Justicia argentina confirma que la muerte del fiscal argentino Alberto Nisman fue un homicidio

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Sala II de la Cámara Federal de Argentina, compuesta por los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia, confirmó este viernes que la muerte del fiscal Alberto Nisman, en enero de 2015, se trató de un homicidio y no un suicidio.

El motivo del crimen, según los jueces, fue “consecuencia directa de la denuncia” por presunto encubrimiento del atentado que formulara contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

“Procede encomendar a los magistrados a cargo de la investigación el sostenido avance del curso instructorio con miras a la completa y cabal determinación de los responsables del homicidio de Natalio Alberto Nisman, con la celeridad y seriedad que tan grave hecho impone”, destacó el alto tribunal en una resolución.

Con ello, confirmó el punto de vista del juez federal encargado del caso, Julián Ercolini, quien con base con las pruebas recopiladas por la Fiscalía ya había apuntado en noviembre pasado a la hipótesis del asesinato de Nisman, cuatro días después de acusar a la entonces presidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner, de encubrir a presuntos terroristas.

Para tratar de avanzar en si fue un suicidio o un homicidio, el año pasado la Fiscalía encargó a una junta de peritos realizar una reconstrucción del momento de la muerte del fiscal, en la que se estableció que dos personas golpearon, drogaron con ketamina y asesinaron en su casa a Nisman, quien investigaba el atentado contra la mutua judía AMIA de Buenos Aires en 1994, que dejó 85 muertos.

En enero pasado se cumplieron tres años de la muerte de Nisman, pero hasta entonces el tiempo transcurrido no había echado luz sobre el que sigue siendo el gran misterio judicial argentino, de acuerdo con información difundida en el diario El País.

Hasta ayer no se había aclarado si era un suicidio o un homicidio. “La única manera de callar a Nisman era matarlo, hubo un plan criminal con intervención de agentes del Estado”, dijo entonces su exesposa, la juez federal Sandra Arroyo Salgado. Ella no tenía dudas acerca del asesinato, como buena parte de los argentinos. Este viernes, la justicia lo confirmó.

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