Segundo debate por la CDMX: ataques a Sheinbaum por el Rébsamen, reciclado de propuestas y omisiones en temas clave

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Ni el formato innovador de participación ciudadana a través de redes sociales alcanzó para que, en su segundo debate, los siete candidatos a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México debatieran: las propuestas fueron las mismas que en sus mítines políticos, hubo omisiones en temas clave, como el de salarios, pobreza y salud, y los intercambios de palabras se utilizaron para cruzar acusaciones.

El primer bloque arrancó con el tema que fue elegido a partir de la consulta en redes sociales que impulsó el Instituto Electoral de la Ciudad de México, sobre crecimiento y desarrollo económico en la capital, falta de empleos, carencia en las oportunidades laborales, vocación productiva y combate a la pobreza e informalidad.

La primera en tomar la palabra fue la candidata independiente Lorena Osornio, quien una vez más, como en el primer debate, se mostró nerviosa y sin hilar su discurso. Entre palabras atropelladas, defendió en sus tres oportunidades “la exigencia” de enviar al Legislativo de la capital una iniciativa de modificación del Código Penal para promover sanciones a funcionarios que cometan ilícitos.

Y luego, para promover el crecimiento económico en la capital, sostuvo que incentivará las granjas y los invernaderos en las zonas de Milpa Alta y Xochimilco, además de que trabajará por el autoempleo.

La segunda fue Claudia Sheinbaum, quien prometió crear más de 500 mil empleos formales a través de potenciar el turismo y los servicios en la ciudad. A la par, aseguró que, de llegar a la jefatura de gobierno, disminuirá los trámites para la creación de empleo, invertirá en tres nuevos corredores económicos (localizados en Río de los Remedios, Canal Nacional y el Polígono B del Centro Histórico) e impulsará 12 festivales culturales temáticos para hacer de la ciudad “la capital cultural de América”.

La candidata del Partido Nueva Alianza (Panal), Purificación Carpinteyro, siguió en la ronda, donde prometió invertir 10 mil millones de pesos para fomentar las pequeñas empresas y la recuperación del campo de la capital, a través de “subastas de energía como las que llevó a cabo la CFE”, propuesta que no pudo explicitar.

La candidata del Panal también acusó a Sheinbaum de copiar su propuesta de turismo, aunque tampoco fue capaz de explicar su plan para mejorar los mercados públicos cuando Ricardo Raphael, uno de los moderadores, le preguntó cómo fortalecería esos establecimientos.

Los señalamientos aparecieron cuando, en su primera participación, Mikel Arriola, candidato del PRI, acusó a Sheinbaum y a Andrés Manuel López Obrador de querer evitar la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, y con ello perder la “oportunidad de crear 3.3 millones de empleos”.

Luego, pese a la advertencia del moderador de evitar los ataques y buscar las propuestas, el exdirector del IMSS insistió en que la candidata de Morena-PT-PES concedió un contrato millonario para la construcción del puente ubicado en avenida De los Poetas, cuando ésta era secretaria del Medio Ambiente local; y el exfuncionario federal todavía usó parte de su intervención para achacarle un nuevo inmueble, ahora en Polanco, a Alejandra Barrales, la candidata de la coalición PAN, PRD y MC.

En respuesta, Barrales habló de un “renacimiento económico de la ciudad” y la atracción de las “mejores empresas al oriente de la ciudad”, y enseguida retó al extitular del Instituto Mexicano del Seguro Social a demostrarle que ella era la dueña de ese departamento en Polanco o, de lo contrario, que renunciara a su candidatura.

Mikel Arriola no contestó al reto.

Por su parte, Sheinbaum Pardo, en un intento de seguir la estrategia de López Obrador en el debate presidencial, se limitó a decir “¡mientes Mikel!”… y continuó hablando de sus corredores turísticos.

Barrales lanzó una segunda pedrada, ahora contra la extitular de la Secretaría del Medio Ambiente en la capital, al señalar que Morena había “limpiado” al PRD por la cantidad de figuras políticas con pasados oscuros que se habían unido al partido forjado por López Obrador, como René Bejarano y el exesposo de Sheinbaum, Carlos Imaz.

Claudia Sheinbaum reviró a la exlíder de los sobrecargos que, repartir tarjetas como dádiva electoral para mujeres y jóvenes, “es un delito electoral”.

