En los Arieles se exigió “un México con justicia y paz”

La productora Mónica Lozano y el equipo de "Sueño en otro idioma". Foto: Carlos Enciso La productora Mónica Lozano y el equipo de "Sueño en otro idioma". Foto: Carlos Enciso

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La noche de la 60 entrega del Ariel –que organizó la Academia Mexicana de Artes y Ciencias (AMACC) en el Palacio de Bellas Artes, ayer martes 5– estuvo enmarcada por la denuncia y la exigencia de “un México mejor, sin violencia y con justicia y paz”.

Ahí, directores, guionistas, sonidistas, cinefotógrafos, editores, actores y productores, y más, también recordaron los nueve años de los 49 niños fallecidos en el incendio de la guardería ABC.

Lo más conmovedor fue cuando todos se levantaron para guardar un minuto de silencio por los caídos a consecuencia de la violencia, el cual finalizó al grito de: “¡Vivos se los llevaron!, ¡vivos los queremos! Y pidieron que se esclarezca el caso de los tres estudiantes de cine en Guadalajara “que, según la Fiscalía de Jalisco, fueron asesinados”.

Minuto de silencio por los desaparecidos. Foto: Carlos Enciso
Minuto de silencio por los desaparecidos. Foto: Carlos Enciso

Los ganadores del Ariel pidieron justicia cada instante. Otros dijeron: “¡En México debemos quitar a los criminales!”, “Estamos enfermos y ojalá y nos curemos”, y a la par recordaron “no olvidar a los pueblos indígenas”.

La AMACC no olvidó que este 2018 se cumplen los 50 años del Movimiento del 68.

Pero otro instante singular surgió cuando Lucía Bello, Mónica Ruiz e Ignacio Rosas Landa, estudiantes del séptimo arte, subieron al frente y destacaron que “a los alumnos de cine de Guadalajara los declaró muertos la Fiscalía presentando pruebas insuficientes y, apenas hace unos días, el 27 y 28 de mayo, cuatro estudiantes de enfermería fueron levantados en Chihuahua, y a principios de abril tres jóvenes de Tlaxcala desaparecieron, lo último que se supo de ellos es que fueron detenidos por policías auxiliares en Oaxaca y tres de sus familiares fueron a buscarlos, y desde entonces tampoco se sabe nada de ellos, pero sus autos se encontraron calcinados”.

Siguieron:

“Cada día que pasa en este país se convierte en una fecha trágica, nuestros tres, son nuestros 43, son Acteal, Tlatlaya, Aguas Blancas, son más de 235 mil muertos y más de 35 mil desaparecidos. Es un dolor desbordante producido por una guerra declarada desde nuestras instituciones. La asamblea interuniverstaria de Guadalajara y la asamblea de escuelas de cine de la Ciudad de México nos proponemos ser un espacio donde se generen los lazos, el intercambio de ideas y las acciones para participar en la construcción de la paz que el país necesita”.

Lucía Bello, Mónica Ruiz e Ignacio Rosas Landa, compañeros de los estudiantes desaparecidos en Guadalajara. Foto: Carlos Enciso

Al final, exclamaron:

“¡A través del arte alzaremos la voz!, ¡paremos esta guerra! ¡No son tres somos todos!…

“¡Que la rabia nos dé fuerza y la imaginación nos guie!”.

Héctor Bonilla explicó que las películas que fueron nominadas al Ariel “revelan, en sus diferentes propuestas, algo para restaurar con su crítica la violencia y la intolerancia que nos está asediando como sociedad”.

Héctor Bonilla. Foto: Carlos Enciso
Héctor Bonilla. Foto: Carlos Enciso

Antes de presentar ejemplos de cómo “el cine mexicano permanentemente ha evitado ser cómplice del silencio para atacar la problemática que nos trata de aplastar”, destacó:

“El cine mexicano se une a su sociedad para poner un hasta aquí en estos momentos en los que estamos pasando por una época siniestra y que necesitamos una sociedad participativa para sacar adelante al país. Y en las nuevas generaciones está latente ese espíritu de lucha. ¡Que eso nos ilumine siempre para que el cine mexicano sea el adalid de la protesta contra aquello que hiere a la sociedad mexicana!”

Enseguida se proyectaron escenas de La sombra del caudillo, de Julio Bracho, que por cierto estuvo “enlatada” 30 años; Rosa Blanca, de Roberto Gavaldón; Canoa, de Felipe Cazals; Rojo Amanecer, de Jorge Fons, y Güeros, de Alonso Ruizpalacios, entre otros filmes.

El actor Miguel Rodarte manifestó que sueña “con un México justo, sin violencia, con igualdad de derechos y más generoso”.

