Peruanos festejan en Lima regreso al Mundial después de 36 años

LIMA, Perú. (proceso.com.mx).- Las calles de la ciudad de Lima lucieron semiparalizadas alrededor de dos horas Las miradas de los peruanos y extranjeros en esta ciudad, se concentraron en el balón durante el partido del equipo bicolor contra Dinamarca. Perú está de vuelta en la Copa Mundial, después de 36 años.

El entusiasmo, la esperanza y la hermandad de los hinchas (aficionados) peruanos contagiados por su equipo, hizo vibrar también a los extranjeros que viven o viajan por este país.

Perú no logró clasificar para el Mundial de México 86, el último en el que jugó fue en España, en 1982. Ninguno de los seleccionados del equipo actual había nacido aún.

El trayecto hacia el Mundial fue largo y difícil. La pasión de los hinchas se reflejó en las calles desde meses atrás, principalmente cuando clasificaron a la Copa del Mundo Rusia 2018.

La plaza de Miraflores se abarrotó de familias completas que siguieron el partido frente a una pantalla gigante. Abundaron las playeras blancas cruzadas con franja roja. Gorros estilo ruso, penachos y banderas con las leyendas “Vamos Perú”, “Te amo Perú”, “Nación Bicolor …”.

Los hinchas ganaron la simpatía de los aficionados extranjeros, latinoamericanos y europeos que se dieron cita junto con ellos, en las diferentes plazas de Lima. Con banderas de Brasil, Venezuela, sombreros mexicanos, sumaron su corazón al de los peruanos.

Con cada llegada del balón a la portería de Dinamarca, el júbilo se hizo presente en restaurantes, plazas y en centros comerciales que concentraron a los aficionados y dejaron casi vacías las calles limeñas.

Se dolieron del fallo del penal de Christian Cueva en el minuto 43; gritaron con las manos en alto con cada intento de gol, que sumaron más que las de Dinamarca al iniciar el segundo tiempo; se emocionaron con las jugadas de Jefferson Farfán y de cada uno de los jugadores en la cancha.

Callaron con el gol de Dinamarca; gritaron con la entrada al juego de Paolo Guerrero, quien a sus 34 años estuvo a punto de quedar fuera del Mundial. Es su figura estelar. Fue inhabilitado el 3 de noviembre del año pasado, por incumplir la norma antidopaje en el juego de las eliminatorias de la
zona Sudamérica, cuando competían contra Argentina (el juego fue el 5 de octubre). Dio positivo al metabolito de la cocaína benzoilecgonina.

El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) lo suspendió por 14 meses, que lo imposibilitaba para participación en la Copa del Mundo.

La Federación Peruana de Futbol (FPF) y Paolo Guerrero promovieron una medida cautelar ante el Tribunal Federal de Suiza, en la que justifican su trayectoria deportiva. Después de una serie de recursos jurídicos, el 31 de mayo, el Tribunal Federal de Suiza aceptó la petición del futbolista y
suspendieron de manera provisional la inhabilitación impuesta por el TAS, para que comience a surtir efecto cuando concluya la Copa.

El pueblo peruano sufrió la sanción de Guerrero, lo acompañó emocionalmente en cada paso que dio hasta desbordar de emoción cuando le postergaron la sanción para estar presente en el Mundial.

Hoy, la emoción creció con cada minuto y con cada llegada del balón a la portería se crecía la afición. Están en la Copa del Mundo.

Los cinco minutos extras del partido arrancaron un suspiro colectivo. La esperanza creció. El silbato final llegó. Perdió Perú, pero los jugadores peruanos ganaron el corazón de los hinchas peruanos y extranjeros.

El festejo generalizado se prolongó por aproximadamente una hora más en las calles del parque Kennedy, en la municipalidad Miraflores de Lima. Este mismo parque fue escenario durante los últimos meses, del intercambio de cromos del álbum Panini entre fanáticos principalmente adultos.

En un espacio del centro del parque Kenndy cada día se concentra una gran cantidad de personas para intercambiar estampas de los jugadores del Mundial. Un álbum completo es vendido en alrededor de 600 soles (alrededor de 3 mil 500 pesos).

La emoción por el regreso a la Copa del Mundo fue tema en todos los espacios de Perú. “Yo ya pedí mis vacaciones para ver todo el Mundial. ¡Estamos en el Mundial! Compro mis piqueos (botana), mis cervezas y a disfrutarlo”, comentó un taxista justo el día que Perú ganó 3 a 0 a Arabia Saudita, el
pasado 4 de junio.

Los peruanos festejaron este sábado el regreso al Mundial con tambores, trompetas y banderas; lanzaron cuetes al tiempo que entonaron porras para su equipo. Están listos para que su equipo enfrente este jueves a Francia, como parte del grupo C que conforman con junto con Australia.

Perú es un pueblo lastimado con la violencia, corrupción y desigualdad. Justo el 24 de diciembre, como si fuese regalo de Navidad, el expresidente Pedro Pablo Kuczynski indultó al ex presidente Alberto Fujimori.

El 21 de marzo pasado, renunció Kuczynski a la presidencia de la República, en medio de cuestionamientos de corrupción por el caso Odebrecht, que tiene en proceso o investigados a otros ex presidentes y funcionarios.

Este viernes, la Corte Interamericana de Derechos Humanos cuestionó el perdón presidencial otorgado a Fujimori -quien ha polarizado y radicalizado los sentimientos de los peruanos-, por tratarse de un otorgamiento indebido de beneficios en la ejecución de la pena.

El organismo internacional pidió al Poder Judicial de Perú que se pronuncie sobre los serios cuestionamientos al cumplimiento de requisitos jurídicos en dicho indulto contra el ex presidente, quien apenas cumplía once años de una condena de 25 de prisión, por delitos como homicidio, secuestro y
lesiones.

Entre la polémica de los temas que ha mantenido la prensa peruana los últimos meses, el regreso a la Copa Mundial, los hermanó e inyectó fuerza y amor a su patria.

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