“El mundo presenciará un gran cambio”: Kim Jong Un, tras cumbre con Trump

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La histórica cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, la primera entre mandatarios de ambos países en 70 años, culminó con la firma de un acuerdo “detallado” del que sólo se dijo eso y con la promesa de “un gran cambio” para el mundo.

El hotel Capella de la isla de Sentosa, Singapur, fue el escenario del esperado encuentro entre Trump y Kim quienes posaron sonrientes ante las cámaras, se dieron un apretón de manos y dieron paso a la cumbre que se extendió por cuatro horas.

Trump y el líder norcoreano participaron en una ceremonia en la que firmaron un “detallado” acuerdo que –dijeron– va suponer un gran cambio para el mundo y que será hecho público en breve.

“Hoy hemos mantenido una reunión histórica, y estamos listos para dejar atrás el pasado. El mundo va a presenciar un gran cambio”, dijo Kim durante la firma, en la que también agradeció a Trump su disposición a celebrar la reunión.

En su oportunidad, Trump expresó que el documento recién firmado era “muy detallado” y aseguró que estaba desarrollando “un vínculo muy especial” con Kim Jong-un.

“Vamos a ocuparnos de un problema muy grande y muy peligroso para el mundo”, añadió Trump al asegurar también que el proceso de desnuclearización de Corea del Norte comenzará “muy rápido” y que fortalecerá su relación con el líder norcoreano.

Incluso describió a Kim como un hombre “con mucho talento” que “ama mucho a su país”, y aseguró que ambos se reunirán “muchas veces” a partir de ahora.

Y consultado sobre si invitaría al líder norcoreano a la Casa Blanca, respondió: “Absolutamente, lo haré”.

El objetivo de la cumbre de Singapur es tratar la posible desnuclearización de Pyongyang, y fue la primera reunión entre mandatarios de ambos países tras casi 70 años de confrontación a raíz de la Guerra de Corea, entre 1950 y 1953, y 25 de negociaciones fallidas y tensiones a cuenta del programa atómico norcoreano.

En el acuerdo Corea del Norte expresa su compromiso a la “completa desnuclearización de la península coreana” y Estados Unidos se compromete a aportar garantías de seguridad al régimen de Kim.

Pyongyang entregará restos de antiguos prisioneros de guerra y desaparecidos en combate. Y ambos países colaborarán para establecer un “régimen de paz duradero y estable”, esto es, para la firma en el futuro de un acuerdo que ponga fin formal a la guerra de Corea (1950-1953) que Trump espera “pronto”.

Sin embargo, no hay ninguna medida concreta para ello, ningún calendario u hoja de ruta.

Los “detalles” del acuerdo corresponderá negociarlos en conversaciones que se anticipan largas, al secretario de Estado, Mike Pompeo, y a los altos funcionarios norcoreanos.

El jefe de la diplomacia estadounidense viajará a Seúl este miércoles para reunirse con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, y la semana próxima mantendrá la primera ronda de diálogo postcumbre con representantes de Pyongyang.

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