Estados Unidos no será un campo de migrantes ni refugiados: Trump

WASHINGTON (apro).- Para reafirmar sus políticas anti migratorias y de rigurosa seguridad fronteriza, el mandatario estadunidense Donald Trump afirmó este lunes que su país no será un centro de resguardo para refugiados o migrantes.

“Estados Unidos no será un campo para migrantes y no será un centro para retener a refugiados. No bajo mi gobierno”, declaró en la Casa Blanca durante la firma del Acta del Programa de Vecindarios Seguros.

Trump hizo alusión a la determinación de su gobierno de continuar con redadas esporádicas dentro de Estados Unidos para detener y deportar a inmigrantes indocumentados, y negar asilo a personas extranjeras que huyen de la violencia doméstica o de la generada por pandilleros y el crimen organizado.

El presidente de Estados Unidos enfatizó que su gobierno continuará deteniendo a inmigrantes indocumentados, sin importar que muchos de éstos, al ser deportados a sus países de origen, dejen solos a sus hijos menores de edad –muchos de los cuales son ciudadanos estadunidenses–, o si los agentes de migración se los quitan, en el caso de ser capturados en la frontera sur.

“Un país sin fronteras no es un país”, subrayó Trump, luego de precisar que muchos de los migrantes que ingresan ilegalmente al país traen con ellos destrucción y muerte.

“Tenemos las peores leyes de inmigración del mundo”, insistió el ocupante de la Casa Blanca, quien, recordando su retórica de la campaña presidencial de 2016, manifestó que entre los inmigrantes indocumentados hay “ladrones, asesinos y muchos otros (delincuentes)”.

En la Cámara de Representantes del Congreso federal estadunidense, esta semana se someterán a debate y votación dos proyectos de ley en materia migratoria diseñados por el sector moderado del partido republicano.

Las legislaciones pretenden resolver la situación de residencia y laboral de más de 700 mil inmigrantes indocumentados conocidos como dreamers o soñadores, acogidos para el Acta para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), y fortalecer la seguridad en la frontera con México.

Aun cuando pueden ser aprobadas por la mayoría representativa republicana del Capitolio, las acciones legislativas están destinadas al fracaso porque en el Senado, y debido a la oposición demócrata, no tienen futuro para conseguir los 60 votos requeridos.

El mismo Trump ya declaró que si las legislaciones son aprobadas, él incluso no las promulgaría con su firma.

“Si los demócratas se sentaran a negociar en vez de obstruir, podríamos lograr algo (en materia migratoria) muy rápido”, finalizó.

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