Baja California.

Y, además, lo hizo a través del canal Las Estrellas. La esposa del expresidente Felipe Calderón aprovechó su participación en el programa Tercer Grado de Televisa para hacer pública su determinación de abandonar la competencia presidencial a la que presuntamente entró de manera tramposa al sumar registros apócrifos, como documentó el Instituto Nacional Electoral (INE).

El periodista Joaquín López Dóriga aprovechó que el programa se grabó por la mañana para lanzar la primicia a través de sus cuentas de Twitter y Facebook poco después del mediodía. Y, sin excepción, la noticia fue retomada y difundida por todos los medios de comunicación.

Los encargados de prensa del equipo de campaña de Zavala apagaron los celulares, mientras que del chat de los reporteros de la fuente simplemente desapareció la información oficial.

Fue hasta pasadas las 2 de la tarde cuando el vocero y coordinador de comunicación social de la candidata, Jorge Camacho, habló con los medios afuera de la casa de campaña ubicada en la colonia Del Valle Norte, donde justificó el fracaso de la exprimera dama:

“Ya tomó la decisión de salir de la competencia. Entramos pensando en ganar la elección y no se ganó, no había elementos para poder ganarla. La decisión que se está tomando va encaminada a ser coherente, como lo estamos haciendo”.

–¿Por qué no apoyará a Ricardo Anaya? –le preguntaron

–Porque no es candidata de ningún partido, ella es candidata ciudadana y es lo que estamos haciendo, salir de la competencia, porque no consideramos que tengamos los elementos suficientes para triunfar.

De acuerdo con Camacho, quien contendió por la gubernatura de Guerrero con el Partido Acción Nacional (PAN), “es el mejor momento” para la renuncia a las aspiraciones de Zavala, “para no ir al segundo debate y dejarle oportunidad a los ciudadanos a que escuchen a los demás candidatos”.

Encuestas sí definen rumbo

En San Francisco 310, vestidos con playeras y gorras con las insignias de la campaña, los colaboradores salieron a la calle a lanzar porras, mientras blandían sus banderas, pero a la expanista sólo se le vio cuando salía en una camioneta acompañada de su esposo, Felipe Calderón.

Ahí, Jorge Camacho profundizó: “No es una decisión en donde ella quiera tomar protagonismo y saber el valor que tiene al final de la contienda electoral. Esta elección es una elección que se está polarizando y en este contexto, al no haber segunda vuelta, ella tiene oportunidad de dejar a los votantes en libertad”.

Sobre las encuestas, que siempre minimizó y que colocaban a Margarita con apenas el 5% de las preferencias electorales, el vocero apuntó:

“Los porcentajes que tenemos en las encuestas nos dan para saber que no vamos a ganar, y como no vamos a ganar, queremos que los votantes que están con nosotros tomen la mejor decisión”.

En su último acto de campaña, antes de presentarse en los estudios de Televisa para grabar el programa de Tercer Grado, Margarita Zavala tuvo un encuentro con integrantes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), donde habló de sus propuestas.

Durante la reunión, a la que acudieron unos cuantos empresarios, al grado que varias sillas tuvieron que ser retiradas del salón, la candidata independiente habló del sistema de pensiones, el combate a la corrupción, los programas sociales, la reforma educativa, el salario mínimo y las finanzas públicas.

Pocos minutos después sonó la alerta sísmica, por lo que Zavala abandonó el Hotel Hilton –ubicado a un costado de la Alameda Central– junto con su equipo de campaña. Y se esfumaron… tras mes y medio de actos proselitistas sin arrastre popular.

Margarita Zavala renunció finalmente a la contienda electoral tras semanas de quejarse por la “inequidad” en los spots en radio y televisión, y de despotricar contra el puntero Andrés Manuel López Obrador, pero también contra el panista Ricardo Anaya, quien en los últimos días le correspondió con “guiños”.

En su corta campaña se dijo “candidata de los ciudadanos”, pero nunca logró juntar más de 50 personas en sus actos; también planteó que enfrentaría de frente al crimen organizado y mantendría a las fuerzas armadas en las calles para después “regresarlos victoriosos a sus cuarteles”. De hecho, aseguró que llegaría “al final de la campaña”.

Y, aunque ya no va, la candidata independiente aparecerá en las boletas electorales.

Acerca del autor

Comunicólogo hecho por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM; reportero labrado en Proceso.

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