Rector general de la UdeG anuncia protocolo de actuación contra hostigamiento sexual

GUADALAJARA, Jal. (apro).- En respuesta a las denuncias de hostigamiento sexual por parte de empleados y maestros de la Universidad de Guadalajara (UdeG), el rector general Miguel Ángel Navarro anunció que el próximo martes 5 presentará ante el Consejo de Rectores un protocolo de actuación.

En los últimos días, en diferentes medios de comunicación, se dio a conocer que alumnas de la Escuela Politécnica fueron acosadas sexualmente por el profesor Pedro Javier Cárdenas Ramos.

A su vez, Tanya Méndez (profesora de la UdeG) y Cynthia (alumna) fueron víctimas de Horacio Hernández Casillas, coordinador de la carrera de Antropología de la UdeG, que se imparte dentro del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

Ambas presentaron una denuncia penal en contra del presunto agresor ante la Fiscalía del estado. Y en el caso de Tanya, ya cuenta con una orden de restricción que le otorgó el Instituto de las Mujeres, mientras que a Horacio Hernández se le inició un proceso administrativo, según el rector general.

Por otra parte, en la preparatoria número 5, una estudiante de nombre Keyla acusó a su exprofesor de literatura, Librado López Vega, de mantener con ella una relación amorosa abusiva.

El rector estableció que con el protocolo que se presentará, la comunidad universitaria conocerá “qué hacer, a quién acudir, qué teléfono marcar y cómo conducir su denuncia, es decir, tienen que saber qué hacer porque en esos casos el acosador acude al miedo como herramienta de silencio”.

De igual manera, mencionó que se propondrá al Consejo de Rectores, así como al Consejo General Universitario, la creación de la figura del defensor de los derechos universitarios, “para que alumnos, o profesores, o cualquier miembro de la comunidad que sienta que están siendo pisoteados sus derechos encuentre una figura que lo asesore”, no sólo en cuestiones de acoso sexual, sino de hostigamiento laboral y de bullying psicológico.

Cuando se le mencionó si la actuación de la casa de estudios para detener los casos de hostigamiento sexual no había llegado demasiado tarde, respondió que no, pues es hasta hoy cuando las víctimas comenzaron a denunciar. Incluso ejemplificó que su hija, quien estudió en la preparatoria número 7, fue acosada, pero no habló, por lo consideró necesario que se incremente la cultura de la denuncia.

“Le pido a las alumnas que no tengan miedo de denunciar. Ya vieron que sí pudimos rescindir a los profesores, como en el caso del Politécnico. Me comprometo a impulsar las medidas familiares para que todos los jóvenes tengan a la mano los instrumentos jurídicos al alcance”, puntualizó.

De acuerdo con Navarrete, dentro de la UdeG habrá cero tolerancia al acoso, al hostigamiento y al “comportamiento incorrecto, y siempre hemos hecho del conocimiento de nuestra comunidad la obligación y la necesidad de denunciar a las autoridades correspondientes los hechos que consideran que son constitutivos de falta o delito”.

En su oportunidad, el abogado general de la UdeG, Francisco Javier Peña Razo, detalló que desde 2016 a la fecha se han presentado 18 denuncias por acoso y hostigamiento sexual. La mitad concluyeron en rescisiones de contrato, cinco en absolución y cuatro aún están en trámite. De éstas últimas, dos corresponden al Politécnico, uno a la preparatoria 16 y el resto al CUCSH.

Según el abogado general, la institución académica no ha sido omisa y se valora cada uno de los casos.

“Tenemos que valorar el tipo de responsabilidad que se da en un servidor público, que en estos casos puede ser de carácter laboral, puede ser de carácter administrativo, de carácter penal y también de carácter civil. Nosotros, cuando recibimos una denuncia o una queja por parte de universitarios o por parte de personas externas, hacemos las investigaciones correspondientes para saber cuál es el área competente”, abundó.

Finalmente, aclaró que algunas de las denuncias se han declarado como no procedentes, porque prescribieron, y destacó que el denunciante tiene un plazo de 30 días para quejarse, conforme marca la Ley del Trabajo.

Comentarios