Miguel Rodarte. Foto: Carlos Enciso
Miguel Rodarte. Foto: Carlos Enciso

Ernesto Contreras, presidente de la AMACC, externó que, “en México, el colonialismo cultural al que estamos sometidos es feroz, y se consume aquello que mayoritariamente se producen en los países hegemónicos, pero no cofundamos al cine, al arte cinematográfico, con la industria global del entretenimiento, al paso que vamos pronto estaremos trabajando todos en las grandes empresas productoras globales con contenidos de consumo masivo, efímero, y es que si permitimos que se establezca una visión única del mundo, ¿dónde quedarán nuestras propuestas?”.

Al instante, enfatizó:

“Aspiramos a que el cine y la cultura sean actividades estratégicas en la Constitución, aspiramos a que nuestro cine sea reconocido como uno de nuestros pilares de nuestra cultura y se proteja su creación y libre acceso a él. Necesitamos una revisión profunda de nuestra Ley Federal de Cinematografía, ya obsoleta, reformándola, actualizándola, redimensionándola. Necesitamos medidas arancelaría y de protección a la exhibición de nuestra producción cinematográfica.

“Así, los cineastas exigimos a quienes tengan la responsabilidad de gobernar el país durante los próximos años que se crean los mecanismos necesarios, transparentes, no discrecionales y condición de futuro para los nuevos trabajos y la protección de nuestro cine. Exigimos el derecho a que nuestras películas sean vistas en las mejores condiciones. El cine es arte, cultura, identidad, pertenencia… Es el rostro de la sociedad”.

Y redondeó:

“Exigimos el derecho a seguir filmando, a recorre el país ejerciendo nuestro oficio y nuestro arte con total seguridad. Sin miedo a que nos maten o nos desaparezcan, no se puede salir a filmar con miedo. Exigimos que el Estado garantice la seguridad de todos los mexicanos.”

Ernesto Contreras, presidente de la AMACC. Foto: Carlos Enciso
Ernesto Contreras, presidente de la AMACC. Foto: Carlos Enciso

Estos fueron los ganadores:

  • Agencia Sha, Alebrije cine y video, Revólver Ámsterdam, Foprocine, Estudios Churubusco Azteca, Eficine por Sueño en otro idioma, como Mejor Película.
  • Amat Escalante por La región salvaje, obtuvo Mejor Dirección.
  • Eligio Meléndez por Sueño en otro idioma, se quedó con Mejor Actor.
  • Karina Gidi por Los adioses, logró el de Mejor Actriz.
  • Andrés Almeida por Tiempo compartido, alcanzó Mejor Actor de Cuadro.
  • Bernarda Trueba por La región salvaje, obtuvo Mejor Actriz de Cuadro.
  • Verónica Toussaint por Oso polar, se llevó Mejor Coactuación Femenina.
  • Miguel Rodarte por Tiempo compartido, recibió Mejor Coactuación Masculina.
  • Sofía Carrillo, directora de Cerulia, ganó Cortometraje de Animación.
  • Diego Enrique Osorno, Alexandro Aldrete, directores de La muñeca tetona, alcanzaron Cortometraje Documental.
  • Alejandro Zuno, director de Oasis, obtuvo Cortometraje de Ficción.
  • El de Diseño de Arte, lo ganaron Antonio Muñohierro por El elegido, y Carlos Jacques por La habitación.
  • El de Mejor Edición fue para Fernanda de la Peza, Jacob Secher Schulsinger por La región salvaje.
  • José Manuel Martínez por La región salvaje
  • Efectos Visuales lo ganó Peter Hjorth por La región salvaje.
  • Tonatiuh Martínez fue Mejor Fotografía, y Carlos Contreras, Guión Original, por Sueño en otro idioma.
  • Everardo González, director de La libertad del diablo, se llevó Mejor Largometraje Documental.
  • Adam Zoller por Vuelven, ganó en de Maquillaje.
  • Andrés Sánchez Maher por Sueño en otro idioma, obtuvo el de Música Original.
  • Diego Ros, director de El vigilante, logró Mejor Ópera Prima.
  • Sebastián Lelio, director de Una mujer fantástica (Chile), obtuvo el de Mejor Película Iberoamericana.
  • Ana Valeria Becerril fue Revelación Femenina por Las hijas de Abril.
  • Juan Ramón López fue Revelación Masculina por Vuelven.
  • En Sonido fueron premiados Enrique Greiner, Pablo Tamez, Raymundo Ballesteros por Sueño en otro idioma.
  • Mariestela Fernández y Gabriela Diaque ganaron Vestuario por La habitación.

 

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Nació en la Ciudad de México. Estudió ciencias de la comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Desde 1991 inició en el periodismo. Ha trabajado en los diarios mexicanos El Universal y La Jornada, entre otros, y el periódico español El País. En 1999 ingresó a Proceso, donde labora hasta la fecha. Foto: Carlos Enciso.

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