En tanto, Mariana Boy se mantuvo ajena al pleito de estos candidatos y, en sus participaciones, remarcó que, de llegar a la jefatura de gobierno, dará estímulos fiscales para que las empresas contraten a jóvenes por su primer empleo, créditos y financiamiento para que cada delegación fortalezca su “vocación económica”, e impulsaría programas de fomento a la agricultura en las zonas rurales.

Mientras que Marco Rascón, del Partido Humanista, criticó duramente a los partidos Morena y PRD, a quienes puso en el mismo nivel de aprovechar la pobreza para fomentar “el clientelismo electoral y el mismo modelo económico”.

“Me extraña que Morena y el PRD ahora sean opositores cuando (Miguel Angel) Mancera es hijo de (Marcelo) Ebrard”, lanzó.

Su propuesta económica fue construir un Banco Central digital de la capital para ahorrar mil 300 millones de pesos en servicios bancarios y construir un fondo para desarrollo social.

Ricardo Raphael e Irma Pérez Lince, la otra moderadora, intervinieron en más de tres ocasiones intentando incentivar el debate: preguntaron sobre la vocación económica de la capital, el origen de los recursos públicos para sacar adelante sus propuestas o qué hacer con los cobros actuales de tenencia, predial, agua, entre otros. Fue en vano.

Al concluir el bloque también llamó la atención la serie de propuestas “sociales” de Mikel Arriola: 3 mil 200 pesos mensuales como pensión para mujeres capitalinas, incrementar a 2 mil 400 pesos mensuales el apoyo adultos mayores, la estabilidad laboral a todos los trabajadores de la Ciudad de México, apoyar las protestas de los grupos de taxistas en contra del uso de tabletas como taxímetros, la renovación completa y sin costo de microbuses y bajar en 80% el tiempo de los trámites para empresas.

La revancha

El segundo bloque arrancó con el tema del sismo del 19 de septiembre pasado y con la pregunta de cómo evitar la corrupción inmobiliaria, y la petición de hacer un diagnóstico sobre el tema, pero de nueva cuenta, los candidatos insistieron en las denostaciones.

Las propuestas una vez más faltaron, pero sí destacó el discurso similar de las candidatas Purificación Carpinteyro, Alejandra Barrales y Lorena Osornio de hablar a nombre de los padres de las víctimas del Colegio Rébsamen y de habitantes de la delegación Tlalpan para acusar a Claudia Sheinbaum de ser “responsable” de esa tragedia.

Sorpresivamente, Barrales expuso: “Los padres del colegio me pidieron que escucharan un audio”, donde el padre de una niña fallecida encara a Sheinbaum. Enseguida, Lorena Osornio machacó: “Los vecinos me pidieron que te dijera por qué no has atendido las necesidades de ellos; no puede ser que duermas tan tranquila”, fustigó la candidata independiente.

Mientras que Purificación Carpinteyro acusó a Sheinbaum de querer la jefatura de gobierno por el fuero político, y sentenció: “En nombre de los padres me comprometí a decir que la corrupción mata y que ellos no murieron por el sismo, murieron sepultados por una edificación construida durante la administración de Claudia”.

Sheinbaum, como en ocasiones previas, reiteró que era “vil” utilizar a los damnificados como centro de campaña y, en un mensaje dirigido a éstos, les ofreció impulsar un programa de apoyo a la vivienda.

Finalmente, los mensajes de cierre de los candidatos fueron un reflejo del rumbo que tomó el segundo debate de los siete candidatos a la jefatura de gobierno:

Marco Rascón invitó a sus seis contrincantes a convivir el 2 de julio en el Salón “Los Ángeles”. Purificación Carpinteyro aseguró no “tener miedo” de hacer cambios en la capital; Mikel Arriola repitió su promesa de duplicar apoyos a personas mayores, transporte e internet gratis, pensiones a amas de casa, quitar las fotomultas, y hasta hacer gratis el acceso al segundo piso del Periférico para autos con más de cinco personas a bordo.

Barrales dijo comprender el enojo de la gente con el actual gobierno capitalino, pero subrayó que el “autoritarismo” no era la opción. Lorena Osornio pidió el voto para la “candidata que no recibe ni un peso para hacer campaña”, y Mariana Boy apeló a su trayectoria limpia y sus antecedentes en organizaciones no gubernamentales.

Mientras que Claudia Sheinbaum dijo entender el ataque de sus contrincantes “porque estamos 20 puntos arriba”, y reiteró que López Obrador será el nuevo presidente de la República.

Comentarios